Gabriel Leguizamón, experto en rehabilitación de DyCare, en el Día Mundial del Ictus: “La recuperación tras un ictus no termina cuando el paciente recibe el alta”
| Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), cada año se producen unos 120.000 ictus en España y cerca del 30 % de las personas que sobreviven queda en situación de dependencia Leguizamón señala que empezar pronto la rehabilitación y mantenerla en el tiempo, con un abordaje multidisciplinar y adaptado a cada paciente, es clave para recuperar la máxima autonomía posible |
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| Imagen: Magnific. |
| Recuperar la movilidad, volver a realizar actividades cotidianas o ganar independencia son algunos de los principales retos a los que se enfrentan las personas que han sufrido un ictus. Aunque la atención inicial es determinante para tratar esta enfermedad, la recuperación puede prolongarse durante meses y requiere un trabajo continuado para abordar las secuelas y mejorar la calidad de vida del paciente. “La recuperación tras un ictus no termina cuando el paciente recibe el alta, sino que este necesita rehabilitación para seguir trabajando las capacidades afectadas y adaptar los objetivos a la evolución de cada persona”, explica Gabriel Leguizamón, experto en rehabilitación de DyCare, que destaca la importancia de dar continuidad al tratamiento más allá de la fase hospitalaria. Empezar pronto y mantener la continuidad del tratamiento La necesidad de prolongar la atención se refleja en los datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), que estima que cada año se producen unos 120.000 ictus en España y que cerca del 30 % de las personas que sobreviven queda en situación de dependencia, cifras que ponen de relieve la importancia de abordar las secuelas y favorecer la recuperación funcional después de la fase aguda. Leguizamón explica que las consecuencias de un ictus varían según cada caso, puesto que algunas personas pueden presentar dificultades para caminar y mantener el equilibrio, mientras que otras pueden tener limitaciones en la movilidad de las extremidades o presentar problemas en la cognición y el habla: “La rehabilitación debe adaptarse a las secuelas y a las necesidades de cada paciente, porque no todas las personas parten de la misma situación ni evolucionan al mismo ritmo”, explica. Siempre que la situación clínica lo permita, iniciar la rehabilitación de forma temprana ayuda a trabajar las funciones afectadas. Sin embargo, también es importante mantener la regularidad del tratamiento y revisar los objetivos a medida que avanza la recuperación: “Empezar pronto es importante, pero también lo es mantener la continuidad de la rehabilitación. La recuperación no termina con la atención de las fases aguda y subaguda, sino que requiere seguimiento y ajustes en función de los progresos de cada persona”, señala Leguizamón. La rehabilitación debe continuar también en casa Una vez que el paciente abandona el hospital, mantener la continuidad de la rehabilitación puede convertirse en un desafío. Las dificultades de movilidad, los desplazamientos o la distancia hasta los centros sanitarios pueden complicar la asistencia a las sesiones presenciales, especialmente cuando el tratamiento debe prolongarse durante un periodo extenso. Por ello, es importante planificar cómo dar continuidad al trabajo terapéutico fuera del entorno hospitalario. Los ejercicios pautados para realizar en casa, adaptados a las capacidades de cada persona y supervisados por los profesionales sanitarios, pueden ayudar a mantener una rutina de trabajo entre sesiones y a integrar la rehabilitación en la vida cotidiana. “La telerrehabilitación puede facilitar la continuidad del tratamiento cuando el paciente vuelve a casa, ya que permite realizar ejercicios pautados y hacer un seguimiento de su evolución a distancia. Sin embargo, debe adaptarse a las necesidades de cada persona y entenderse como un complemento al tratamiento brindado por los profesionales sanitarios, no como un sustituto de su valoración ni de las sesiones presenciales cuando sean necesarias”, concluye Leguizamón. |
| Sobre DycareDyCare es una empresa de salud digital con sede en Barcelona especializada en telerrehabilitación clínica basada en inteligencia artificial. A través de ReHub, su plataforma SaaS para hospitales, clínicas de rehabilitación y aseguradoras, permite a los profesionales sanitarios prescribir, supervisar y ajustar terapias de rehabilitación a distancia en diferentes áreas terapéuticas, como musculoesquelética, respiratoria, suelo pélvico y logopedia.Fundada por Silvia Raga y el Dr. Ricardo Jáuregui, DyCare cuenta actualmente con más de 20 profesionales y está presente en España, Italia y Latinoamérica. La compañía mantiene una sólida trayectoria de crecimiento, tras registrar un crecimiento de triple dígito en 2025, impulsado por la creciente adopción de sus soluciones de rehabilitación digital. La compañía cuenta además con más de 100 hospitales y centros de rehabilitación usuarios de su plataforma y ha desarrollado cinco ensayos clínicos y más de 20 publicaciones científicas. |
