El paro registrado en la provincia de Almería aumentó en 38 personas durante el mes de febrero, hasta situarse en 42.564 desempleados, la cifra más baja para este mes desde 2008. La afiliación a la Seguridad Social alcanza los 340.388 cotizantes, con un incremento de 2.147 personas respecto a enero, lo que consolida máximos históricos en la provincia.
El incremento mensual del 0,09 % responde a un patrón estacional previsible, vinculado al fin de la campaña navideña y al agotamiento de las rebajas de invierno, que han provocado un ajuste en el sector servicios con 51 desempleados más. A ese repunte se suma el colectivo sin empleo anterior, que crece en 95 personas, un dato ligado en buena parte a jóvenes que buscan su primera oportunidad laboral. En sentido contrario, la construcción lidera la caída del paro sectorial con 93 personas menos, seguida de la agricultura, que reduce su desempleo en 9, y la industria, con 6 desempleados menos.
CCOO de Almería valora que la variación mensual es prácticamente neutra y no altera la tendencia positiva de fondo, ya que en términos interanuales la provincia acumula 4.108 parados menos, un descenso del 8,80 % que supera la media nacional. 57.200 desempleados estimados por la encuesta— no perciben prestación alguna, el porcentaje más elevado de toda Andalucía.
La afiliación media a la Seguridad Social ofrece el reverso positivo de estos datos. En febrero, Almería suma 340.388 personas cotizantes, 2.147 más que en enero (+0,63 %) y 4.070 más que hace un año (+1,21 %). Del total de afiliados, 276.049 corresponden al Régimen General —de los cuales 57.229 pertenecen al Sistema Especial Agrario y 2.221 al de Empleados del Hogar—, 63.630 al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos y 709 al Régimen del Mar. La cifra de extranjeros afiliados se situó en enero en 85.573, reflejo del peso de la mano de obra foránea en la estructura productiva provincial.
Para el sindicato, la estabilidad del dato mensual no debe ocultar los problemas estructurales que arrastra el mercado laboral almeriense. La provincia carece de un tejido industrial potente que genere empleo estable y de calidad, una debilidad que condiciona al conjunto de la negociación colectiva. El convenio provincial de Manipulado y Envasado de Frutas, Hortalizas y Flores, vencido desde el 31 de diciembre de 2024, permanece bloqueado por la negativa de las organizaciones patronales a reconocer incrementos salariales por encima del SMI —fijado en 1.221 euros mensuales tras la subida del 3,1 % aprobada por Real Decreto 126/2026— y a reducir la jornada a las 40 horas semanales legales, frente a las 46 del convenio anterior. La posición empresarial, que además propone jornadas de más de 50 horas y endurecer los regímenes disciplinarios, constituye a juicio de CCOO de Almería una regresión inaceptable de las condiciones laborales.
Ante este diagnóstico, CCOO de Almería exige a las organizaciones empresariales que desbloqueen las mesas de negociación colectiva y acepten subidas salariales que, como mínimo, recuperen el poder adquisitivo perdido, al tiempo que reclama a las administraciones públicas políticas activas de empleo orientadas a la diversificación industrial de la provincia. Con la proximidad del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el sindicato redobla su llamamiento a acabar con la discriminación retributiva en sectores feminizados y a garantizar que los beneficios empresariales —que en el agroalimentario almeriense superan los dos dígitos— reviertan en condiciones laborales dignas para quienes los generan.
