La consejera Catalina García realiza una visita técnica a los terrenos junto a la alcaldesa del municipio, María Jesús Díaz
La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha realizado este lunes una visita técnica al antiguo vertedero de inertes de Líjar, en Almería, donde recientemente han finalizado las obras de sellado. Junto a la alcaldesa del municipio, María Jesús Díaz, han recorrido el ámbito de actuación para conocer sobre el terreno el resultado de los trabajos ejecutados y comprobar el estado actual de la zona tras su clausura.
La intervención se ha desarrollado sobre una superficie de 13.122,41 metros cuadrados y ha supuesto un coste total de 713.428,31 euros, cofinanciado con el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) Andalucía 2021-2027. La actuación ha incluido un importante movimiento de tierras, con un volumen de desmonte de 19.945,56 metros cúbicos y un volumen de terraplén de 20.434,32 metros cúbicos, con el objetivo de adecuar la morfología del terreno y garantizar su estabilidad a largo plazo. Además, los trabajos han requerido en torno a 950 jornales durante su ejecución, en un municipio con una población cercana a los 500 habitantes.
El vertedero, situado al oeste del núcleo urbano de Líjar, acumulaba residuos inertes procedentes principalmente de la construcción, así como restos vegetales y materiales de canteras. La ausencia de control técnico en su uso había derivado en la necesidad de proceder a su clausura y restauración ambiental, en línea con las exigencias normativas en materia de gestión de residuos.
Las obras han tenido un plazo de ejecución de seis meses y medio, entre julio de 2025 y enero de 2026, a cargo de la empresa Transformaciones y Embalses Parra, S.L. A finales del mes de marzo de este año, las instalaciones han sido cedidas al Ayuntamiento de Líjar para su vigilancia, control y mantenimiento conforme a la normativa vigente.
En el acto, también han estado presentes el viceconsejero de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Sergio Arjona; la directora general de Sostenibilidad Ambiental y Economía Circular, Carmen Jiménez; el delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Almería, Manuel de la Torre; la jefa de la Oficina de Economía Circular, Carmen Varela; el jefe de servicio de Protección Ambiental, José Alarcón; el director facultativo de AMAYA, Juan Carlos Parra ; y el coordinador provincial de AMAYA, Raúl Urdiales, entre otras autoridades.
Actuación técnica
El proyecto ha contemplado distintas actuaciones encaminadas a la clausura definitiva del vertedero y la restauración ambiental del entorno. Los trabajos han incluido la limpieza y acondicionamiento del vaso de vertido, la adecuación de los residuos existentes y la disposición de las capas de sellado, así como la regulación del drenaje de escorrentías superficiales mediante cunetas y bajantes. Asimismo, se ha procedido a la limitación de accesos mediante un cerramiento perimetral y a la ejecución de obras complementarias destinadas a reforzar la estabilidad del conjunto.
Uno de los elementos clave de la intervención ha sido la revegetación del terreno, con la plantación de 7.854 unidades de especies autóctonas y la siembra de 394,50 kilogramos de semillas. Entre las especies utilizadas se encuentran la retama (Retama sphaerocarpa), el esparto (Macrochloa tenacissima), romero (Rosmarinus officinalis), Albaida (Anthyllis cytisoides y Anthyllis terniflora) y el tomillo (Thymus hyemalis), seleccionadas por su adaptación a las condiciones edafoclimáticas de la zona. Este proceso forma parte de la integración paisajística del espacio y de la recuperación de la cubierta vegetal.
Durante la visita, la consejera ha explicado que “se ha actuado sobre un espacio que requería una intervención técnica para adecuarlo a las condiciones ambientales exigidas”. En este sentido, ha señalado que “los trabajos han permitido reorganizar el terreno, estabilizar los taludes y establecer una cobertura vegetal adaptada al entorno”. Asimismo, ha indicado que “la actuación ha incorporado medidas de drenaje y control que facilitarán el seguimiento del comportamiento del terreno en los próximos años”.
Seguimiento ambiental
Tras la finalización de las obras, se desarrollará un plan de vigilancia y control ambiental con una duración mínima de 30 años, conforme a lo establecido en la normativa estatal sobre eliminación de residuos mediante depósito en vertedero. Este plan será llevado a cabo por el Ayuntamiento de Líjar y permitirá realizar un seguimiento continuado de la evolución del terreno, así como de posibles afecciones relacionadas con la estabilidad o el comportamiento de las aguas.
El sellado del vertedero se dirige a reducir los riesgos ambientales y sanitarios asociados a este tipo de instalaciones, especialmente en lo relativo a la posible contaminación de aguas o la alteración de los suelos. Cabe señalar que la situación del vertedero Líjar estaba también vinculada a un procedimiento de infracción 2015/2192 de la Comisión Europea, lo que hacía necesaria su restauración conforme a los requisitos establecidos.
