Las cubanas Vocal Vidas y los almerienses Nuevos Aires convierten el Teatro Apolo en una celebración de la música latina

0
Velada de grandes voces Vocal Vidas

Velada de grandes voces, ritmos contagiosos y complicidad musical, con la participación del violinista cubano Christopher Simpson y un cierre colectivo con sabor a tradición de mano del Área de Cultura

El Teatro Apolo de Almería abrió sus puertas anoche para recibir la sexta edición de La Noche de la Música Latina, impulsada por la Asociación Cultural Grupo Nuevos Aires, con el apoyo de la Escuela Familiar Agraria Campomar y Salsatore Almería, e integrada en la programación del Otoño Cultural del Área de Cultura, Educación, Museos y Tradiciones del Ayuntamiento de Almería. El evento continuó también su apuesta por la solidaridad, cediendo parte de la recaudación a la Asociación Red Madre Almería. La cita reunió sobre el escenario a la formación anfitriona y al cuarteto cubano Vocal Vidas, en una velada que fue mucho más que la suma de dos conciertos, fue toda una celebración compartida de la música, la identidad y el mestizaje sonoro.

Desde los primeros compases quedó patente que la propuesta no pretendía limitarse a repasar un repertorio de canciones conocidas, ya que sendos conciertos se construyeron como un diálogo entre generaciones, geografías e influencias musicales, con el bolero, el son, el chachachá, el mambo, la salsa y las composiciones contemporáneas enlazándose en un espectáculo dinámico, salpicado de colaboraciones cruzadas.

Las primeras protagonistas de la noche fueron Vocal Vidas, el cuarteto femenino procedente de Santiago de Cuba que ha hecho de la versatilidad vocal su principal seña de identidad. Dos sopranos y dos contraltos, con un registro especialmente amplio que permite a una de sus componentes asumir también la función de bajo, demostraron desde el comienzo que la voz humana puede convertirse en toda una orquesta.

Su actuación arrancó con ‘Malanga murió’, de Chano Pozo y siguió con el famoso ‘Chan Chan’, de Compay Segundo, una de esas canciones que forman parte del imaginario colectivo de la música cubana y que, en las voces del cuarteto, adquirió un gusto especial gracias a la riqueza de sus armonías.

El bolero tuvo uno de sus primeros momentos destacados con ‘Tú me acostumbraste’, de Frank Domínguez, que contó con la intervención de José María Díaz, cantante de Nuevos Aires. Su participación anticipó el espíritu de colaboración que marcaría el resto de la velada: los dos grupos no estaban allí para actuar de manera aislada, sino para mexclarse y compartir escenario.

El recorrido continuó con un popurrí de chachachá, en el que el ritmo invitó a dejarse llevar, antes de alcanzar uno de los pasajes más delicados de la actuación con ‘Misty’, el célebre tema de Erroll Garner con letra de Johnny Burke. Vocal Vidas interpretó la canción acompañada al piano por María Luisa Sánchez, pianista de Nuevos Aires, y con la participación del violinista, compositor y productor cubano, de gira en España, Christopher Simpson.

La versatilidad de Vocal Vidas volvió a quedar patente con ‘New York’, popularizada por Sinatra, antes de regresar a las raíces con ‘El manisero’, de Moisés Simons. Otro de los momentos significativos llegó con ‘Lágrimas negras’, de Miguel Matamoros, en la que intervino Bárbara Gragera, cantante de Nuevos Aires. La primera parte se completó con ‘No hay perdón’, de Ludmila Mercerón, seguido de ‘Murakamis mambo’, de José Luis Cortés, y un popurrí de sones que devolvió el protagonismo a la tradición popular cubana.

Si las voces de Vocal Vidas marcaron el comienzo del concierto, la intervención del violinista, compositor y productor cubano Christopher Simpson terminó convirtiéndose en uno de los grandes hilos conductores de la velada. Su participación con Vocal Vidas en ‘Chan Chan’ y ‘Misty’ anticipó lo que vendría después ya que, lejos de convertirse en una pausa convencional, el cambio de escenario entre bandas se transformó en otro de los momentos más celebrados de la noche. El músico alternó el violín y la guitarra para interpretar varios temas de la música cubana. Su virtuosismo, expresividad y cercanía fueron animando al público hasta provocar que los asistentes acabaron levantándose de sus asientos.

Nuevos Aires, de clásicos latinos a canciones de hoy

Nuevos Aires, la formación almeriense que impulsa esta cita, tomó el relevo con energía y abrió su actuación con ‘Brujería’, del repertorio de El Gran Combo de Puerto Rico, una declaración de intenciones marcada por la salsa y el sabor caribeño. La energía continuó con ‘Canela en Rama’, de El Kanka, ejemplo de cómo Nuevos Aires incorpora a su universo musical las voces actuales de la canción de autor. El repertorio avanzó después hacia ‘Arrecife de las Sirenas’, composición propia de Justo Mullor, que aportó una muestra de la personalidad de la formación y que demuestra la inquietud por crecer también desde la creación..

Con Vocal Vidas y Christopher Simpson de vuelta al escenario, otro de los grandes momentos de llegó con ‘Cómo fue’, la inmortal canción de Ernesto Duarte popularizada por Benny Moré. La noche siguió avanzando entre estilos con ‘Idilio’, de Alberto Titi Amadeo Rivera, popularizada por Willie Colón, y un nuevo popurrí de chachachá con arreglo de Conrado Monier, arreglista de Vocal Vidas. Le seguirían ‘Corazón partío’ de Alejandro Sanz, ‘Quiero’, de Justo Mullor, y el brillo de ‘Buscando Guayaba’ de Rubén Blades, que volvió a contar con un fantástico solo de violín de Christopher Simpson.

La recta final mantuvo esa amplitud de registros con ‘Para siempre’, de Kany García, y ‘El día que yo me muera’, de Rozalén. El repertorio se cerró con ‘El Bembé de Don José’, composición propia de John Lix Feliciano, una última invitación al ritmo y a la celebración antes de llegar a ‘Guantanamera’ como bis final con todos los músicos de la velada en escena. Una auténtica celebración musical de sones latinos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *