El Centro de Interpretación de la Cultura Argárica (CICA) ha dedicado la sala audiovisual a su principal impulsor: Don Gabriel Martínez Guerrero.
De esta manera, el nombre del maestro antuso se une a los de Luis Siret, Pedro Flores y Hermanfrid Schubart, algunos de los principales referentes de la investigación sobre la Edad del Bronce en el sureste ibérico, que ya titulan espacios en el CICA.
Martínez Guerrero fue un enamorado de la historia de su pueblo. Incansable investigador, divulgador con media docena de libros publicados e incontables artículos, supo contagiar su pasión, desde la docencia, a las siguientes generaciones.
Luchó sin pausa durante toda su vida por rescatar el patrimonio de su pueblo, y este esfuerzo germinó en los últimos años de su vida. Logró que sus consejos fueran asumidos por la Corporación municipal, que en 2019 le nombró cronista oficial y puso en marcha muchos de los proyectos que había promovido desde hacía años, entre otros, invertir en investigación sobre el patrimonio, reunir en un congreso a más de 40 de los principales estudiosos de todo el mundo sobre El Argar y la fundación de un museo para enseñar la rica historia de Antas, que desde el pasado sábado ha titulado una sala con el nombre de quien lo pergeñó.
Durante el acto de inauguración de la sala ‘Gabriel Martínez Guerrero’, el alcalde, Pedro Ridao, agradeció la dedicación de Don Gabriel a su pueblo: “No fue solo nuestro cronista oficial. Fue un maestro en el sentido más profundo de la palabra. Un hombre bueno, discreteo, constante. Una de esas personas que no necesitaba alzar la voz para dejar una huella profunda y duradera”.
“Don Gabriel creyó en Antas cuando aún no era fácil hacerlo. Creyó en El Argar cuando muchos solo veían piedras. Y creyó, sobre todo, en que este pueblo tenía una historia extraordinaria que merecía ser contada, cuidada y defendida”, agregó el primer edil.
Ridao concluyó su intervención calificando como “acto de justicia”, dedicar un destacado espacio en el CICA al primer cronista oficial de Antas y agradeciendo a la familia “haber compartido con generosidad y paciencia a Don Gabriel con su pueblo”.
Por parte de la familia, la primogénita del homenajeado, Carmen Martínez, agradeció el reconocimiento a la Corporación. Glosó la figura de su padre, de quien dijo “tenía una mente despierta y profundamente abierta, con un conocimiento enorme que le permitía conectar distintos campos del saber, desde la Geografía o las Matemáticas para construir auténticas composiciones sobre la Historia de Antas”.

Pero, sobre todo, destacó que, para su padre, “investigar no consistía en acumular saber, sino compartirlo. Por eso, no hay un lugar más apropiado que una sala audiovisual, un espacio de encuentro, aprendizaje y difusión para que lleve su nombre”.