                {"id":76037,"date":"2026-09-07T19:28:30","date_gmt":"2026-09-07T19:28:30","guid":{"rendered":"https:\/\/lagacetadealmeria.com\/?p=76037"},"modified":"2026-09-07T19:28:30","modified_gmt":"2026-09-07T19:28:30","slug":"el-obispo-visigodo-tervingio-catolico-masona-o-masona-massona-de-merida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lagacetadealmeria.com\/?p=76037","title":{"rendered":"-EL OBISPO VISIGODO\/TERVINGIO, CAT\u00d3LICO, MASONA O M\u00c1SONA-MASSONA DE M\u00c9RIDA &#8211;"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR:<\/strong> <a href=\"https:\/\/lagacetadealmeria.es\/author\/dr-jose-maria-manuel-garciaosuna-y-rodriguez\/\"><strong>DR. JOSE MARIA MANUEL GARCIA-OSUNA Y RODRIGUEZ<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&#8211;<\/strong><a href=\"https:\/\/lagacetadealmeria.es\/category\/personajes-de-la-historia\/\"><strong>PERSONAJES DE LA HISTORIA<\/strong><\/a><strong>&#8211;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><u>7 de Septiembre de 2026<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1 wp-block-paragraph\"><strong><u>I.-PR\u00d3LOGO.<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En este trabajo de PERSONAJES DE LA HISTORIA de LA GACETA DE ALMER\u00cdA, hoy les presento la biograf\u00eda de un personaje sumamente paradigm\u00e1tico, dentro del espectro visig\u00f3tico de la Alta Edad Media, y, sobre todo, porque nos encontramos en el momento hist\u00f3rico del Reino de los visigodos de Toledo o de los godos del oeste, en el que los cristianos cat\u00f3licos reivindican su estatuto social, religioso y pol\u00edtico, frente al poder omn\u00edmodo de los arrianos, mayoritarios inclusive desde el trono; pero que presentan una idiosincrasia intelectiva, cultural y religiosa inferior.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Este prelado ser\u00e1 el obispo M\u00e1sona de M\u00e9rida, y pensemos que en el trono toledano se encuentra uno de los monarcas m\u00e1s poderosos de la Europa del momento hist\u00f3rico a narrar; y me estoy refiriendo al gran soberano Leovigildo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Frente a todo ese estado de cosas que se oponen a su \u00e9tica o forma de comprender el acercamiento a Dios Todopoderoso, M\u00e1sona de M\u00e9rida no vacilar\u00e1 en ning\u00fan momento de que, lado se deber\u00eda situar, y que no es otro que el del cristianismo cat\u00f3lico apost\u00f3lico y romano, de rito latino, y todo lo que el mismo representa. &nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2 wp-block-paragraph\"><strong><u>II.-\u00bfQUI\u00c9N FUE EL OBISPO M\u00c1SONA?<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por paradojas de la historia, el prelado M\u00e1sona o Massona ser\u00eda el obispo cat\u00f3lico de M\u00e9rida, aunque de origen visigodo y de nobleza destacada. En primer lugar, ser\u00eda obispo arriano de M\u00e9rida o Augusta Em\u00e9rita, en el a\u00f1o 573.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Em\u00e9rita Augusta ser\u00eda una ciudad romana de la Antig\u00fcedad nominada como la <em>Colonia Iulia Augusta Emerita,<\/em> y fundada en el a\u00f1o 25 a.C., por el legado imperial Publio Carisio (siglo I a.C.), o <em>Legatus Augusti propraetore Lusitaniae<\/em>, desde el a\u00f1o 26 a.C. hasta el 22 a.C.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La orden de fundaci\u00f3n vendr\u00eda del Emperador C\u00e9sar Augusto [Roma, 23 de septiembre de 63 a.C.-1\u00ba emperador de Roma entre el a\u00f1o 27 a.C., hasta Nola, 19 de agosto de 14 d.C.], con la finalidad de asentar a los legionarios licenciados o em\u00e9ritos de las legiones X <em>Gemina<\/em> y V <em>Alaudae<\/em>, las cuales habr\u00edan participado en las guerras c\u00e1ntabro-astures. Desde el a\u00f1o 15 a.C. ser\u00eda la capital de la nueva provincia hispana de Lusitania.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El obispo M\u00e1sona se convertir\u00eda al cristianismo cat\u00f3lico en el a\u00f1o 579 d.C. Ser\u00eda Juan de B\u00edclaro (<em>Scallabis<\/em>\/Santarem, ca. 540-621), el cronista visigodo de religi\u00f3n cat\u00f3lica, el que narrar\u00eda que tras la muerte del Rey Liuva I [m. 573. Monarca entre 568 y 573], le suceder\u00eda su hermano y corregente Leovigildo [<em>Flavius Leovigildus\/Liubagilds.<\/em> \u00bf?-Toledo, primavera del a\u00f1o 586. Soberano visigodo entre 568\/569 hasta su muerte], ya como monarca \u00fanico, y escoger\u00eda a M\u00e1sona de M\u00e9rida como prelado de esa gran urbe.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00ab<em>Masona, obispo emeritense, resplandece como ilustre campe\u00f3n de nuestra fe ortodoxa<\/em>\u00bb (<em>El Biclarense<\/em>. <em>Apud<\/em>. J. Orlandis. \u2018<em>Semblanzas Visigodas<\/em>\u2019. Rialp. 1992. P\u00e1gina-35).&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Seg\u00fan el Biclarense, M\u00e1sona ya era obispo de M\u00e9rida en ese a\u00f1o, lo que subraya que su prelatura debi\u00f3 durar bastantes a\u00f1os. Asimismo, se refiere sobre \u00e9l en los textos cron\u00edsticos, que era un obispo de categor\u00eda destacada y, el hecho es resaltable a pesar de la dificultad que era serlo en un Estado confesional arriano, por lo tanto, el prelado visigodo ya era de religi\u00f3n cat\u00f3lica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El creador de la doctrina her\u00e9tica del arrianismo ser\u00eda: Arrio\/<em>Aryus<\/em> (Libia, 250\/256-Constantinopla, 336. Presb\u00edtero. \u2018<em>Cristo no era Dios mismo, sino la primera y m\u00e1s perfecta criatura de Dios creada de la nada. Hubo un tiempo en que el Hijo no exist\u00eda<\/em>\u2019). &nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Y es preciso indicar que las luchas entre cat\u00f3licos y arrianos eran, en ocasiones, muy violentas. En la obra \u2018<em>Vidas de los Santos Padres Emeritenses\/de M\u00e9rida<\/em>\u2019\/<em>Vitas Sanctorum Patrum Emeritensium\u2019<\/em>, se le califica, a M\u00e1sona, como de var\u00f3n de noble linaje y de raza goda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Todo lo que antecede explica lo arriesgada que fue siempre su vida religiosa; ya que estamos escribiendo sobre lo complicado que fue, el que fuese un prelado visigodo cat\u00f3lico en una Hispania visigoda, pero de mayor\u00eda arriana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Existen serias dudas sobre si su conversi\u00f3n al catolicismo romano habr\u00eda sido, de forma primigenia, de tipo personal o familiar, en este \u00faltimo caso por serlo ya, de forma aprior\u00edstica, su aristocr\u00e1tica familia.<\/strong> <strong>Este \u00faltimo aserto parece ser el m\u00e1s plausible, ya que se tiene consciencia pr\u00edstina de que fue ya cl\u00e9rigo cat\u00f3lico con anterioridad, en la eximia bas\u00edlica de Santa Eulalia de M\u00e9rida (Augusta Em\u00e9rita, ca. 292-10 de diciembre de 304 d.C.).<\/strong> <strong>Por consiguiente, reiteramos la complejidad del an\u00e1lisis, ya que la causa podr\u00eda estar en la conversi\u00f3n cat\u00f3lica previa de sus progenitores o en su propia conversi\u00f3n, ya en su infancia o en su primera juventud.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3 wp-block-paragraph\"><strong><u>III.-EL OBISPO M\u00c1SONA EN M\u00c9RIDA.<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Asimismo, tambi\u00e9n existe un an\u00e1lisis sobre este prelado, dentro de la obra de \u2018<em>Las Vidas de los Padres de M\u00e9rida<\/em>\u2019:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00ab<em>M\u00e1s bienaventurado que el bienaventurado, m\u00e1s santo que el santo, m\u00e1s piadoso que el p\u00edo, m\u00e1s bueno que el bondadoso, y dotado de todos los carismas<\/em>\u00bb (<em>El Biclarense<\/em>. <em>Apud<\/em>. J. Orlandis. \u2018<em>Semblanzas Visigodas<\/em>\u2019. Rialp. 1992. P\u00e1gina-37).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los textos nos indican que era una persona sumamente alegre, siempre ten\u00eda una sonrisa en el rostro, y era un ser humano sumamente ecu\u00e1nime y nunca se alteraba. No obstante, todos los textos nos manifiestan que su paradigma episcopal era la gran caridad que siempre utilizaba con todos los seres humanos que a \u00e9l se acercaban, desde los cat\u00f3licos hasta los arrianos, incluyendo a los paganos y a los jud\u00edos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Repart\u00eda multitud de v\u00edveres entre los m\u00e1s necesitados de su di\u00f3cesis, que \u00e9l se encargaba de entregarlos en persona, y siempre con aquel sentido del humor que le era tan proverbial.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Se cuenta la an\u00e9cdota que cuando un pobre romp\u00eda la escudilla de comida de forma accidental, ordenaba que se le entregase otra m\u00e1s llena de comida si cab\u00eda el hecho.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Se conoce, historiogr\u00e1ficamente, que el obispado emeritense gozaba de una enorme cantidad de bienes, lo que siempre permitir\u00eda a este prelado el poder hacer un uso generoso de las riquezas de la di\u00f3cesis. El citado metropolitano fundar\u00eda muchos monasterios, crear\u00eda numerosas iglesias; y, por supuesto, empresas asistenciales en gran cantidad y calidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00ab<em>A t\u00edtulo de ejemplo, bastar\u00e1 citar las dos que alcanzaron mayor fama<\/em>: <em>el gran hospital, sostenido por la Iglesia, dotado de un cuerpo m\u00e9dico propio y que acog\u00eda sin distingos a libres y esclavos, cristianos, jud\u00edos o infieles<\/em>; <em>y la otra empresa, una Caja de pr\u00e9stamos, dotada con un capital de dos mil sueldos de oro, cuya finalidad era la concesi\u00f3n de peque\u00f1os cr\u00e9ditos a personas modestas, para salvarlas del riesgo de caer en manos de prestamistas usurarios. Estas iniciativas y un c\u00famulo de afortunadas circunstancias hicieron que M\u00e1sona fuera durante muchos a\u00f1os el protagonista indiscutible de la vida de la ciudad. M\u00e1s a\u00fan, resulta l\u00edcito hablar incluso de una \u2018era de M\u00e1sona\u2019 en la historia de M\u00e9rida, los \u201cfelices a\u00f1os\u201d que vivi\u00f3 la ciudad en la segunda mitad del siglo VI<\/em>\u00bb (J. Orlandis. \u2018<em>Semblanzas Visigodas<\/em>\u2019. Rialp. 1992. P\u00e1gina-38).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Este hospital o centro de acogida se denominaba como <em>xenodochium.<\/em> La obra \u2018<em>Vidas de los Santos Padres emeritenses<\/em>\u2019, se ocupa del obispo M\u00e1ssona en su mayor parte, en la \u00e9poca que fue la m\u00e1s controvertida del mandato episcopal del citado prelado, y que se produjo cuando est\u00e1 siendo atacado pol\u00edtica y socialmente, de forma inmisericorde, y, por lo tanto, presionado por el poderoso Rey Leovigildo, que trata por todos los medios a su alcance, de conseguir que el prelado cat\u00f3lico apostate y as\u00ed retorne a la fe arriana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>No se tiene ning\u00fan tipo de conocimiento historiogr\u00e1fico en relaci\u00f3n a que partido fue el que tom\u00f3 el prelado emeritense, en el enfrentamiento entre Leovigildo y Hermenegildo, cuando se tiene la certidumbre de que ya estaba en el p\u00falpito en el a\u00f1o 573 d.C., ya que durante dos a\u00f1os la sede emeritense permaneci\u00f3 en poder del pr\u00edncipe cat\u00f3lico Hermenegildo (\u2018<em>el que rinde un total sacrificio<\/em>\/<em>guerrero fuerte<\/em>\u2019. Ca. 564\/\u00bfMedina del Campo?-Tarragona, 585, decapitaci\u00f3n por Alta Traici\u00f3n. Su esposa se llamaba Ingundis\/Ingunda. Ca. 567\/Metz-Ca. 585. Cartago); por ello no se colige cual fue su compromiso en la terrible guerra civil del joven pr\u00edncipe contra su padre Leovigildo, m\u00e1s si cabe cuando hasta el a\u00f1o 582 la ciudad no pudo ser retomada o reconquistada por el citado soberano, y conociendo el car\u00e1cter del prelado, es obvio que no se pudo mantener al margen del conflicto paterno-filial.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El Pr\u00edncipe Hermenegildo se enfrentar\u00eda a su padre en franca rebeli\u00f3n, entre los a\u00f1os 583 a 585, en Sevilla. Ser\u00eda eliminado de un hachazo en la cabeza por un say\u00f3n llamado Sisberto, y a su vez por orden directa paterna. Ser\u00eda canonizado como San Hermenegildo, en el a\u00f1o 1585, por el Papa Sixto V [Grottammare, 13 de diciembre de 1521-Papa 227\u00ba entre 1585 y Roma, 27 de agosto de 1590]. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4 wp-block-paragraph\"><strong><u>IV.-EL REY LEOVIGILDO PRESIONA AL OBISPO M\u00c1SONA PARA SU RECONVERSI\u00d3N AL ARRIANISMO.<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tras la conquista de M\u00e9rida (582 d.C.) por Leovigildo, el poderoso monarca comenzar\u00e1 a presionar al prelado para que apostatase de su catolicismo. En el a\u00f1o 580 d.C., los obispos arrianos se re\u00fanen en Toledo, siendo el soberano el que va a pretender marcar las directrices, y las normas pol\u00edticas y religiosas del reino; cre\u00e1ndose las nuevas bases irenistas (\u2018<em>eirenikos, que significa pac\u00edfico. Actitud, doctrina o corriente de pensamiento que preconiza la paz, la concordia y el entendimiento a ultranza. Evitando el conflicto a toda costa. Irene es la diosa griega de la paz<\/em>\u2019), o de alguna concesi\u00f3n al catolicismo, tendiendo a la b\u00fasqueda de la paz a ultranza, y la pretensi\u00f3n conciliatoria por parte de la siempre dogm\u00e1tica y belicosa creencia de los cristianos-arrianos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En esta circunstancia se pretenden realizar algunas concesiones a los cristianos-cat\u00f3licos, tanto en la direcci\u00f3n de un posible y d\u00e9bil sincretismo de las creencias de los arrianos con las de los cat\u00f3licos, en el acto anal\u00edtico de la doctrina y de la disciplina. El Rey Leovigildo pretende, con esto, crear una aut\u00e9ntica unidad religiosa para su reino, ya que ya ha conseguido lo hom\u00f3nimo en lo pol\u00edtico. &nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00ab<em>Es comprensible que la captaci\u00f3n de M\u00e1sona constituyera uno de los primeros objetivos de la pol\u00edtica religiosa de Leovigildo<\/em>: <em>un obispo cat\u00f3lico de reconocido prestigio, que ten\u00eda la particularidad de ser a la vez un godo de noble estirpe, pod\u00eda constituir una baza decisiva para los planes del monarca, si acced\u00eda a abandonar el catolicismo y adherirse a una renovada confesi\u00f3n arriana<\/em>\u00bb (J. Orlandis. \u2018<em>Semblanzas Visigodas<\/em>\u2019. Rialp. 1992. P\u00e1gina-39).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Leovigildo envi\u00f3, pues, emisarios, que ser\u00edan magnates escogidos entre los de su entera confianza, probablemente pr\u00f3ceres o duques o gardingos (capitanes del castillo del rey) o espatarios\/<em>spatarius<\/em> (portadores de espadas, que pod\u00edan mantenerla desnuda frente al rey), para que indicasen al obispo M\u00e1sona de que ten\u00eda la obligaci\u00f3n ineludible de renunciar, taxativamente, a su catolicismo e incorporarse con todos sus feligreses laicos y eclesi\u00e1sticos al arrianismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Como a\u00f1adido, el soberano le prodigaba todo tipo de halagos y le elogiaba en grado superlativo. M\u00e1sona rechaz\u00f3 todos los ofrecimientos regios y, entonces, Leovigildo comenz\u00f3 la segunda fase de acoso y derribo psicol\u00f3gicos, ahora ya conformada esta con amenazas m\u00e1s o menos veladas, por medio de las cuales pretend\u00eda atemorizar al prelado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En este momento hist\u00f3rico, M\u00e9rida estaba ya ocupada por varios magnates militares visigodos, acompa\u00f1ados de sus familias y de sus seguidores o fieles\/<em>fideles<\/em>. La parte minoritaria de ellos, pero nada desde\u00f1able, eran arrianos furibundos, que adem\u00e1s ocupaban la timocracia econ\u00f3mica (gobierno de los honorables o valerosos)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>de la urbe, que eran los visigodos que pose\u00edan un determinado nivel de ingresos, propiedades o riquezas; poseyendo grandes latifundios r\u00fasticos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El soberano respondi\u00f3 de inmediato y nombr\u00f3 a un obispo para que administrase la espiritualidad de los arrianos emeritenses, y obligando, a la par, a los cat\u00f3licos a que entregasen sus bas\u00edlicas con sus patrimonios correspondientes a los arrianos de la ciudad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El nuevo obispo arriano ser\u00eda, indudablemente, un mal enemigo para M\u00e1sona, ya que era verbalmente agresivo, muy polemista y odiaba \u2018<em>cordialmente<\/em>\u2019 a los cristianos-cat\u00f3licos y a su religi\u00f3n. Ser\u00eda el obispo Sunna (Siglo VI-Obispo entre 580 y 600 d.C.).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tras la conversi\u00f3n al catolicismo del Rey Recaredo I \u201cel Grande\u201d [<em>Flavius Reccaredus.<\/em> 559-Rey visigodo de Toledo entre 586 y Toledo, 21 de diciembre del a\u00f1o 601], en el a\u00f1o 587, a Sunna se le ofreci\u00f3 otro obispado si se convert\u00eda al catolicismo, ya que el cargo de prelado arriano de M\u00e9rida quedar\u00eda suprimido. El recalcitrante obispo se neg\u00f3, por lo que ser\u00eda desterrado a Mauritania, all\u00ed sigui\u00f3 propagando el arrianismo, hasta sufrir una muerte violenta. &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5 wp-block-paragraph\"><strong><u>V.-LOS OBISPOS M\u00c1SONA Y SUNNA FRENTE A FRENTE.<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sunna llegar\u00e1 r\u00e1pidamente a M\u00e9rida, y dar\u00e1 comienzo a una agresiva y virulenta campa\u00f1a contra el prelado cat\u00f3lico, llena de violentas, descalificadoras y rabiosas diatribas, acompa\u00f1ado todo ello de todo tipo y condici\u00f3n de insultos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Entonces, Sunna que sabe que cuenta con el total apoyo del Rey Leovigildo&nbsp; pretende apoderarse, sin ambages, para el culto del arrianismo, de la Bas\u00edlica de Santa Eulalia de M\u00e9rida, que ya era la patrona martirial de Augusta Em\u00e9rita.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>No obstante, M\u00e1sona y sus feligreses cat\u00f3licos se opusieron resueltamente a esta inexplicable depredaci\u00f3n, por lo que Sunna decidi\u00f3 recurrir ante el propio soberano. La tensi\u00f3n ya fue muy grande, y hasta tal punto de violencia fue el hecho, que el propio Leovigildo se sinti\u00f3 muy comprometido, ya que contemplaba irritado como se atacaba, por parte de los cat\u00f3licos, a sus propias <em>auctoritas et dignitas,<\/em> que le eran debidas como monarca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Entonces, Leovigildo decidi\u00f3 contactar salom\u00f3nicamente a los dos bandos; el hecho conflictivo se pretend\u00eda resolver con la celebraci\u00f3n de un juicio p\u00fablico teol\u00f3gico y religioso entre los dos prelados, aunque los jueces que resolver\u00edan dicho pleito ser\u00edan nominados por el mismo Rey Leovigildo. Al prelado que considerasen vencedor ser\u00eda al que se le otorgar\u00eda la Bas\u00edlica mencionada.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Esta Ordal\u00eda o Juicio de Dios era sumamente original y diferente, ya que el duelo no ser\u00eda con espadas de acero, sino con la dial\u00e9ctica m\u00e1s inteligente, la cual deber\u00eda aportar razones y argumentos teol\u00f3gicos sumamente s\u00f3lidos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una Ordal\u00eda o Juicio de Dios era una pr\u00e1ctica judicial ritual, en la que un acusado era sometido a una prueba f\u00edsica extrema y agotadora. La creencia estribaba en que los jueces consideraban que Dios Todopoderoso proteger\u00eda la vida del inocente. Las m\u00e1s comunes eran: 1\u00aa)-Hierro Candente. El acusado deber\u00eda sostener un hierro al rojo vivo o caminar sobre brasas. 2\u00aa)-Agua Hirviendo. Se deber\u00eda introducir la mano o el brazo en agua a temperaturas muy elevadas para recoger un objeto. 3\u00aa)-Agua Fr\u00eda. Atado y sumergido en un r\u00edo o un lago. Si flotaba era culpable, ya que el agua rechazaba a los impuros.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El ambiente en la ciudad debi\u00f3 ser trepidante, y la expectaci\u00f3n <em>in crescendo<\/em>. M\u00e1sona pas\u00f3 tres d\u00edas completos en oraci\u00f3n basilical, ante el sepulcro de la m\u00e1rtir emeritense, que habr\u00eda sido martirizada y muerta por medio de decapitaci\u00f3n durante el imperio de Diocleciano [<em>Gaius Aurelius Valerius Diocletianus.<\/em> Salona\/Il\u00edrico-Dalmacia. Ca. 24 de diciembre de 244-Emperador entre el 20 de noviembre de 284 y <em>Spalatum<\/em>\/Split\/Il\u00edrico-Dalmacia, 3 de diciembre de 311].<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El historiador y poeta Prudencio (<em>Aurelius Prudentius Clemens.<\/em> Calahorra\/<em>Calagurris<\/em>, 348 d.C., o <em>Caesaraugusta<\/em>\/Zaragoza-<em>Hispania<\/em>. Ca. 410\/413) narrar\u00eda su martirio, en su Martirologio:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00ab<em>De madrugada, antes de la salida del sol, lleg\u00f3 a la ciudad, y, valerosa, se present\u00f3 ante el tribunal, en medio de cuyos lectores vocifer\u00f3 a los magistrados<\/em>:\u00bb<em>Decidme,<\/em> \u00bf<em>qu\u00e9 furia es esa que os mueve a hacer perder las almas, a adorar a los \u00eddolos y negar al Dios criador de todas las cosas<\/em>? <em>Si busc\u00e1is cristianos, aqu\u00ed me ten\u00e9is a m\u00ed<\/em>: <em>soy enemiga de vuestros dioses y estoy dispuesta a pisotearlos<\/em>; <em>con la boca y el coraz\u00f3n confieso al<\/em><\/strong> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Dios\"><strong><em>Dios<\/em><\/strong><\/a> <strong><em>verdadero.<\/em><\/strong> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Isis\"><strong><em>Isis<\/em><\/strong><\/a><strong><em>,<\/em><\/strong> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Apolo\"><strong><em>Apolo<\/em><\/strong><\/a><strong><em>,<\/em><\/strong> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Venus_(mitolog\u00eda)\"><strong><em>Venus<\/em><\/strong><\/a> <strong><em>y aun el mismo<\/em><\/strong> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Maximiano\"><strong><em>Maximiano<\/em><\/strong><\/a> <strong><em>son nada<\/em><\/strong><strong>: <em>aquellos porque son obra de la mano de los hombres, \u00e9ste porque adora a cosas hechas con las manos. No te detengas, pues, say\u00f3n<\/em>; <em>quema, corta, divide estos mis miembros; es cosa f\u00e1cil romper un vaso fr\u00e1gil, pero mi alma no morir\u00e1, por m\u00e1s acerbo que sea el dolor\u00bb.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Airado sobremanera el<\/em><\/strong> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pretor\"><strong><em>pretor<\/em><\/strong><\/a> <strong><em>al o\u00edr tales requerimientos, orden\u00f3 furioso<\/em><\/strong><strong>:\u00bb<\/strong><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Lictor\"><strong><em>Lictor<\/em><\/strong><\/a><strong><em>, apresa esta temeraria y c\u00fabrela de suplicios para que as\u00ed sepa que hay dioses patrios y que no es cosa balad\u00ed la autoridad del que manda<\/em><\/strong><strong>\u00ab. <em>Pero inmediatamente, como volviendo sobre s\u00ed, dijo el pretor a Eulalia<\/em>: \u00ab<em>Mas, antes de que mueras, atrevida rapazuela, quiero convencerte de tu locura en lo que me es posible. Mira cu\u00e1ntos goces puedes disfrutar, qu\u00e9 honor puedes recibir de un matrimonio digno. Tu casa, deshecha en l\u00e1grimas, te reclama<\/em>: <em>gimiendo estar\u00e1 la angustiada nobleza de tus padres, puesto que vas a caer, tan tiernecita, en v\u00edsperas de esponsales y de bodas.<\/em> \u00bf<em>O es que no te importan las pompas doradas de un lecho ni el venerable amor de tus ancianos padres, a quienes con tu obstinada temeridad vas a quitar la vida<\/em>? <em>Mira, ah\u00ed est\u00e1n preparados los instrumentos del suplicio<\/em>: <em>o te cortar\u00e1n la cabeza con la espada, o te despedazar\u00e1n las fieras, o se te echar\u00e1 al fuego, y los tuyos te llorar\u00e1n con grandes lamentos, mientras t\u00fa te revolver\u00e1s entre tus propias cenizas.<\/em> \u00bf<em>Qu\u00e9 te cuesta, di, evitar todo esto<\/em>? <em>Con que toques tan s\u00f3lo con la punta de tus dedos un poco de sal y un poquito de incienso, quedar\u00e1s perdonada<\/em>\u00ab.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Pero Eulalia nada respondi\u00f3, sino que, arrebatada de indignaci\u00f3n, escupi\u00f3 al rostro del pretor, arroj\u00f3 al suelo los \u00eddolos que ten\u00eda delante de s\u00ed, y de un puntapi\u00e9 ech\u00f3 a rodar la torta sacrificial puesta sobre los<\/em><\/strong> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Incensario\"><strong><em>incensarios<\/em><\/strong><\/a><strong><em>. Inmediatamente dos verdugos se aprestaron a desgarrar sus tiernos pechos y los garfios abrieron sus virginales costados hasta llegar a los huesos, mientras Eulalia tranquilamente contaba sus heridas. Al contemplar aquella carnicer\u00eda, Eulalia dec\u00eda al Se\u00f1or sin l\u00e1grimas ni sollozos<\/em><\/strong><strong>: \u00ab<em>He aqu\u00ed que escriben tu nombre en mi cuerpo<\/em>. \u00a1<em>Cu\u00e1n agradable es leer estas letras, que se\u00f1alan, oh Cristo, tus victorias<\/em>! <em>La misma p\u00farpura de mi sangre exprimida habla de tu santo nombre<\/em>\u00ab.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Y tan abstra\u00edda estaba la<\/em><\/strong> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/M\u00e1rtir\"><strong><em>m\u00e1rtir<\/em><\/strong><\/a> <strong><em>en su oraci\u00f3n, que el dolor atroz que deb\u00edan causarle aquellos tormentos pasaba totalmente desapercibido, a pesar de que sus miembros, regados con tierna sangre, ba\u00f1aban de continuo la piel con nuevos borboteos calientes<\/em><\/strong><strong>. <em>Ante aquella intrepidez, los esbirros se dispusieron a aplicarle el \u00faltimo tormento<\/em>; <em>mas no se contentaron con propinarle azotes que le desgarraran fieramente la piel, que ser\u00eda poco, sino que le aplicaron por todas partes, al est\u00f3mago, a los flancos, hachones encendidos. Pero, as\u00ed que la perfumada cabellera que se deslizaba ondulante por el cuello y se desparramaba suelta por los hombros para cubrir la pudibunda castidad y la gracia virginal de la m\u00e1rtir toc\u00f3 el chisporroteo de las teas, la llama crepitante vol\u00f3 sobre su rostro, nutri\u00e9ndose con la abundante cabellera, y la envolvi\u00f3 por completo. Y la virgen, deseosa de morir, se inclin\u00f3 hacia la llamarada y la sorbi\u00f3 con su boca, y<\/em>, \u00a1<em>oh maravilla<\/em>!, <em>he aqu\u00ed que de su boca sali\u00f3, rauda, una paloma m\u00e1s blanca que la nieve, que, hendiendo el espacio, tom\u00f3 el camino de las estrellas<\/em>: <em>era el alma de Eulalia, blanca y dulce como la leche, \u00e1gil e incontaminada.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>As\u00ed lo vieron estupefactos y dieron de ello testimonio el verdugo y el mismo lictor al huir aterrorizados y arrepentidos. La Virgen torci\u00f3 delicadamente el cuello a la salida del alma<\/em><\/strong><strong>; <em>apag\u00f3se el fuego de la hoguera, y, por fin, quedaron en paz los restos ex\u00e1nimes de la m\u00e1rtir. Todo esto acaeci\u00f3 un d\u00eda<\/em> 10 <em>de diciembre. El cielo cuid\u00f3 en seguida de velar por el tierno cuerpo de aquella virgen y rendirle las debidas honras f\u00fanebres, porque al punto cay\u00f3 una nevada que cubri\u00f3 el foro, y en \u00e9l el cuerpecito de Eulalia, que yac\u00eda abandonado en la helada intemperie como para protegerlo con una gr\u00e1cil mantilla blanca<\/em>\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuando le lleg\u00f3 la hora de la diatriba, M\u00e1sona, se dirigi\u00f3 al atrio basilical donde le estaba esperando Sunna, rodeado de un n\u00famero ingente de godos arrianos, y siendo acompa\u00f1ado por los propios jueces que iban a juzgar el proceso. Todos los obispos y los jueces se sentaron respetuosamente, y con un silencio casi sepulcral.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El primer turno correspondi\u00f3 al prelado de los arrianos, que atac\u00f3 de forma inmisericorde, y con todo tipo de descalificaciones personales, incluyendo hasta insultos contra el adversario, y el catolicismo que representaba.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuando le lleg\u00f3 el turno a M\u00e1sona lo hizo de forma pausada, suave y con toda amabilidad. Nunca utiliz\u00f3 la invectiva como forma de argumentar. No obstante, el torneo dial\u00e9ctico religioso prosigui\u00f3 ardorosamente; aunque las cr\u00f3nicas contempor\u00e1neas calificar\u00e1n la forma de hablar de M\u00e1sona como si de su boca saliera la sabidur\u00eda del propio Dios de los cat\u00f3licos, y la fuerza elocuente del Esp\u00edritu Santo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los vocablos utilizados por el prelado cat\u00f3lico eran inspirados y sin posible negaci\u00f3n argumental. Hasta tal punto se fue as\u00ed desarrollando el debate a favor de M\u00e1sona, que hasta los arrianos terminaron por prorrumpir en tumultuosas ovaciones hacia \u00e9l.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los jueces no se atrevieron a pronunciar un veredicto, pero los cat\u00f3licos consideraron que ellos eran los triunfadores y acompa\u00f1aron, sin ambages, a su Obispo hasta la Bas\u00edlica para dar gracias a Dios por su victoria, y casi llevaron en volandas a M\u00e1sona. Parec\u00eda que la ortodoxia hab\u00eda triunfado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6 wp-block-paragraph\"><strong><u>VI.-LA INTERVENCI\u00d3N REGIA EN TOLEDO.<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sunna se sinti\u00f3 bastante m\u00e1s amargado, y en lugar de convertirse al catolicismo, atac\u00f3 con mucha mayor sa\u00f1a y odio al prelado de los cat\u00f3licos. Para agravar, m\u00e1s si cabe la cuesti\u00f3n, Sunna se dirigi\u00f3 en secreto al Aula Regia de Toledo, y de forma totalmente cr\u00edptica acus\u00f3 ante Leovigildo a M\u00e1sona, de que este estaba cometiendo todo tipo de desmanes y de cr\u00edmenes contra los arrianos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Entonces, el soberano se qued\u00f3 perplejo y dubitativo sobre lo que se deber\u00eda hacer; por lo que oblig\u00f3, con una requisitoria urgente, a M\u00e1sona a que compareciese ante \u00e9l en la Curia Regia de Toledo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En la obra, ya citada, de Las Vidas de los Santos Padres emeritenses se narra la consternaci\u00f3n y el miedo que sintieron los cat\u00f3licos de M\u00e9rida, cuando su prelado fue conducido encadenado y acompa\u00f1ado por los sayones del Rey Leovigildo hasta la propia capital del reino, Toledo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ser\u00e1 aqu\u00ed donde deba enfrentarse al monarca visigodo, que es calificado por los cronistas del Obispo M\u00e1sona, lo cual es ciertamente comprensible, como: \u2018<em>el atroc\u00edsimo tirano<\/em>\u2019.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>No obstante, Leovigildo va a utilizar la t\u00e1ctica fuliginosa de alternar el palo y la zanahoria. Primero va a adular al prelado cat\u00f3lico para tratar de que se reconvierta al arrianismo. Como es de esperar no lo consigue, ya que el obispo rechaza claramente, y sin el m\u00e1s m\u00ednimo temor, todos los argumentos <em>ad hoc<\/em> de su soberano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por lo tanto, la paciencia del Rey Leovigildo se va a acabar y, entonces utilizando su indubitable poder, <em>potestas et auctoritas<\/em>, le exige la entrega de la t\u00fanica de Santa Eulalia, que ser\u00eda depositada por orden del rey, sin ning\u00fan tipo de aplazamiento, en una Iglesia arriana de Toledo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La exigencia del soberano es muy dura de metabolizar ya que ataca directamente a la esencia m\u00e1s \u00edntima del ser de los cat\u00f3licos. M\u00e1sona contraatacar\u00e1 utilizando lo que se define como una mentira piadosa, y que en la obra de las \u2018Vidas de los Santos Padres emeritenses\u2019 es contemplado, dicho aserto, con una clara y pr\u00edstina complacencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Leovigildo ordena, pues, que la t\u00fanica sea buscada en la bas\u00edlica emeritense, para que sea llevada a Toledo. Todas las b\u00fasquedas resultaron in\u00fatiles, por lo que, nuevamente, Leovigildo oblig\u00f3 a M\u00e1sona a comparecer ante \u00e9l, y le conmin\u00f3 taxativamente a que le entregase la susodicha reliquia, ya sin el m\u00e1s m\u00ednimo retraso.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por lo que, el prelado cat\u00f3lico, se referir\u00e1 al hecho de la siguiente forma:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00ab\u2019<em>Jam\u00e1s entregar\u00e9 la t\u00fanica de mi se\u00f1ora Eulalia, para que sea mancillada por las sacr\u00edlegas manos de los herejes<\/em>\u2019<em>, respondi\u00f3 M\u00e1sona a la demanda del rey. Leovigildo orden\u00f3 entonces la b\u00fasqueda de la t\u00fanica en M\u00e9rida, no s\u00f3lo en la bas\u00edlica de Santa Eulalia, donde de ordinario estaba, sino tambi\u00e9n en la iglesia mayor de la Santa Jerusal\u00e9n. Todas las pesquisas resultaron in\u00fatiles, y entonces Leovigildo hizo comparecer de nuevo a M\u00e1sona y le conmin\u00f3 a que revelase donde se hallaba la reliquia y se la entregara sin m\u00e1s demora. M\u00e1sona dio entonces una explicaci\u00f3n, en la cual la verdad quedaba encubierta por un enga\u00f1o piadoso:<\/em> \u2018<em>S\u00e1bete -dijo- que he quemado la t\u00fanica y, tras disolver sus cenizas en agua, he bebido el agua<\/em>\u2026; <em>la t\u00fanica est\u00e1 ahora en mi vientre y jam\u00e1s la entregar\u00e9<\/em>\u2019<em>. Mientras dec\u00eda esto, se\u00f1alaba su est\u00f3mago porque all\u00ed estaba la t\u00fanica que el obispo, a escondidas de todos, hab\u00eda puesto plegada sobre su cuerpo, debajo de las vestiduras<\/em>\u00bb (J. Orlandis. \u2018<em>Semblanzas Visigodas<\/em>\u2019. Rialp. 1992. P\u00e1gina-44).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Y mientras tanto, como se menciona en el texto, el prelado se\u00f1alaba su abdomen donde dec\u00eda que se encontraba la reliquia. En realidad, la t\u00fanica estaba plegada y escondida debajo de la t\u00fanica del obispo, y sobre su cuerpo debajo de sus habituales h\u00e1bitos talares.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7 wp-block-paragraph\"><strong><u>VII.-EL OBISPO M\u00c1SONA ES EXILIADO.<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Entonces, pues, en esta tesitura, el Rey Leovigildo escenific\u00f3 una aut\u00e9ntica teatralidad. El monarca se tir\u00f3 desde el trono hasta la tierra, y puso una aut\u00e9ntica cara de terror. La curia regia se vio, por lo tanto, obligada y lo consigui\u00f3 a calmar al soberano, y Leovigildo ya estuvo preparado para dictar una terrible sentencia condenatoria.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00ab<em>Ordenamos -dispon\u00eda \u00e9sta- que<\/em> \u2018<em>M\u00e1sona, constante adversario nuestro y de nuestras costumbres, enemigo de nuestra fe y contrario a nuestra religi\u00f3n<\/em>\u2019, <em>sea enviado al exilio<\/em>\u00bb (J. Orlandis. \u2018<em>Semblanzas Visigodas<\/em>\u2019. Rialp. 1992. P\u00e1gina-44-45).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Refiere la obra de \u2018Las Vidas de los Santos Padres emeritenses\u2019 que el obispo ser\u00eda obligado a ir al exilio en un caballo que era incierto en su comportamiento, por no haber sido montado hasta entonces, pero que conducido por el prelado se transformar\u00eda en una mansa cabalgadura.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Acompa\u00f1ado por tres de sus servidores ser\u00eda confinado en un ignoto monasterio rural arriano deshabitado, durante tres a\u00f1os. En M\u00e9rida, Leovigildo no nombr\u00f3 enseguida a Sunna como \u00fanico obispo, ya que ten\u00eda la certidumbre de que nunca ser\u00eda aceptado como su \u00fanico pastor, por la grey de los cat\u00f3licos emeritenses.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por consiguiente, Sunna ocupar\u00eda la prelatura para la poblaci\u00f3n arriana, y Nepopis (siglo VI) ser\u00eda el obispo nombrado para los cat\u00f3licos, aunque venido desde otra ciudad, que podr\u00eda ser Coria. Era un prelado muy obediente, d\u00f3cil y complaciente, a la par que temeroso, ante la autoridad del monarca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mientras tanto M\u00e1sona y sus disc\u00edpulos o servidores estaban pasando por una total y absoluta penuria, ya que habr\u00edan entregado todos sus recursos econ\u00f3micos para las limosnas de los pobres feligreses emeritenses. Adem\u00e1s de que nadie se atrev\u00eda a socorrerlos por miedo al poder de un monarca tan poderoso y autoritario como lo era Leovigildo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Se cuenta que entonces acudir\u00eda a visitar al obispo una viuda paup\u00e9rrima y mis\u00e9rrima, demandando una ayuda, ya que estaba m\u00e1s que necesitada de auxilio. Como era su habitual forma de ser, M\u00e1sona intent\u00f3 ayudarla, pero como ya no le quedaba nada, acept\u00f3 el ofrecimiento econ\u00f3mico, a t\u00edtulo de pr\u00e9stamo, de uno de sus servidores.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00ab<em>Me queda un<\/em> \u2018<em>sueldo<\/em>\u2019 &#8211;<em>respondi\u00f3 el siervo Segatus<\/em>-, <em>pero si lo entrego no tendremos absolutamente nada para alimentarnos, ni nosotros ni nuestros jumentos. M\u00e1sona orden\u00f3 entregar a la mujer el<\/em> \u2018<em>sueldo<\/em>\u2019 &#8211;<em>una moneda de oro de cuatro gramos y medio<\/em>&#8211; <em>y el siervo cumpli\u00f3 el mandato; pero luego corri\u00f3 tras la viuda y le suplic\u00f3 que le devolviera al menos un<\/em> \u2018<em>tremis<\/em>\u2019<em>, esto es, la tercera parte de la cantidad recibida, lo que la mujer hizo de buen grado, pues a\u00fan as\u00ed se trataba de una espl\u00e9ndida limosna<\/em>\u00bb (J. Orlandis. \u2018<em>Semblanzas Visigodas<\/em>\u2019. Rialp. 1992. P\u00e1ginas-45-46).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Entonces, porque no decirlo, y quiz\u00e1s de forma milagrosa, se escribe en las fuentes del monasterio, que se presentaron 200 asnos cargados de alimentos en cantidades ingentes, adem\u00e1s de 2000 sueldos que eran el fruto de una colecta realizada por los fieles cat\u00f3licos de todo linaje y condici\u00f3n, con la finalidad de socorrer a su obispo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por todo lo que antecede, y tras dar las gracias a Dios Todopoderoso y a su providencia, M\u00e1sona llam\u00f3 a su siervo Segatus y le pregunt\u00f3 cual hab\u00eda sido la cantidad de la limosna entregada, a priori, a la mencionada viuda, y entonces Segatus le indic\u00f3 que le hab\u00eda rogado a la viuda que le devolviera, cuanto menos, 1\/3 de la limosna para poder hacer frente a la penuria y a las necesidades que estaban padeciendo todos los compa\u00f1eros del prelado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00ab<em>Que Dios te perdone hermano -respondi\u00f3 M\u00e1sona-, porque vacilaste y dudaste de la misericordia divina, y adem\u00e1s pecaste contra los pobres<\/em>: <em>diste dos<\/em> \u2018<em>tremises<\/em>\u2019<em>, y ah\u00ed tienes dos mil<\/em> \u2018<em>sueldos<\/em>\u2019 <em>y doscientos asnos cargados de alimentos<\/em>; <em>si no hubieras reclamado el tercer<\/em> \u2018<em>tremis<\/em>\u2019<em>, ten la certeza de que ahora hubieras recibido trescientos jumentos<\/em>\u00bb (J. Orlandis. \u2018<em>Semblanzas Visigodas<\/em>\u2019. Rialp. 1992. P\u00e1gina-46).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El obispo M\u00e1sona, pues, agradeci\u00f3 muy sinceramente a sus bienhechores la ayuda extraordinaria y cuantiosa recibida, y orden\u00f3 que fuese distribuida casi en su totalidad entre los pobres de la localidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8 wp-block-paragraph\"><strong><u>VIII.-FINAL DEL CASTIGO REGIO.<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Indica la tradici\u00f3n que el Rey Leovigildo tuvo un sue\u00f1o en el que Santa Eulalia de M\u00e9rida se le aparec\u00eda y, consiguientemente, le exig\u00eda el retorno <em>de facto<\/em> del prelado a su sede emeritense, lo que le ser\u00eda revelado al propio M\u00e1sona (\u00bf?-Obispo de M\u00e9rida, arriano-ca. 573 y cat\u00f3lico-579. M\u00e9rida, ca. 605), estando en sus momentos de oraci\u00f3n. &nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Leovigildo ya ten\u00eda la convicci\u00f3n de que su pol\u00edtica religiosa de preeminencia arriana o de confraternizaci\u00f3n era un enorme error y un fracaso subsiguiente. Todo ello ha motivado que la tradici\u00f3n mitol\u00f3gica historicista estime que el soberano citado se pudo convertir al catolicismo, ya en su lecho de muerte.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuando la noticia del fallecimiento regio llegue a M\u00e9rida, el obispo Nepopis huir\u00e1 a u\u00f1a de caballo hacia su ciudad de origen; en su huida pretendi\u00f3 llevarse un enorme n\u00famero de siervos de la Iglesia emeritense, y cuantos tesoros le fue posible rapi\u00f1ar. M\u00e1sona se cruz\u00f3 con esta caravana del latrocinio y la oblig\u00f3 a retornar hasta M\u00e9rida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00ab<em>La exultante Iglesia emeritense -dicen en tono ret\u00f3rico las Vidas de los Padres- recibi\u00f3 a su pastor con inmensa alegr\u00eda<\/em>: <em>goz\u00e1base de que el enfermo hubiera encontrado el remedio y el oprimido el solaz; de que el alimento no faltara ya al necesitado<\/em>\u00bb (J. Orlandis. \u2018<em>Semblanzas Visigodas<\/em>\u2019. Rialp. 1992. P\u00e1gina-47).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ser\u00e1 durante su nueva estancia emeritense cuando el Rey Recaredo I se convierta al catolicismo, el obispo Sunna no aceptar\u00e1 la derrota y preparar\u00e1 un complot pol\u00edtico con sus adl\u00e1teres, con el objetivo de crear una conjura, en la que hasta se inclu\u00eda el propio asesinato de su adversario cat\u00f3lico M\u00e1sona, ya que la conversi\u00f3n del Rey Recaredo I habr\u00eda agravado m\u00e1s su desaz\u00f3n y su odio visceral hacia M\u00e1sona y el catolicismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En la primavera del a\u00f1o 589 d.C., ser\u00e1 convocado el III Concilio de Toledo, con la subsiguiente aceptaci\u00f3n por parte de los visigodos de los ritos y las creencias de la Iglesia Cat\u00f3lica Apost\u00f3lica y Romana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00ab<em>Testigo cualificado, porque hubo de sentir una particular emoci\u00f3n ante la conversi\u00f3n de sus hermanos de raza; y testigo privilegiado, tambi\u00e9n, porque el viejo luchador hab\u00eda llegado ya al umbral de la senectud<\/em>: <em>era el m\u00e1s antiguo de los metropolitanos y su firma figura en las actas conciliares a la cabeza del episcopado espa\u00f1ol, inmediatamente despu\u00e9s de la firma del rey Recaredo<\/em>\u00bb (J. Orlandis. \u2018<em>Semblanzas Visigodas<\/em>\u2019. Rialp. 1992. P\u00e1gina-47).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9 wp-block-paragraph\"><strong><u>IX.-<em>CONSUMATUM EST<\/em>.<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>M\u00e1sona vivi\u00f3, desde entonces, sin sobresaltos en su recuperada di\u00f3cesis. El 18 de mayo de 597 se reunieron, pues, en Toledo, <em>caput regni<\/em>; todos los representantes episcopales de las seis provincias eclesi\u00e1sticas de Hispania. A saber: TARRACONENSE\/Tarragona; CARTAGINENSE\/Toledo como primacial; B\u00c9TICA\/Sevilla; LUSITANIA\/M\u00e9rida; NARBONENSE\/Narbona; y GALLAECIA\/Braga.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El metropolitano emeritense ser\u00eda el primero en firmar las actas del concilio por su indudable prestigio. M\u00e1sona pasar\u00eda a mejor vida, <em>sub altare Dei<\/em>, hacia el a\u00f1o 600 d.C. Aunque su muerte estar\u00eda precedida por unos terribles acontecimientos, que ser\u00edan el colof\u00f3n a su accidentada vida, llena de pros y de contras; aunque nunca por su causa, sino por esa defensa de su propia \u00e9tica y dignidad, que siempre le adorn\u00f3.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuando se da perfecta cuenta de que su fin terrenal se le est\u00e1 acercando, dejar\u00e1 el gobierno de su di\u00f3cesis emeritense a un personaje joven pero sumamente ambicioso, y que es el archidi\u00e1cono Eleuterio; quien no ser\u00eda el personaje eclesi\u00e1stico m\u00e1s ejemplar para los feligreses, ya que sol\u00eda recorrer a caballo la ciudad, y siempre rodeado de un gran n\u00famero de sus siervos. Es preciso entender que el concepto medieval cron\u00edstico al que se refiere, en muchas ocasiones, el vocablo \u2018siervo\u2019 es el relativo al del \u2018funcionario p\u00fablico\u2019, y no al del esclavo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>M\u00e1sona, por el contrario, seguir\u00eda siendo un hombre sumamente humilde, y, entonces, y siempre estar\u00eda dedic\u00e1ndose a la manumisi\u00f3n de algunos, \u2018estos s\u00ed\u2019, de los siervos benem\u00e9ritos cat\u00f3licos emeritenses sin derechos civiles, y adem\u00e1s les regalar\u00eda tierras y otras m\u00faltiples donaciones, incluyendo hasta las dinerarias.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La reacci\u00f3n, entonces, de Eleuterio ser\u00eda furibunda y lleno de soberbia convocar\u00e1 a los siervos liberados y los amenazar\u00e1, enrabietado como est\u00e1, de la siguiente forma:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00ab<em>Guardad bien lo que hab\u00e9is recibido, pues si no me devolv\u00e9is todo \u00edntegramente cuando os lo pida, sabed desde ahora que ser\u00e9is sometidos a dur\u00edsimos tormentos<\/em>\u00bb (J. Orlandis. \u2018<em>Semblanzas Visigodas<\/em>\u2019. Rialp. 1992. P\u00e1gina-49).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuando M\u00e1sona tuvo conocimiento de este comportamiento tan abusivo e impresentable llor\u00f3 amargamente ante estos siervos. A pesar de su enfermedad se levant\u00f3 de la cama y fue conducido hasta la bas\u00edlica de Santa Eulalia, donde permaneci\u00f3 bastante tiempo de rodillas y en oraci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Luego orden\u00f3 que se le condujese hasta la catedral, donde ante los sorprendidos feligreses que estaban all\u00ed celebrando el Oficio de la tarde o vespertino anunci\u00f3 que Eleuterio le preceder\u00eda en la muerte, por deseo expreso de la divinidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sin dar por finalizado dicho oficio; de pronto y de forma sorprendente, Eleuterio se sinti\u00f3 enfermo, y por ello debi\u00f3 ser trasladado urgentemente a su propio domicilio, donde fallecer\u00eda en el plazo de tres d\u00edas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&nbsp;M\u00e1sona le sobrevivi\u00f3 varios d\u00edas, en los que sigui\u00f3 entregando limosnas cuantiosas a los pobres, y mercedes enormes a los fieles siervos cat\u00f3licos manumitidos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por fin, el obispo cat\u00f3lico metropolitano emeritense fallecer\u00eda en la plenitud absoluta de la paz de su esp\u00edritu. As\u00ed entregaba su vida y su alma a Dios Todopoderoso. M\u00e1sona ser\u00eda uno de los prelados cat\u00f3licos visigodos m\u00e1s paradigm\u00e1ticos, y centro eximio de la unificaci\u00f3n religiosa del reino godo hispano de Toledo<\/strong><strong>.<\/strong> <strong>\u00ab<em>Diaboli tremens et diem iudicit terriblem tremens.<\/em><\/strong> <strong>ET. <em>Miles factus est.<\/em> ET. <em>Contra facta non sunt argumenta<\/em>\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-10 wp-block-paragraph\"><strong><u>-BIBLIOGRAF\u00cdA-<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Bonnassie, P.; Guichard, P. y Gerbet, M. C. (2001): <em>Las Espa\u00f1as Medievales<\/em>. Cr\u00edtica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Castellanos, S. (2018): <em>Los visigodos.<\/em> S\u00edntesis.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Collins, R. (2000): <em>La Europa de la Alta Edad Media<\/em>. 300-1000. Akal.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Collins, R. (2005): <em>Historia de Espa\u00f1a. La Espa\u00f1a visigoda.<\/em> 409-711. Cr\u00edtica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-D\u00edaz y D\u00edaz, M. C.; Garc\u00eda Moreno, L. A.; Ruiz Trapero, M. y Orlandis, J. (1991): <em>Historia de Espa\u00f1a, Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal. Espa\u00f1a Visigoda. Las invasiones. La Iglesia. Las Sociedades.<\/em> Espasa-Calpe\/Planeta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Garc\u00eda de Cort\u00e1zar, J. A. (1985): <em>Historia de Espa\u00f1a. La \u00c9poca Medieval<\/em>. Alianza.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Garc\u00eda Moreno, L. A. (1989): <em>Historia de Espa\u00f1a visigoda<\/em>. C\u00e1tedra.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-G\u00f3mez Aragon\u00e9s, D. (2021): <em>Historia de los visigodos.<\/em> Almuzara.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-San Isidoro de Sevilla (2004) (Editor Jos\u00e9 Oroz Reta y Manuel A. Marcos Casquero): <em>Etimolog\u00edas.<\/em> Biblioteca de Autores Cristianos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-L\u00f3pez Pereira, Editor. (2009): <em>Cr\u00f3nica Moz\u00e1rabe del a\u00f1o<\/em> 754. \u201c<em>Continuatio Isidoriana Hispana<\/em>\u201d. Centro de Estudios e Investigaci\u00f3n San Isidoro de Le\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Lozoya, Marqu\u00e9s de (1977): <em>Historia de Espa\u00f1a<\/em> (I). Salvat.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Mart\u00edn Rodr\u00edguez, J. L. (1993): <em>Historia de Espa\u00f1a. La Espa\u00f1a Medieval<\/em>. Historia-16.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Mitre, E. (1999): <em>Historia de la Edad Media en Occidente.<\/em> C\u00e1tedra.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Newman, J. H. (2020): <em>Los arrianos del siglo<\/em> IV.Encuentro\/Universidad Pontificia de Salamanca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Olaguer-Feli\u00fa, F. (1998): <em>Arte medieval espa\u00f1ol hasta el a\u00f1o<\/em> 1000. Encuentro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Orlandis, J. (1987): <em>Historia de Espa\u00f1a. \u00c9poca visigoda.<\/em> Gredos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Orlandis, J. (1988): <em>Historia del reino visigodo espa\u00f1ol.<\/em> Rialp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Orlandis, J. (1992): <em>Semblanzas Visigodas<\/em>. Rialp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Orlandis, J. (2003): <em>Historia del Reino Visigodo Espa\u00f1ol<\/em>. Rialp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-P\u00e9rez-Prendes, J. M.; Ruiz Asencio, J. M.; Codo\u00f1er Merino, C.; Palol Salellas, P. de, y Le\u00f3n Tello, F. J. (1991): <em>Historia de Espa\u00f1a. Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal. Espa\u00f1a Visigoda<\/em> (Volumen II). <em>La Monarqu\u00eda. La Cultura. Las Artes.<\/em> Espasa-Calpe\/Planeta.<em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-P\u00e9rez S\u00e1nchez, D. (1989): <em>El ej\u00e9rcito en la sociedad visigoda<\/em>. Universidad de Salamanca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Soto Chica, J. (2020): <em>Los visigodos. Hijos de un Dios furioso.<\/em> Desperta-Ferro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Soto Chica, J. (2023): <em>Leovigildo.<\/em> Desperta-Ferro<em>.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Su\u00e1rez Fern\u00e1ndez, L. (1986): <em>Historia de Espa\u00f1a Antigua y Media.<\/em> Rialp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Valverde Castro, R. (2017): <em>Los viajes de los Reyes visigodos de Toledo,<\/em> 531-711.La Erg\u00e1stula.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Vel\u00e1zquez, I. (2008. Editora): <em>Vidas de los Santos Padres de M\u00e9rida.<\/em> Trotta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Villadiego, A. de (1841. Editor): <em>El Fuero Juzgo<\/em>. Le\u00f3n Amarita.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Wickham, Ch. (2025): <em>Una Historia Nueva de la Alta Edad Media.<\/em> Cr\u00edtica\/Planeta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-11 wp-block-paragraph\"><strong><u>-CURRICULUM VITAE-<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Asesor de la Asociaci\u00f3n Cultural Reinos de Espa\u00f1a (FEAH) (a\u00f1o-2018).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n Cultural Divulgadores de la Historia (a\u00f1o-2023).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&#8211;<\/strong><strong>Acad\u00e9mico-Correspondiente del Instituto de Estudios Hist\u00f3ricos Bances y Vald\u00e9s (a\u00f1o-2016).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&#8211;<\/strong><strong>Organizaci\u00f3n Socio-Pol\u00edtica Conceyu Pa\u00eds Llion\u00e9s (a\u00f1o-2024).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Asociaci\u00f3n Cultural de Estudios Leoneses. (a\u00f1o-2023).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Socio-Colaborador de la Asociaci\u00f3n de Amigos del Reino Astur (2025).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Del Instituto de Estudios Zamoranos \u201cFlori\u00e1n de Ocampo\u201d. (CSIC).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Del Ateneo de Valladolid (Creaci\u00f3n a\u00f1o-1872).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n de Amigos del Patrimonio Cultural de Le\u00f3n. ProMonumenta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Del Instituto de Estudios Gerundenses (CSIC).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Real Sociedad Arqueol\u00f3gica Tarraconense (CSIC).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Del C\u00edrculo Cultural P\u00e9ndulo de Baza (UNESCO).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Del Centro de Estudios Hist\u00f3ricos de Granada y su Reino (CSIC).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Del Centro de Estudios Benaventanos \u201cLedo del Pozo\u201d (CSIC).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Del Centro de Estudios Fenicios y P\u00fanicos (CSIC).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Del Centro de Estudios Hist\u00f3ricos Jerezanos (CSIC).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n Cultural H\u00e9roes de Cavite (2024).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Del Ateneo Jovellanos de Gij\u00f3n (Creaci\u00f3n a\u00f1o-1953).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Sociedad Espa\u00f1ola de Estudios Cl\u00e1sicos (CSIC).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Sociedad Espa\u00f1ola de Estudios Medievales (CSIC).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Del Instituto de Estudios Bercianos (CECEL\/CSIC).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n Gaxarte, Luanco-Goz\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Cofrade de la Cofrad\u00eda de las Siete Palabras de Jes\u00fas en la Cruz de Le\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n Cultural Proculto, Toro-Zamora.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Sociedad Econ\u00f3mica de Amigos del Pa\u00eds de Avil\u00e9s y Comarca (A\u00f1o-2024).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n Hist\u00f3rico Cultural Gallaecia Viva (A\u00f1o-2024).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n Cultural de Estudios Hist\u00f3ricos de Galicia. La Coru\u00f1a.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n Cultural Arte, Arqueolog\u00eda e Historia de C\u00f3rdoba.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Del Liceo de Jerez. Club de Opini\u00f3n. Jerez de los Caballeros\/Badajoz (2025).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n Cultural Arte, Arqueolog\u00eda e Historia de Bujalance-C\u00f3rdoba.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Historiador -Colaborador de la Fundaci\u00f3n Gustavo Bueno-Oviedo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Del Centro de Estudios Merindad de Tudela.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Del Centro de Estudios Linarenses-Linares\/Ja\u00e9n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n Cultural Placentina \u201cPedro de Trejo\u201d-Plasencia\/C\u00e1ceres.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n Cultural San Bartolom\u00e9 de San Mart\u00edn del Rey Aurelio-Sotrondio\/Asturias.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n Cultural Rey Ordo\u00f1o I-Villamejil\/La Cepeda\/Le\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n de Amigos del Museo Mar\u00edtimo de Asturias-Luanco.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-De la Asociaci\u00f3n Cultural \u201cRa\u00edces Lacianiegas\u201d-Villablino\/Le\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Realizado y Aprobado 1\u00ba Curso de Veterinaria en Universidad de Le\u00f3n (1972).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Director-M\u00e9dico-Geriatra en Larra\u00f1aga\/Domusvi\/Avil\u00e9s-Asturias.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&#8211;<\/strong><strong>M\u00e9dico-Familia\/V\u00eda MIR de Atenci\u00f3n Primaria\/Universidad de Oviedo (2003).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Vicepresidente del I Concurso de Trabajos Cortos de Investigaci\u00f3n en Historia de la Medicina en Asturias. Colegio de M\u00e9dicos de Asturias.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Doctor-M\u00e9dico Perito-Judicial de Tribunales en Asturias.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-M\u00e9dico-Valorador de Discapacidades y Da\u00f1os Corporales del Colegio de M\u00e9dicos de Asturias.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-Licenciado en Medicina y Cirug\u00eda\/Universidad de Oviedo (1996).<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>646 Cr\u00edticas Literarias\/Ensayo en \u201cTodo Literatura\u201d. Madrid.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>61 Trabajos-Ensayos-Curriculares de Historia en \u201cLa Gaceta de Almer\u00eda\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>53 (2024) Trabajos publicados en Dialnet.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>35 (2024) Trabajos\/Libros publicados en <em>Regesta Imperii<\/em> \/Universidad de Maguncia\/Mainz.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>253 Trabajos de HISTORIA publicados.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>41 Biograf\u00edas de M\u00fasicos de M\u00fasica-Acad\u00e9mica\/Culta publicadas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>154 Conferencias impartidas sobre Historia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-12 wp-block-paragraph\"><strong>-LIBROS PUBLICADOS-<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1.-EL GRAN REY ALFONSO VIII DE CASTILLA, \u201cEL DE LAS NAVAS DE TOLOSA\u201d. Editorial Alderab\u00e1n. 2012. Cuenca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2.-BREVE HISTORIA DE FERNANDO \u201cEL CAT\u00d3LICO\u201d. Editorial Nowtilus. 2013. Madrid.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3.-EL REY ALFONSO X \u201cEL SABIO\u201d DE LE\u00d3N Y DE CASTILLA. SU VIDA Y SU \u00c9POCA. Editorial El Lobo Sapiens. 2017. Le\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>4.-EL REY ALFONSO VII \u201cEL EMPERADOR\u201d DE LE\u00d3N. Editorial Cultural Norte. 2018. Le\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>5.-URRACA I DE LE\u00d3N. PRIMERA REINA Y EMPERATRIZ DE EUROPA. Editorial El Lobo Sapiens. 2020. Le\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>6.-EL REY RAMIRO II \u201cEL GRANDE\u201d DE LE\u00d3N. EL \u201cINVICTO\u201d DE SIMANCAS. Editorial Alderab\u00e1n. 2021. Cuenca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>7.-LA BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA. UN MITO HIST\u00d3RICO. Editorial Alderab\u00e1n. 2023. Cuenca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>8.-HERN\u00c1N CORT\u00c9S. SU PERSONALIDAD Y SU CAR\u00c1CTER EN EL IMPERIO AZTECA. Editorial El Lobo Sapiens. 2024. Le\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>9.-RAMIRO III, REY DE LE\u00d3N. SE\u00d1OR\u00cdO DE MUJERES. Editorial Alderab\u00e1n. 2024. Cuenca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>10.-LOS CARTAGINESES EN LA PEN\u00cdNSULA IB\u00c9RICA. Editorial Alderab\u00e1n. 2024. Cuenca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>11.-LA GUERRA DE LAS COMUNIDADES DE LOS REINOS DE CASTILLA Y DE LE\u00d3N. NUEVO ESTUDIO. <a>Editorial Alderab\u00e1n. 2025. Cuenca.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>12.-HISTORIAS DE LA REINA ISABEL I \u201cLA CAT\u00d3LICA\u201d DE CASTILLA Y DE LE\u00d3N. Editorial Alderab\u00e1n. 2026. Cuenca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>13.-<\/strong><strong>HERENCIA TERAP\u00c9UTICA DEL ANTIGUO EGIPTO EN LA MEDICINA GRECORROMANA: DE LOS PAPIROS M\u00c9DICOS A <em>DE MATERIA MEDICA<\/em> DE DIOSC\u00d3RIDES<\/strong><strong>. Editorial Alderab\u00e1n. 2026. Cuenca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>14.-ORDO\u00d1O IV \u201cEL MALO\u201d, REY DE LE\u00d3N. LA PSICOLOG\u00cdA EN LA EDAD MEDIA. Editorial Nowtilus. Madrid. 2026.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR: DR. 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