La carrera que se corre en silencio
| Isabel María González Bonillo |
La carrera que no tiene dorsal Hay una manera de correr esa misma carrera,la de no sentirte nunca suficiente, que no necesita zapatillas ni cronómetro. Se corre en la cocina, delante del espejo, en la báscula. Es comer de más cuando el día ha sido demasiado. Es dejar de comer cuando sientes que necesitas controlar algo, lo que sea. Es picar entre horas sin hambre real, o saltarte comidas como si eso demostrara disciplina. Es mirarte y decidir, en silencio, que hoy tampoco eres suficiente,y castigarte por ello con el cuerpo, porque es el castigo más silencioso y el que menos explicaciones pide.Nadie te ve correr esa carrera. No hay dorsal, ni línea de meta, ni aplausos. Solo tú, y esa exigencia disfrazada de cuidado.Yo la corrí durante años. Y sé lo que pesa Por eso nace Del Castigo al Amor Esta semana abrí un espacio nuevo para nombrar exactamente esto, sin suavizarlo. Se llama Del Castigo al Amor, y es para la mujer adicta al sufrimiento. La que cuenta calorías cuando las cosas no salen como quería. |