VERDIBLANCA ACOGE A MENORES CON INFRACCIONES PARA REALIZAR TRABAJOS PARA LA COMUNIDAD
La sociedad almeriense va a recibir la colaboración de jóvenes que han realizado alguna infracción. Va a ser gracias al convenio que acaban de firmar por cuatro años más la delegada territorial de la Consejería de Justicia, Administración Local y Función Pública de la Junta de Andalucía en Almería, Rebeca Gómez Gázquez, y el presidente de la Asociación de Personas con Discapacidad Verdiblanca, Antonio Sánchez de Amo.
Ambas partes estrechan así la cooperación institucional y colaboración para favorecer la reinserción de personas menores que han cometido alguna infracción que ha conllevado medidas judiciales a través de actividades socioeducativas que contribuyan al bienestar comunitario. Desde 2014 que firmaron el primer convenio, más de una treintena de jóvenes han participado en esta iniciativa social.
“Este convenio refuerza la visión que tenemos en Verdiblanca de trabajo en red. Uno de los objetivos que tenemos en nuestra Junta Directiva es devolverle a la sociedad almeriense parte de su solidaridad para con nuestro colectivo”, dice Sánchez de Amo.
Para la delegada Rebeca Gómez, “este tipo de acuerdos son parte de la política de justicia juvenil andaluza para y la responsabilidad penal de menores, ofreciendo alternativas a la privación de libertad y fomentando su integración”.
El presidente de Verdiblanca valora muy positivamente la experiencia de años anteriores y el compromiso de jóvenes que ya han apoyado en los centros y los programas que gestiona la entidad. “Debemos promover la reinserción social con su participación en actividades que van desde el apoyo en la atención de personas con discapacidad al acompañamiento; siempre con el refuerzo de personal técnico que les guía y supervisa el proceso”.
Rebeca Gómez entiende que esta colaboración con la sociedad fomenta los valores de solidaridad y responsabilidad, “transformando su sanción en una oportunidad de aprendizaje y servicio”. De ahí esta renovación del convenio hasta final de 2029.
¿Cómo funciona?
Cada programa de trabajo individual comienza con una primera fase de explicación educativa por parte de profesionales de Verdiblanca que, conforme a lo previsto, tenga asignada la ejecución de la medida judicial de que se trate, del alcance y significado de los hechos cometidos, con el objetivo de responsabilizar a la persona menor infractora de sus propias acciones y daños causados.
A continuación, comienza un proceso de diagnóstico y previsión de la actividad que la persona menor infractora realizará, de entre las propuestas por Verdiblanca, tras haberle sido solicitada su colaboración en la ejecución de la medida judicial, siendo esta actividad la que mejor se adapte a sus capacidades, para que así se pueda llevar a cabo una correcta ejecución de la medida.
Dicha actividad asignada se realizará durante el tiempo determinado por la autoridad judicial competente, al objeto de concienciar a la persona menor infractora de la utilidad y sentido de los servicios a la comunidad.

Durante su desarrollo se realizará un seguimiento de evaluación de la efectividad de la medida sobre el cambio de actitud y comportamiento de la persona menor infractora, así como la detección de las necesidades de otras actividades educativas complementarias, en su caso, concluyendo el proceso con un informe final valorativo de la prestación de la actividad desarrollada por parte de la persona menor infractora.