CSIF denuncia un déficit del 40% de funcionarios de comunicaciones en El Acebuche
Evoto
Estefanía G. Soria
· El sindicato asegura que la falta de personal general es “asfixiante” y que la prisión está al borde del colapso si no se dota adecuadamente de efectivos
· El próximo martes, día 27 de octubre, la central sindical ha convocado una concentración en señal de repulsa por la política de personal de la institución penitenciaria en Almería
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF Almería, denuncia, una vez más, la acuciante falta de personal en la prisión del Acebuche, esta vez, poniendo el foco en el Área de Comunicaciones, donde se ha perdido un 40 por ciento de la plantilla para atender este servicio.
Desde la sección sindical de la Institución Penitenciaria alertan que este cuerpo, llamado de Vigilancia 2, creado en 1996, se puso en marcha con el objetivo de cubrir servicios esenciales como cocina, puertas interiores y exteriores del centro, con principal fin en las comunicaciones. Según CSIF, este servicio ya estaba infradotado al 50 por ciento, faltando por tanto la cobertura de puestos totales. Sin embargo, en los últimos meses, esta área que requiere además una cualificación específica por parte de sus trabajadores y trabajadoras y que, además, es un servicio complejo por la extensa labor de sus funciones, ha pasado de llevarse a cabo con cinco efectivos a, en muchas ocasiones, solamente tres. Este hecho redunda, por tanto, no sólo en la calidad del servicio sino también en la sobrecarga laboral de la plantilla y también en su seguridad y en la de los propios internos.
En esta línea, el sindicato califica de “asfixiante” la situación laboral de la prisión almeriense que se encuentra completamente colapsada según la sección sindical de CSIF. Asimismo, recuerdan que el servicio de Vigilancia Interior a parte de esta función, se encarga a diario de cubrir labores que Vigilancia 2 no puede asumir por la falta de personal, sin contar con la cualificación adecuada.
El sindicato apunta que, pese a que Vigilancia Interior si se estaba cubriendo aunque de forma ajustada, también se ha producido una merma de efectivos, pasando de 3 trabajadores para los departamentos de mayor peligrosidad a ser cubiertos sólo por dos e, incluso, con servicios donde sólo hay un funcionario. Esta situación, a parte de poner en peligro la seguridad del centro, supone una delimitación de los derechos de la básicos de la plantilla, quienes a penas tienen tiempo de ir al servicio o tienen que comer en su puesto de trabajo para no desatender sus funciones puesto que no hay personal para realizar un relevo.
Otro de los activos que se ha perdido en los últimos meses es la figura del funcionario o funcionaria que se encargaba de acompañar a los internos entre las distintas áreas de la cárcel, un perfil que se ha anulado para evitar dejar los departamentos solos. Otra muestra más de la situación, entre otros perjuicios, según aseguran desde CSIF, que, en el turno de noche, los 14 departamentos de la prisión, en algunas ocasiones esté cubiertos por sólo 12 trabajadores, por lo que hay áreas que quedan sin vigilancia.
Por último, CSIF recuerda que, desde la puesta en marcha de Centro de Inserción Social en 2018 y la ampliación de la prisión, se prometió un aumento de plantilla que aún no se ha hecho efectivo. Por lo que cocineros, demandaderos, sanitarios, mantenimiento, educadores, trabajadores sociales, juristas y psicólogos e, incluso, los directivos del centro, deben atender a dos centros en vez de uno con los mismos efectivos.
Esta nefasta gestión de personal ha sido maquillada en ocasiones con incorporación al centro de funcionarios en prácticas, tal y como explican desde la sección sindical, no obstante, de manera incomprensible este “refuerzo” también se ha visto reducido de 40 efectivos a la decena actual. “Un recurso más que es eliminado y que hace que la situación sea aún más insostenible”, recuerda José Gallegos, responsable de la Sección Sindical de CSIF en El Acebuche.
Por todo esto, el sindicato se concentrará el próximo martes, día 27 de octubre para reclamar soluciones y un incremento de personal que palie la falta de casi un centenar de efectivo totales en una prisión que ha crecido mucho, en todos los ámbitos posibles, menos en el capítulo de personal.