El PSOE califica la Feria de Almería como «la del ruido, la improvisación y el amiguismo» y denuncia la «decadencia» de la gestión del PP
Ruano censura el «triunfalismo» del equipo de Gobierno, critica el gasto de un millón de euros en la portada mientras se suben los impuestos municipales
El concejal del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Almería, Antonio Ruano, ha realizado hoy un balance muy crítico de la Feria de Almería que acaba de concluir, calificándola como la feria de la desorganización, el ruido y la falta de participación. Ruano ha lamentado la actitud «triunfalista» del Partido Popular al intentar vender un éxito inexistente en una edición que, a su juicio, ha sido deficitaria en el interés hacia la Semana Grande y ha evidenciado el desapego del equipo de Gobierno con las tradiciones de la ciudad.
Para el PSOE, la falta de planificación del equipo de Gobierno ha sido flagrante, revelando que el pasado 14 de agosto —a escasos días del inicio de las fiestas— el Ayuntamiento aún se encontraba realizando licitaciones de las casetas, obligando a los caseteros a montar sin contar con la autorización formal. Además, ha denunciado un cambio por sorpresa en la ubicación de los puestos que contravenía el pliego de condiciones de hace cinco años, perjudicando directamente a los feriantes.
Asimismo, el edil ha tachado esta edición como la feria del amiguismo debido al agravio comparativo en el control del ruido, ya que mientras a las casetas tradicionales y juveniles se les obligó a orientar el sonido hacia el río con limitaciones estrictas de 100 decibelios, a los promotores del festival Cooltural Fest se les permitió orientar la música hacia el propio recinto ferial, contraviniendo las indicaciones municipales y sin contar con un limitador real de sonido, lo que causó graves perjuicios acústicos a los pequeños promotores de la noche. Es más, determinados concejales del equipo de gobierno han disfrutado de una tarjeta con saldo de 200 euros para gastar en el festival.
Ruano también ha criticado la falta de aparcamiento para los trabajadores del recinto, lo que provocó que un casetero sufriera un atraco de madrugada al tener que desplazarse lejos para recoger su vehículo, dado que el espacio habitual estaba reservado para determinadas autoridades.
Uno de los puntos más críticos del balance socialista se ha centrado en el gasto de las fiestas, cuestionando abiertamente si es de recibo que el Ayuntamiento haya gastado un millón de euros del dinero de los almerienses en una portada de feria hecha con tableros de aglomerado que ya presentan desperfectos visibles. El concejal ha censurado que, al mismo tiempo, la alcaldesa haya subido impuestos de servicios básicos como el agua, la contribución, las instalaciones deportivas y los cementerios para luego realizar un reparto presupuestario tan poco solidario y responsable. Respecto al reparto de los tradicionales abanicos, el concejal ha recordado que el PP aceptó la propuesta del PSOE de aumentar la tirada, que este año ha sido de 35.000 unidades, pero ha calificado la distribución de desastrosa y pésima, criticando las interminables colas al sol impuestas a los ciudadanos y el maltrato manifiesto a las asociaciones de vecinos y de mujeres, a las que apenas se les facilitaron 20 unidades que incluso tuvieron que ser sorteadas entre los miembros de sus juntas directivas.
El PSOE también ha desmontado el discurso de la feria inclusiva del Partido Popular, calificando de anécdota de cara a la galería limitar la inclusión a una merienda de dos horas para personas con discapacidad en una caseta municipal ruidosa —donde además algunas asociaciones se quedaron sin comida por falta de previsión— y a solo dos horas de sonido bajo en las atracciones. Ruano ha defendido que una feria inclusiva de verdad debe cuidar el hilo musical y lumínico durante toda la noche para que todas las familias puedan disfrutar en igualdad. Por otra parte, el concejal ha calificado de muy grave la falta de medidas de seguridad sanitaria en eventos multitudinarios organizados por el consistorio, denunciando que el Festival Internacional de los Pueblos Ibéricos carecía de ambulancia y de un desfibrilador cercano, lo que obligó a los testigos de un infarto sufrido por un artista en el escenario a buscar reanimación improvisada y un desfibrilador lejos de la zona porque el Ayuntamiento no dotó al evento de cobertura sanitaria.
Como balance final, el Grupo Socialista concluye que, si se resta el impacto del festival Cooltural Fest, la decadencia del recinto ferial es absoluta, con un espacio desaprovechado y una pérdida constante de familias tanto a mediodía como por la noche debido a la escalada de precios que sufren los feriantes y que repercute en los ciudadanos, sumado a la decepción de no haber sabido aprovechar el Paseo de Almería como eje vertebrador de la Feria del Mediodía a pesar de sus obras. Para Ruano, esta feria es el fiel reflejo de la decadencia de un Partido Popular que lo da todo por hecho en el Ayuntamiento, que no se esfuerza y que ha renunciado a ofrecer a los almerienses la feria que se merecen, por lo que ha hecho un llamamiento a los ciudadanos para reivindicar unas fiestas que innoven pero que respeten y recuperen las tradiciones y la identidad que se han perdido.
