Jorge Martínez / Miguel Ramos
| El retraso de la edad de maternidad, junto al crecimiento de la obesidad y la falta de ejercicio físico son algunas de las razonesLa prevalencia es de entre el 6% y el 12% La diabetes gestacional no solo implica complicaciones para la propia madre, sino también para el feto |
Los últimos datos en España estiman que hay una prevalencia de diabetes gestacional de entre el 6% y el 12%, y del 14% a nivel global. A falta de datos más concretos, la conclusión de los especialistas es que ha ido en aumento en la última década. “La tendencia es creciente, porque al aumento de la obesidad en la población y la falta de ejercicio físico se ha sumado el cada vez mayor retraso de la edad de las mujeres para ser madres”, explica Judith Ruiz de Esquide, Directora General de Insulcloud y responsable Insulcoach, primera plataforma de teleasistencia humana y virtual para personas con diabetes.
“Al igual que con la diabetes, el aumento de la diabetes gestacional se ha visto potenciado por una peor dieta y menos hábitos saludables que provocan ese crecimiento de la obesidad. Pero en los últimos años hay que sumarle que, por cuestiones sociales y económicas, las mujeres cada vez tienen hijos más tarde. La edad para tener el primer hijo ya está en torno a los 33 años, y en España la diabetes tipo 2 está apareciendo notablemente en la franja de los 35 años”, detalla Ruiz de Esquide. “Si una persona con diabetes ya ve modificado su estilo de vida, en el caso de las embarazadas el control y muchas veces el desconocimiento es mayor”.
La diabetes gestacional, sin embargo, es muy amplia en sus variantes. Existe la diabetes pregestacional, que se da en mujeres que ya tenían diabetes tipo 1 o 2 antes de quedarse embarazadas. “En estas mujeres, un control estrecho desde el inicio de la gestación reduce de forma significativa el riesgo de complicaciones tanto para la madre como para el feto”, detalla Xoán Valledor, Director Clínico de Insulcloud.
La diabetes gestacional, que es la más común, puede derivar de los cambios hormonales durante la gestación y se diagnostica habitualmente entre las semanas 24 y 28 del embarazo cuando la resistencia a la insulina alcanza su máximo punto. “En la mayoría de los casos, tras el parto los niveles de glucosa vuelven a la normalidad, aunque la diabetes gestacional supone un importante factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro”, añade Valledor.
“El diagnóstico precoz y un buen control son claves, pero también lo es ofrecer información clara y acompañamiento. Por eso el servicio de Insulcoach es tan importante, porque permite un acompañamiento personalizado y a demanda para que las mujeres puedan manejar la situación con seguridad, evitando el miedo y el estrés innecesarios, que también influyen negativamente en su salud y en la del bebé”, concluye.
Los últimos estudios, como el de Atenció Primària de Salut Jordi Gol de Barcelona, inciden en el riesgo del crecimiento de la diabetes gestacional. En su investigación, los casos aumentaron del 1,3% al 2,2% en las embarazadas menores de 20 años y también se detectó un crecimiento en embarazadas de 20 a 26 años. Con el aumento generalizado de la diabetes, la extensión de la obesidad en la población y la falta de concienciación, la diabetes gestacional requiere cada vez una mayor revisión.
“Hay que poner todas las facilidades para que las personas con diabetes tengan información inmediata, accesible y constante”, indican desde Insulcoach, cuya razón de creación fue la de facilitar todos los datos y consejos para convivir con la diabetes a través de una plataforma de teleasistencia humana y virtual. “Hay contacto con especialistas, biblioteca informativa y vídeos formativos tanto para familiares como para las propias personas con diabetes”. Una nueva muestra de la importancia de la tecnología, pero también del camino que queda por recorrer en torno a la diabetes.
