La organización sindical alerta sobre el uso de actividad extraordinaria para cubrir deficiencias estructurales y exige el fin de un modelo que consolida trabajadores de primera y de segunda dentro del SAS.
El diseño y ejecución de los Programas de Quirófano de Tarde (PQT) en el Hospital Universitario Torrecárdenas ha derivado en un conflicto laboral que, según alerta CCOO Sanidad de Almería, penaliza severamente a los Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) y al personal celador. La propuesta económica de la gerencia profundiza la desigualdad dentro del propio Servicio Andaluz de Salud (SAS).
La finalidad original de la actividad vespertina es agilizar las intervenciones y aliviar las listas de espera autonómicas. En la práctica, las operaciones fuera del horario matutino se han estado sosteniendo mediante la ocupación de puestos estructurales por parte de la plantilla, absorbiendo una carga de trabajo esencial sin la remuneración extra correspondiente.
Aunque la dirección del centro cedió a las exigencias del sindicato provincial de Sanidad para incluir al colectivo de celadores en el reparto de estos fondos, la medida se ha implementado con cifras mermadas. Una política de recortes que también afecta a los TCAE, consolidando unas cuantías que se sitúan muy por debajo de las establecidas en la mayoría de los recintos hospitalarios de la comunidad.
Una realidad inasumible para la representación de CCOO en el sector, ya que un profesional del bloque quirúrgico en Almería asume exactamente la misma carga de trabajo, desgaste físico y grado de responsabilidad que sus homólogos en las instalaciones de Málaga, Sevilla o Jaén.
Lejos de limitarse al ámbito económico, la organización de los trabajadores en el área sanitaria ha puesto el foco en la gestión diaria del personal. Las condiciones de trabajo actuales han provocado el registro de un documento de queja firmado masivamente para visibilizar el caos interno, las órdenes contradictorias y la rotación diaria sin planificación.
Las 19 propuestas planteadas por la plantilla detallan un escenario de precariedad material caracterizado por la ausencia de grúas, sillas de ruedas defectuosas y salas de descanso indignas. A esto se suma un control de fichaje presencial exclusivo y la denegación sistemática de cambios de turno para facilitar la conciliación familiar.
Frente a la inacción de los responsables administrativos, la sección sindical de Sanidad exige el estricto cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos. Descartan dar por válida la excusa de la complejidad organizativa y avisan que protegerán la salud física y mental del equipo humano por todas las vías disponibles.
