Antonio Verdegay Flores
- La Asociación Andaluza de Enfermería Familiar y Comunitaria pone en valor el papel clave de la enfermería en los servicios de Salud Pública y Vigilancia Epidemiológica
- ASANEC destaca la labor de estas profesionales en la detección temprana, la mejora al acceso del diagnóstico y el tratamiento
La Asociación Andaluza de Enfermería Familiar y Comunitaria (ASANEC) avisa sobre el incremento de las infecciones de transmisión sexual (ITS) en Andalucía durante los últimos años, según los datos oficiales de vigilancia epidemiológica más recientes. Las cifras regionales revelan que la incidencia de ITS mantiene una tendencia ascendente, con un número creciente de casos de clamidia, gonorrea y sífilis, entre otros aspectos, impulsada por múltiples factores como la mayor accesibilidad al diagnóstico, la relajación de percepciones de riesgo y cambios en los patrones de relaciones sociales y de pareja.
En esta línea, entre 2022 y 2024 los casos globales notificados de ITS en Andalucía aumentaron de 8.278 a más de 14.600, lo que representa un incremento del 76,4%, según datos oficiales de la Junta de Andalucía. El repunte de las ITS no distingue edades ni géneros, pero se manifiesta con especial intensidad entre los jóvenes: entre los 15 y los 25 años, los contagios han aumentado en un 80,9%.
Rosario Gimeno Mora, coordinadora del grupo de trabajo de Salud Pública de laAsociación Andaluza de Enfermería Familiar y Comunitaria (ASANEC), afirma que“los datos deben ser interpretados desde una perspectiva de salud pública y prevención, no solo como cifras. Gracias a la vigilancia activa y al trabajo especializado de las enfermeras familiares y comunitarias de los servicios de Salud Pública se logra una detección temprana y una respuesta eficaz que protege la salud colectiva sin generar alarma innecesaria”.
En la misma línea, Rosario Gimeno asegura que “la tendencia creciente de las ITS en Andalucía nos obliga a recordar el papel crucial que desempeñan las enfermeras y enfermeros de familia y comunitaria (EFYC) especializadas en la vigilancia epidemiológica y en la gestión de las enfermedades de declaración obligatoria (EDO). Sin su labor constante y técnica no sería posible intervenir con rapidez y eficacia ante posibles amenazas para la salud colectiva”.
En el contexto de las infecciones de transmisión sexual, las enfermeras de EFYC de estos servicios desarrollan actividades específicas como la realización de estudios de contactos, lo que permite encontrar posibles casos asociados y detener la propagación; detección de casos secundarios y apoyo en su derivación al seguimiento clínico adecuado; educación sanitaria en centros educativos, universidades y otros grupos, fomentando prácticas preventivas; apoyo a programas de cribado y la estrecha coordinación con otros profesionales para asegurar el acceso al diagnóstico y tratamiento.
Enfermedades de Declaración Obligatoria
Estas profesionales de Enfermería Familiar y Comunitaria son una pieza clave en los circuitos establecidos para la gestión de las Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO), reguladas en el ámbito estatal por el Ministerio de Sanidad y desarrolladas en Andalucía a través del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Andalucía (SVEA). Su función va mucho más allá de la notificación: verifican casos, investigan brotes, realizan estudios de contactos, supervisan medidas de control y coordinan la respuesta sanitaria con otros niveles asistenciales. “Su mirada integral -persona, familia y comunidad- convierte a la enfermería EFYC en un nexo imprescindible entre el sistema sanitario y la ciudadanía”, subraya Rosario Gimeno.
ASANEC recuerda que la pandemia de COVID-19 evidenció de forma incuestionable la necesidad de contar con profesionales de Enfermería Familiar y Comunitaria formadas y especializadas en Vigilancia Epidemiológica, capaces de liderar rastreos de casos, control de brotes, campañas de vacunación y estrategias de comunicación en situaciones de emergencia sanitaria. Sin embargo, a pesar de esta evidencia, el número de estas profesionales en Andalucía sigue siendo insuficiente para responder de manera óptima a las necesidades de vigilancia y control de enfermedades.

ASANEC pone en valor la importancia decisiva del trabajo que realizan las enfermeras de familia y comunitaria en el ámbito de la Salud Pública y Vigilancia Epidemiológica, y reafirma su apuesta por estas profesionales como pieza clave para avanzar en la protección y promoción de la salud de la población. La sociedad científica subraya que el liderazgo de la enfermera en EFYC es esencial para afrontar los retos actuales y futuros, desde la propia vigilancia epidemiológica hasta la prevención y el abordaje de los principales problemas de salud colectiva. Por tanto, son necesarios que estos puestos de trabajo de enfermeras familiares y comunitarias en estas unidades sean creados y reconocidos estructuralmente.