Estefanía G. Soria
· El sindicato destaca su labor para mejorar la salud de la población y pide una mayor integración en los equipos y procesos de decisión
· Advierte que el Plan de Acción de Farmacia 2026-2023 no podrá desarrollarse plenamente sin un aumento considerable de plantilla
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), primera fuerza sindical multiprofesional en la Mesa Sectorial del Servicio Andaluz de Salud (SAS), ha reclamado un mayor reconocimiento profesional e institucional para las y los farmacéuticos, así como más recursos y un aumento de plantilla en los servicios de Farmacia de la sanidad pública andaluza. En concreto, en la provincia de Almería este colectivo está formado por más de medio centenar de profesionales.
Con motivo del Día Mundial del Farmacéutico, que se conmemora este 25 de septiembre, el sindicato ha querido poner en valor la labor del colectivo que contribuye a mejorar la salud de la población, garantizando una atención segura y de calidad. En concreto, Andalucía cuenta con tres perfiles de farmacéuticos en su sistema sanitario públicos: los farmacéuticos de Atención Primaria, los especialistas en Farmacia Hospitalaria y los integrantes del conocido como Cuerpo A4.
“Cada uno con sus funciones, se trata de profesionales con una contribución imprescindible en ámbitos tan diversos como la atención farmacoterapéutica, la seguridad en el uso de los medicamentos, la asistencia hospitalaria y la protección de la salud pública, por lo que es necesario dar a conocer su labor, y, para ello, la Administración debe promover una mayor integración en los equipos, estructuras y procesos de decisión relacionados con sus ámbitos de actuación”, ha señalado el Sector de Sanidad.
En Atención Primaria, el papel de los farmacéuticos es cada vez más relevante ante el envejecimiento de la población, la cronicidad, la polimedicación y la creciente complejidad de los tratamientos. Por ello, CSIF ha reclamado un incremento de la plantilla actual y el favorecimiento de su integración efectiva en los centros de salud, con ratios que permitan desarrollar una actividad de calidad junto al resto de profesionales. “Asimismo, el aumento de las necesidades de las personas mayores que viven en residencias, que son seguidas en los centros de Atención Primaria, obliga a una mejor planificación de los recursos, lo que incluye, sin duda, la figura de los farmacéuticos, que aportan un valor específico”, ha explicado el sindicato.
Por su parte, en la farmacia hospitalaria se desempeña un importante papel en la selección, preparación, control y dispensación de medicamentos, así como en el seguimiento de tratamientos y prevención de problemas relacionados con su uso. Un trabajo que “sigue siendo poco visible para buena parte de la población, que en muchas ocasiones incluso desconoce la existencia de los servicios de Farmacia en los hospitales”, ha advertido CSIF.
En el ámbito de la salud pública, los casi 400 farmacéuticos del Cuerpo A4 en el SAS desarrollan una labor fundamental para la protección de la ciudadanía. Estos profesionales velan por la seguridad alimentaria, realizan la vigilancia y el control de las aguas de consumo humano y participan en la investigación de brotes ambientales causados por agentes como la legionella, así como en la gestión de las alertas químicas que puedan producirse. “Son actuaciones que muchas veces pasan desapercibidas, pero que son esenciales para prevenir riesgos y proteger la salud colectiva, por lo que es necesario reforzar el reconocimiento de estos profesionales y dar mayor visibilidad a sus competencias en el sistema sanitario público”, ha apuntado el sindicato.
Por último, CSIF ha recordado que el SAS tiene en marcha actualmente un Plan de Acción de Farmacia para el período comprendido entre los años 2026 y 2030. Dicha hoja de ruta recoge siete ejes de transformación con 31 objetivos operativos y 214 acciones específicas que, sin embargo, no se podrán llevar a cabo en su totalidad sin un considerable aumento de personal en estos servicios. “Resulta ilusorio pensar que, con los recursos actuales, dicho plan se pueda cumplir de forma efectiva, por lo que el SAS ha de entender que no hay otro camino que un aumento considerable de la actual plantilla de farmacéuticos”, han concluido.
