La tradición almeriense brilla en la Feria con el X Encuentro de Indumentaria y Folclore Tradicional
La Plaza de la Constitución acogió anoche, miércoles, una celebración de la cultura popular con cuatro agrupaciones folclóricas y una muestra comentada de la vestimenta tradicional de los siglos XVIII y XIX
La música, el baile, los colores de los refajos y la memoria de quienes durante generaciones conservaron las costumbres de la tierra volvieron a encontrarse anoche, miércoles, en el corazón de Almería. La Plaza de la Constitución se convirtió en un gran escenario de tradición con la celebración del X Encuentro de Indumentaria y Folclore Tradicional Almeriense, una cita ya asentada en la Feria de Almería que pone en valor de las raíces como parte esencial de la identidad de la ciudad. Fue el broche a los actos en la Feria de Almería para dar a conocer la historia etnográfica de la ciudad, y que también está presente en una exposición de indumentaria tradicional almeriense hasta el 29 de agosto en el Centro de Interpretación Patrimonial, la Batalla de Flores (el pasado lunes) y el baile conjunto del Fandanguillo de Almería (ayer, al mediodía).
Organizado por el Área de Familia, Inclusión e Igualdad del Ayuntamiento de Almería, el encuentro combinó las actuaciones de cuatro agrupaciones folclóricas con una explicación divulgativa de la indumentaria tradicional almeriense de los siglos XVIII y XIX. El acto contó con la presencia de los concejales Joaquín Pérez de la Blanca y Vanesa Lara, y fue presentado por Magdalena Cantero, presidenta de la Asociación de Vecinos Casco Histórico de Almería. También intervino Antonia Ramírez Martínez, presidenta de la Agrupación Folklórica Alcazaba, que impulsa la iniciativa.
Antes de comenzar las actuaciones, el público y los participantes dedicaron un aplauso de apoyo y solidaridad al bailarín de la Agrupación Folclórica Aduares de Breña Alta en La Palma, de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, que el pasado martes se desvaneció en el escenario del 41º Festival Internacional de Folclore de Almería. Gracias a la disponibilidad de un desfibrilador (DEA) cercano, en el Área de Urbanismo, dentro del proyecto Almería Ciudad Cardioasegurada, se pudieron iniciar con celeridad las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), hasta la llegada de los equipos sanitarios del Centro de Emergencias Sanitarias 061. Actualmente se encuentra ingresado en el Hospital Universitario Torrecárdenas. Tras este emocionante reconocimiento, se inició el X Encuentro.
Joaquín Pérez de la Blanca, concejal de Turismo, Comunicaciones y Promoción de la Ciudad, destacó que este encuentro permite que la Feria sea también un espacio para conocer, reconocer y transmitir el patrimonio cultural inmaterial de Almería. “La indumentaria, la música y los bailes tradicionales nos hablan de quiénes somos, de dónde venimos y de una forma de entender la vida que no debemos dejar que se pierda”, señaló, poniendo en valor el compromiso municipal con iniciativas que acercan la historia y las costumbres de la provincia a almerienses y visitantes.
En este sentido, el concejal subrayó que “conocer nuestras tradiciones no significa mirar únicamente al pasado, sino conservar una parte de nuestra identidad para proyectarla hacia el futuro”, y animó a visitar la exposición sobre indumentaria tradicional en el CIP.
En este encuentro, organizado por el Área de Familia, Inclusión e Igualdad, y coordinado por la Agrupación Folclórica Alcazaba, han colaborado la Asociación Cultural Villa Carmen, la Asociación Cultural Las Refajonas de Nijar, la Asociación de Mujeres Adarve del Río de Huércal, Sones de Adama, Coros y Danzas Villa de Huécija, la asociación Indanza, y Coros y Danzas de Huéscar.
Actuaciones
La primera actuación corrió a cargo de Las Refajonas de Níjar, una formación que nació en 1985 de la iniciativa de seis mujeres nijareñas decididas a recuperar y transmitir las señas de identidad del folclore tradicional de su municipio. Uno de sus principales objetivos fue rescatar el Fandango de Níjar, conocido también como baile de las postizas, que había dejado de interpretarse durante aproximadamente medio siglo. La agrupación recuperó igualmente el traje y el peinado tradicionales, reconstruyendo esta memoria a partir del testimonio de mujeres que habían bailado el fandango décadas atrás. Sobre el escenario ofrecieron Parral de Laujar, Parrandicas, Patrona de Almería, Petenera y Fandango de Níjar.
A continuación, el público pudo disfrutar del Grupo de Coros y Danzas de Huéscar (Granada), asociación cultural dedicada a investigar, rescatar, conservar y difundir el folclore tradicional de la tierra oscense. Su repertorio refleja la singularidad de Huéscar, territorio fronterizo del nordeste granadino en el que confluyen influencias de las repoblaciones aragonesas y navarras, la cercanía de Murcia y La Mancha y diferentes elementos andaluces, configurando un patrimonio folclórico diverso y de marcada personalidad.
El tercer turno fue para Coro y Danzas de la Villa de Huécija, que llevó hasta la Plaza de la Constitución una muestra de su trabajo de recuperación y difusión de las tradiciones populares de este municipio almeriense, con una actuación de baile que volvió a poner de manifiesto la riqueza y diversidad del folclore provincial.
Cerró la noche la Agrupación Folklórica Alcazaba, nacida en 1992 y reconocida como asociación cultural en 1995, cuyo trabajo se centra en la investigación, conservación, recuperación, enseñanza y divulgación de la etnografía de Almería y Andalucía. La formación cuenta con un amplio repertorio de música y danza tradicional y con un importante vestuario representativo de las diferentes comarcas de la provincia. En esta ocasión interpretó Bolero de Vera, Malagueña, Soleares -con la participación también de alumnas de sus escuelas-, Fandango de Cuevas del Almanzora y Fandanguillo de Almería.
Su presidenta, Antonia Ramírez Martínez, puso el acento en la necesidad de que las nuevas generaciones conozcan este patrimonio. “Nuestra responsabilidad es conservar la cultura que hemos recibido, pero también enseñarla para que pueda seguir viva en el futuro”, afirmó, destacando que el folclore “no es solamente bailar y cantar, sino conocer la historia, la forma de vivir y las costumbres de nuestros antepasados”. Toñi Ramírez agradeció al Ayuntamiento la continuidad de un encuentro que permite mostrar “la riqueza de nuestra provincia y el trabajo que realizan durante todo el año las agrupaciones” y animó a sumarse a sus talleres a lo largo del año para tejerse los trajes tradicionales.
- Un desfile de historia a través de la indumentaria
Uno de los momentos centrales de la velada fue la explicación ofrecida por la investigadora Mari Carmen Mateu, acompañada por Magdalena Cantero, que, con distintos modelos sobre el escenario, acercó al público las características de la vestimenta tradicional almeriense de los siglos XVIII y XIX.
En el caso de la mujer, explicó el protagonismo del refajo, una prenda extendida por toda la geografía provincial pero con diseños diferentes según cada territorio. Podía ser liso y acompañado de cintas en la capital, presentar listas horizontales de distintos colores en Mojácar, incorporar listas verticales y una gran variedad cromática en Adra o estar decorado con bordados florales realizados con lanas multicolores en diferentes puntos de Almería.
La propia denominación de la prenda también variaba en función del tejido: zagalejo, cuando era de lana; guardapiés, si estaba confeccionado en algodón; y basquiña, cuando se empleaban otros tejidos. La vestimenta se completaba con esparteñas o zapatos de cuero, calcetas, camisa y delantal, además de prendas como el justillo, el pañuelo o mantón durante el verano, y el jubón y la armilla en los meses más fríos.
La indumentaria masculina estaba formada por esparteñas o calzado de cuero, calcetas, zaragüel, faja, camisa y chaleco, acompañados del tradicional sombrero catite o calañés, de ala ancha y habitualmente combinado con un pañuelo para protegerse del sol.
La recuperación y divulgación de este patrimonio está presente durante toda la Feria. Hasta el sábado 29 de agosto puede visitarse en el CIP una exposición dedicada a la indumentaria histórica almeriense, formada por cuatro maniquíes vestidos con trajes tradicionales de los siglos XVIII y XIX y 23 láminas con infografías sobre sus características y evolución. Además, el pasado lunes, 24 de agosto, integrantes de distintas agrupaciones folclóricas participaron en la Batalla de Flores ataviados con trajes tradicionales y acompañando a varias carrozas.
La propia jornada de ayer, miércoles 26 de agosto, tuvo un marcado protagonismo folclórico, con la interpretación al mediodía del Fandanguillo de Almería y, ya por la noche, la celebración de este décimo encuentro.
El X Encuentro demostró que una ciudad también crece cuando conoce y reconoce aquello que la ha construido. Cada baile, cada prenda, cada canción y cada costumbre conservada es una pieza de la memoria colectiva de Almería. Y encuentros como este consiguen que esa memoria no permanezca únicamente en los libros o en el recuerdo de nuestros mayores, sino que vuelva a ocupar las plazas, se comparta entre generaciones y siga formando parte, viva y orgullosa, de la ciudad que Almería quiere ser.
