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Huércal-Overa participa en un proyecto Climaax para hacer frente a las olas de calor

Tras analizar los principales riesgos climáticos asociados a las olas de calor, el proyecto LUGIA, financiado por la Unión Europea, desarrolla una segunda fase basada en la participación ciudadana y el estudio de la vegetación urbana como aliada frente al calor

El Ayuntamiento de Huercal-Overa está desarrollando el proyecto LUGIA, impulsado en el marco de CLIMAAX, con apoyo de la Unión Europea, para evaluar el riesgo de las olas de calor y su impacto en los grupos más vulnerables. Actualmente se está desarrollando su Fase II que apuesta por la participación ciudadana como elemento clave y como base para la toma de decisiones y analizará el papel de la vegetación urbana como solución para mejorar el confort térmico, generar sombra y reducir los riesgos climáticos en el municipio.

El conocimiento recabado en las dos fases iniciales servirá de base para una Fase III orientada a proponer soluciones basadas en la naturaleza adaptadas a las necesidades reales del municipio.

De los datos al conocimiento ciudadano

La Fase I de LUGIA ha permitido analizar la evolución del clima local, la exposición al calor urbano y la distribución de la vegetación y la sombra natural en el municipio. Los resultados muestran que la temperatura media ha aumentado en más de 1 ºC en los últimos 50 años y que se prevé un incremento significativo de los episodios de calor extremo, con hasta seis veces más días de ola de calor al año. En 2022 se registraron 114 días cálidos, frente a una media histórica de entre 35 y 45 días en las últimas cinco décadas.

El análisis también confirma que el riesgo climático no depende únicamente del aumento de la temperatura. Está relacionado con la vulnerabilidad social, la distribución desigual del calor dentro del municipio y la falta de vegetación y sombra natural.

Participación y análisis de la vegetación urbana

La Fase II del proyecto combina el análisis técnico con la participación ciudadana. Por un lado, se estudiará la vegetación urbana existente, su distribución, la sombra que genera y su contribución al confort térmico. Además, se está elaborando un mapa de pavimentos para analizar cómo los distintos tipos de superficie urbana influyen en la acumulación de calor.

Por otro lado, se pondrán en marcha encuestas, sesiones participativas y mapas colaborativos para recoger la experiencia directa de vecinos y vecinas. La ciudadanía podrá señalar las zonas que percibe como más calurosas, los recorridos más incómodos durante el verano y los espacios públicos donde sería prioritario actuar, prestando especial atención a las necesidades de los colectivos más vulnerables.

Prioridades de actuación

El diagnóstico inicial identifica que el calor se concentra especialmente en el núcleo urbano de Huércal-Overa, con mayor exposición en la zona norte, incluyendo el barrio de La Molineta y el entorno del Hospital de la Inmaculada. Estas áreas presentan una mayor acumulación de calor debido a la presencia de superficies duras, asfalto, escasez de vegetación y falta de sombra natural.

A partir de esta información, y con las aportaciones recogidas durante la Fase II, el proyecto dispondrá de una base más precisa para avanzar en la Fase III, dedicada a proponer soluciones basadas en la naturaleza.

“La primera fase nos ha permitido identificar dónde se concentra el calor y qué factores aumentan la vulnerabilidad. Ahora avanzamos en una segunda etapa para escuchar a la ciudadanía y analizar cómo la vegetación puede ayudarnos a reducir los riesgos climáticos. Esta información será clave para proponer, en la tercera fase, soluciones basadas en la naturaleza útiles y adaptadas a Huércal-Overa”, detalló el alcalde, Domingo Fernández.

Tercera fase

LUGIA avanzará hacia una Fase III orientada a la propuesta de soluciones basadas en la naturaleza. Estas actuaciones buscarán reducir el impacto del calor urbano, mejorar el confort térmico en calles y plazas, aumentar la sombra disponible y favorecer espacios públicos más seguros y habitables durante los periodos de altas temperaturas.

El proyecto refuerza así la adaptación climática de Huércal-Overa desde una perspectiva integradora, combinando análisis técnico, evidencia climática, evaluación de la vegetación, justicia social y participación ciudadana.

Con LUGIA, Huércal-Overa refuerza su compromiso con la adaptación al cambio climático y con la construcción de un municipio más preparado, más saludable y habitable. La nueva fase permitirá que la ciudadanía forme parte activa del proceso y que el análisis de la vegetación urbana ayude a definir, en la tercera fase, soluciones basadas en la naturaleza eficaces y adaptadas al municipio.

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