ASHAL exige soluciones ante los continuos cortes eléctricos: “Almería no puede normalizar un suministro propio de otra época”

La patronal hostelera pedirá reuniones con la alcaldesa María del Mar Vázquez y el delegado Guillermo Casquet ante unas incidencias que afectan tanto a la capital como a otros puntos turísticos de la provincia
La Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (ASHAL) ha vuelto a denunciar los continuos problemas de suministro eléctrico que están sufriendo establecimientos hosteleros y hoteleros de la capital y de la provincia, después de recibir nuevas quejas de asociados afectados esta semana en pleno centro de la capital. La patronal advierte de que no se trata de un episodio aislado y reclama la intervención de las administraciones para exigir a la compañía responsable del suministro una solución a una situación que considera especialmente grave en pleno mes de agosto.
La última incidencia comunicada a ASHAL afectó a establecimientos del centro de Almería durante la noche del pasado 18 de agosto. El corte por averia indicaba una duración inicial entre las 22.00 y las 23.30 horas, pero, según la información trasladada por los asociados afectados, el suministro no quedó restablecido hasta aproximadamente las 2.00 de la madrugada, dejando a los clientes de varios establecimientos asociados y vecinos de la calle Antonio Vico y alrededores sin ascensor, sin aire acondicionado y sin luz durante mas de 5 horas.
La asociación considera especialmente preocupante que este tipo de incidencias se produzcan durante agosto, cuando hoteles, bares y restaurantes desarrollan buena parte de su actividad anual y necesitan garantizar servicios esenciales a clientes y visitantes.
Pero ASHAL insiste en que el problema no puede circunscribirse a este último corte. Las quejas recibidas por la organización se vienen sucediendo en distintos puntos de la provincia y afectan especialmente a zonas turísticas, donde ya se han registrado microcortes e interrupciones prolongadas que repercuten directamente en el funcionamiento de los negocios.
“No podemos normalizar lo que está ocurriendo ni conformarnos con ser la Cuba de España en materia de suministro eléctrico”, señala el presidente de ASHAL, Pedro Sánchez-Fortún, quien considera que la reiteración de incidencias obliga a abordar el problema desde una perspectiva global y no como una sucesión de averías independientes.
Los cortes y microcortes tienen consecuencias que van más allá de la interrupción temporal de la actividad. Hoteles y establecimientos de restauración dependen permanentemente del suministro para sistemas de climatización, cámaras frigoríficas y conservación de alimentos, cocinas, ascensores, sistemas informáticos, iluminación o atención a los huéspedes, por lo que cualquier incidencia puede provocar pérdidas económicas, daños en equipos y problemas en la prestación del servicio.
“Tenemos la sensación de que en materia de conectividad eléctrica estamos padeciendo algo parecido a lo que llevamos años denunciando con las comunicaciones ferroviarias: Almería vuelve a quedarse al final de la lista”, afirma Sánchez-Fortún. “Sabemos que existen problemas de suministro en otras provincias andaluzas, pero la frecuencia con la que nuestros empresarios nos trasladan incidencias exige respuestas. No podemos asumir como normal una especie de racionamiento en el suministro electrico”.
Ante esta situación, ASHAL va a solicitar reuniones con la alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez, y con el delegado territorial de Economía, Hacienda y Fondos Europeos y de Industria, Energía y Minas, Guillermo Casquet, para trasladarles directamente las quejas del sector y pedir que, dentro de sus respectivas competencias, reclamen soluciones a los responsables del suministro.
La patronal quiere conocer especialmente qué inversiones se están realizando en las infraestructuras eléctricas de Almería y qué medidas están previstas para garantizar la capacidad y estabilidad de la red en una ciudad y en una provincia cuya población y demanda aumentan considerablemente durante determinados periodos del año.
ASHAL recuerda que disponer de un suministro eléctrico estable no constituye únicamente una cuestión empresarial. “Estamos hablando de la calidad de un destino turístico. Podemos invertir en promoción, mejorar nuestros establecimientos y pedir cada día más calidad a los profesionales, pero todo ese esfuerzo pierde sentido si después no somos capaces de garantizar algo tan básico como que un visitante pueda llegar a su hotel en agosto y tener luz, aire acondicionado o utilizar un ascensor”, sostiene Sánchez-Fortún.
La asociación reclama por ello una actuación coordinada de administraciones y compañía suministradora que permita conocer las causas del problema, planificar las inversiones necesarias y acabar con unas incidencias que, por su reiteración, han dejado de poder considerarse excepcionales.