El Ayuntamiento de Garrucha ha pagado las nominas a sus empleados públicos con dinero de una partida económica que con carácter 'finalista' poseía para llevar a cabo unas obras de Galasa, lo que confirma la situación de extrema gravedad económica en que se halla.
El Ayuntamiento de Garrucha ha pagado las nominas a sus empleados públicos con dinero de una partida económica que con carácter 'finalista' poseía para llevar a cabo unas obras de Galasa, lo que confirma la situación de extrema gravedad económica en que se halla.






Pensaban el Cuqui y compañia que el dinero era maná que caía del cielo y que se multiplicaba como panes y peces solo por poner culo en sillón.
Se pemitió el ayuntamiento el lujo de regalar el IBI a diestro y siniestro y este año nos va a hacer pagar un treinta y tantos por ciento más que el año anterior (en IBI) incoherencias de la vida
Proyectos urbanísticos que han quedado archivados en la mente delirante de aquellos que solo veian dinero. Proyecto político basado en el dinero de proyectos delirantes. El cuento de la lechera. Y el cantaro se rompió antes de producir.
En el aspecto económico no pintan bastos en el Ayuntamiento de Garrucha. El que se paguen las nóminas o se haga frente a un pago perentorio con dinero finalista carece de importancia. Es una práctica corriente en cualquier entidad, pública o privada, que momentáneamente se ha quedado sin liquidez y está a la espera de un dinero con el que reponer la partida finalista utilizada.
Repito lo dicho, el Ayuntamiento de Garrucha está muy lejos de la ruina económica o de la "quiebra técnica", la prueba está en que hace pocos días le ha pagado a Urbaser la enome deuda acumulada por socialistas y populares, y eso sin el Plan Montoro y sin acudir al crédito bancario. Solo le ha dejado a deber 500.000 euros, a pagar a plazos en un año.
Al Ayuntamiento de Garrucha le pasa que ha tenido que hacer frente a la herencia de doce millones de euros (dos mil millones de pesetas) de deuda en gastos corrientes, más la nómina de una plantilla de empleados inflada, ambos capítulos de la época socialista. A lo que se añade la falta ingresos por licencias de obras. Pero es una certeza que se está ahorrando gastos costosos, cosa que redunda en beneficio de la salud de las arcas municipales.
Yo comprendo que se froten las manos con ardor aquellos que desean con vehemencia la ruina de su Ayuntamiento, pero hoy por hoy esa no es la expectativa, la realidad es otra, seguro.
Uffff A ver por donde sale ahora el que suscribe.