«La dermatitis atópica debe abordarse como una enfermedad crónica que requiere un plan de manejo a largo plazo»

0

          Juan Francisco Sánchez Cárdenas, veterinario especialista en dermatología canina y felina, analiza los avances en el diagnóstico y tratamiento de las patologías dermatológicas, el papel clave de la barrera cutánea y los retos actuales de la práctica clínica

La dermatología veterinaria ha experimentado una importante evolución en los últimos años gracias a la incorporación de nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas. Con motivo de la sesión formativa celebrada recientemente en el Colegio Oficial de Veterinarios de Almería, Juan Francisco Sánchez Cárdenas comparte su visión sobre la dermatitis atópica, una de las enfermedades cutáneas más frecuentes en perros y gatos, y destaca la importancia de la formación continua, la comunicación con los propietarios y el abordaje integral de estos pacientes.

  1. La dermatitis atópica es una de las patologías dermatológicas más frecuentes en pequeños animales. ¿Qué señales deberían alertar tanto a veterinarios como a propietarios?

La dermatitis atópica es una de las enfermedades dermatológicas crónicas más frecuentes en perros y gatos, y suele debutar con prurito localizado que progresa en extensión. Las señales de alarma incluyen prurito persistente (lamido, rascado, mordisqueo) en zonas típicas como cara, pabellones auriculares, axilas, íngles, extremidades distales y área ventral, así como otitis recurrentes, eritema, alopecia por autotraumatismo y cambios en la calidad del pelo. Además, la presencia de infecciones cutáneas recurrentes (piodermas o malassezias) y la estacionalidad inicial de los signos que tiende a hacerse no estacional con el tiempo deben alertar tanto a veterinarios como a propietarios.

  • Durante la formación celebrada en el Colegio Oficial de Veterinarios de Almería se abordó la importancia de la barrera cutánea. ¿Por qué juega un papel tan relevante en la salud dermatológica de perros y gatos?

La barrera cutánea es la primera línea de defensa frente a alérgenos ambientales, microorganismos y agentes irritantes, y su integridad condiciona en gran medida la expresión clínica de la dermatitis atópica. Cuando esta barrera está alterada aumenta la pérdida transepidérmica de agua, se facilita la penetración de alérgenos y se perpetúa el círculo vicioso de prurito, inflamación e infección secundaria. Por eso, hoy se considera fundamental integrar en el manejo terapéutico estrategias dirigidas a restaurar y mantener la función de ésa barrera, como el uso de emolientes, ácidos grasos esenciales, champús y soluciones tópicas específicas.

  • ¿Cuáles son los errores más habituales que se cometen en el manejo de pacientes con problemas dermatológicos crónicos?

Uno de los errores más frecuentes es abordar la dermatitis atópica como un problema “agudo” y no como una enfermedad crónica que requiere un plan de manejo a largo plazo. También es muy habitual infravalorar el papel de las infecciones secundarias, no tratarlas de forma adecuada o suspender los tratamientos demasiado pronto, lo que favorece recidivas rápidas. Finalmente, la falta de comunicación clara con el propietario, el uso intermitente y desestructurado de corticoides sin monitorización, y la ausencia de un enfoque multimodal (control del prurito, de las infecciones, de la barrera cutánea y de los alérgenos) contribuyen a resultados no satisfactorios y que conllevan al tutor de la mascota a un sentimiento de fustracción y desesperación.

  • En su experiencia clínica, ¿cómo ha evolucionado el abordaje de la dermatitis atópica en los últimos años?

En los últimos años se ha pasado de un enfoque centrado casi exclusivamente en corticoides y antibióticos a un abordaje mucho más individualizado y basado en la evidencia. Disponemos de inmunomoduladores más selectivos, como los inhibidores de JAK y los anticuerpos monoclonales frente a citoquinas claves del prurito y la inflamación, que permiten controlar mejor los signos con menos efectos adversos. Además, se ha consolidado el uso de inmunoterapia alérgeno-específica (ITAE), la importancia de las medidas sobre la barrera cutánea y del diagnóstico ético de infecciones, reduciendo así el uso indiscriminado de antibióticos.

  • La dermatología veterinaria requiere muchas veces un seguimiento prolongado. ¿Cómo influye la comunicación con el propietario en el éxito del tratamiento?

La comunicación con el propietario es probablemente uno de los factores más determinantes para el éxito terapéutico en casos dermatológicos. Es esencial explicar desde el inicio de que se trata de una enfermedad crónica, que el objetivo es controlar y no “curar”, y que será necesario un seguimiento continuado con ajustes periódicos del tratamiento. Cuando el propietario entiende el porqué de cada medida (baños, medicación sistémica, dieta, revisiones) y participa activamente en el plan, la adherencia mejora, disminuye la frustración y se obtienen resultados mucho más consistentes.

  • ¿Qué herramientas diagnósticas considera imprescindibles hoy en día en la consulta dermatológica?

En la consulta dermatológica diaria son imprescindibles técnicas básicas, pero de enorme valor como: raspado cutáneo, citología mediante impronta o cinta adhesiva y tricografía. A ello se suma la otoscopia, las pruebas de cultivo bacteriano y fúngico cuando están indicadas, y, en muchos casos, la biopsia cutánea para confirmar diagnósticos complejos. Por último, el uso de pruebas de alergia (intradérmicas o serológicas) es clave cuando se plantea inmunoterapia específica, siempre en el contexto de un diagnóstico clínico bien establecido.

  • Además de las alergias, ¿qué otras patologías dermatológicas están aumentando en pequeños animales?

Además de las alergias, se observa un aumento de patologías asociadas a cambios en el estilo de vida de los animales de compañía, como dermatitis por sobrecrecimiento de Malassezia, piodermas recidivantes y problemas relacionados con la obesidad y el sedentarismo. También se están diagnosticando con mayor frecuencia dermatosis inmunomediadas y patologías endocrinas con repercusión cutánea, probablemente por una mejor capacidad diagnóstica y un mayor envejecimiento de la población de pequeños animales. Por otro lado, la sensibilización a nuevos alérgenos ambientales y alimentarios refleja cambios en el entorno y en la alimentación de nuestros pacientes.

  • Usted pertenece al GEDA de AVEPA y a la ESVD, además de dirigir el servicio de referencia MASCODERM. ¿Cómo influye la formación continua en una especialidad tan dinámica como la dermatología veterinaria?

La dermatología veterinaria es una disciplina muy dinámica, en la que regularmente aparecen nuevos fármacos, protocolos y conceptos fisiopatológicos. Pertenecer a grupos de trabajo como el GEDA de AVEPA, a sociedades científicas como la ESVD y dirigir un servicio de referencia obliga, pero también permite, estar en contacto permanente con la literatura científica y con casos complejos compartidos con colegas. Esta formación continua se traduce en una mejor capacidad para seleccionar tratamientos basados en la evidencia, adaptar protocolos a cada paciente y, en definitiva, ofrecer una atención más actualizada y eficaz.

  • Cada vez existen más opciones terapéuticas para controlar el prurito y la inflamación. ¿Cómo se decide cuál es la más adecuada para cada paciente?

La elección de la opción terapéutica más adecuada depende de múltiples factores, entre ellos la intensidad del prurito, la presencia de comorbilidades, el perfil del paciente, el estilo de vida del propietario y las posibles contraindicaciones. En muchos casos se opta por una combinación de terapias: fármacos sistémicos para controlar el prurito de forma rápida, medidas tópicas para mejorar la barrera cutánea y tratar infecciones, y, cuando es posible, inmunoterapia alérgeno-específica (ITAE) como base del control a largo plazo. El objetivo es diseñar un plan individualizado, flexible y revisable, evitando protocolos rígidos que no tienen en cuenta la variabilidad entre pacientes.

  1. ¿Qué importancia tienen la nutrición y los cuidados tópicos en el mantenimiento de la salud cutánea?

La nutrición adecuada y los cuidados tópicos son pilares fundamentales en el mantenimiento de la salud cutánea, tanto en animales sanos como en pacientes con dermatitis atópica crónica. Dietas equilibradas, con un correcto aporte de ácidos grasos esenciales y proteínas de alta calidad, contribuyen a una barrera cutánea más resistente y menos reactiva. Del mismo modo, el uso racional de champús medicados, soluciones tópicas y productos específicos para hidratar y proteger la piel ayuda a reducir la frecuencia e intensidad de los brotes, y en muchos casos permite disminuir la dosis de fármacos sistémicos.

  1. ¿Cuáles son actualmente los principales retos a los que se enfrenta un veterinario clínico en dermatología?

Entre los principales retos se encuentran la gestión de las expectativas de los propietarios, el manejo de enfermedades crónicas en un contexto de creciente preocupación por el uso de antibióticos y la aparición de resistencias, y la necesidad de conciliar eficacia con seguridad a largo plazo. También supone un desafío integrar en la práctica diaria nuevas terapias biológicas y pequeñas moléculas de alto coste, garantizando un uso responsable y adaptado a cada caso. Finalmente, la creciente complejidad de muchos pacientes, con comorbilidades sistémicas y tratamientos concomitantes, obliga a un enfoque realmente multidisciplinar.

  1. ¿Qué mensaje o reflexión le gustaría trasladar a la comunidad veterinaria en la actualidad?

A la comunidad veterinaria le transmitiría que la dermatología, lejos de ser una especialidad “menor”, impacta de forma muy significativa en la calidad de vida de los animales y en la relación entre el veterinario y el propietario. Invertir tiempo en formación específica, en comunicación con el cliente y en la implementación de protocolos estructurados de diagnóstico y tratamiento se traduce en casos más estables, propietarios más satisfechos y una práctica clínica más gratificante. Y, sobre todo, que no estamos solos: compartir casos, dudas y experiencias con colegas y grupos de trabajo enriquece a toda la profesión y redunda en un mejor cuidado de nuestros pacientes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Exit mobile version