El Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería respalda la variedad de su programación incluyendo esta propuesta en el corazón de la ciudad del Anfiteatro de la Rambla
Y que cumplas muchos más… Lo que empezó como una modesta fiesta de cumpleaños con algún grupo de amigos tocando en directo se ha convertido ya en todo un festival de día por derecho propio. Happy Moy Fest (llamado así por su promotor Moisés Belmonte) celebró en la jornada de ayer su decimonovena edición en el Anfiteatro de la Rambla, con una excelente respuesta de público desde la tempranera apertura de puertas a la una del mediodía, con siete bandas en escena y todo ello con el apoyo del Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería, que reafirma así su compromiso con realizar una programación para todo tipo de públicos y, a la par, apoyar a los distintos creadores almerienses, en este caso apegados al rock más alternativo.
Por el escenario, por orden de actuación, pasaron Gallopedro, Vomans, Me Ofendes Diciembre, Pike & Delta, Fuet!, Khayrava y Falsas Nubes. Cinco bandas almerienses, otra mixta con la vecina Murcia y otra madrileña.
El concejal de Cultura, Diego Cruz, no faltó a la cita, acompañado por la concejala de Presidencia, Planificación y Proyectos Europeos, Amalia Martín, y por el Secretario General para la Cultura de la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte, José Ángel Vélez. “Las propuestas populares son las más demandadas pero también queremos dar cabida a la escena más potente y transgresora para que la programación llegue a todo tipo de públicos: que grupos no tan conocidos y de sonidos más duros pudieran tener un espacio para tocar en pleno corazón de la ciudad. Y ahí se enmarca el festival Happy Moy Fest”, ha recordado Diego Cruz.
En un ambiente festivo y de camaradería, además de la intendencia de las barras dirigidas por dos clásicos de los locales rockeros La Caverna y La Calle, Matías y Pepe, la edición de Happy Moy Fest también ha contado con una paella gigante que se repartió en generosas raciones entre el público asistente. Para hacerla se emplearon hasta 23 kilos de arroz y cerca de cuarenta litros de agua.
En el escenario, Gallopedro fue la encargada de abrir las actuaciones con una mezcla de punk, garaje y ligera psicodelia en formato trío, que desperezó a los asistentes con buenos ritmos y versatilidad en la ejecución, con temas como ‘Sidra y torneo medieval’, con la que abrieron, ‘Champán en Trafalgar’, el aire western de ‘Érase una vez el Oeste’ o la postrera ‘Fuimos vigilantes del metro’.
Noelia, Sissi y Yoli es el trío que da vida a Vomans. Una banda que ultima la salida a la calle de su primer álbum, ‘No estés sad’, con una gran habilidad melódica en las voces y rítmicas, con temas como ‘Mr. Sober’, ‘Glitter’, ‘Aburrimiento estelar’ o ‘Abismo’. El cierre vino de la mano de ‘City of angels’, versión de The Distillers, banda estadounidense forjada a finales del pasado siglo, también inicialmente con solo mujeres en su alineación.
Una vuelta de tuerca a la intensidad sonora vino de la mano de Me Ofendes, Diciembre. Pese a su relativa juventud –se formaron en 2023- la banda desplegó hechuras elevadas, desde la cruda entrada hasta una hábil combinación de estruendo y calma, entre el screamo y el posthardcore. Una propuesta arriesgada y sin filtro, que lució en temas como las iniciales ‘Alegranza’ o ‘Piedras’, como en la más lenta ‘Pompeya’ o el rebato final de ‘Cruces’ o ‘La plaga’.
Cambiando radicalmente de tercio, Pike Cavalero y Delta cruzaron el ecuador de la edición de Happy Moy Fest con su fusión del añejo estilo rocker de Pike Calavero con la desbordante energía punk’n’roll de Delta y los suyos. Sin duda la actuación más espídica de la jornada, con una voracidad interpretativa que le llevó a rondar la veintena de temas en el constreñido tiempo de actuación propio de los festivales. Desde ‘Rumble’ a ‘Camino real’, de ‘Surféala’ a ‘Ven que estoy hirviendo’, todo un acierto para aumentar la variedad de sonidos. Hasta el propio Moy se subió a echar un baile.
Desde Madrid y con el aval de haber ganado el concurso de bandas emergentes del prestigioso Mad Cool o de ser incluidos en el cartel de todo un tótem del metaleo como Resurrection Fest, Fuet! ejerció de ‘cabeza de cartel’ con una ejecución tan precisa como intensa, con pasajes guitarreros que conectan con los cortantes sonidos a veces cercanos al thrash, pasando por el derroche y vocal y la contundente base rítmica. ‘Tigger’, ‘Kit kat’ o ‘Green lights’ abrieron una veda por la que también desfilaron ‘Doomed’ o ‘Caramel’, antes de despedirse a lo grande con ‘Mexican flags’ y ‘Becoming a ghost’ y después de haberse bajado a cantar a pie de suelo junto al público.
Khayrava llegaba al festival con su recién estrenada referencia ‘Ghost Pain’ lanzada hace apenas tres semanas. Una profusa amalgama de influencia que se despliegan en largos metrajes, como la homónima o en ‘Red hot sun’, donde conviven en un interesante conflicto creativo el sludge metal, el doom, el ambient y una atmósfera tensa e hipnótica. Un concepto artístico que, sin duda, se disfrutó unido al frío y la entrada en la nocturnidad más plena.

Los encargados de echar el cierre fueron Falsas Nubes con una propuesta similar a sus predecesores, quizá diferenciado en un tono mucho más melancólico y apesadumbrado, como demuestran en los temas más reciente de su último disco publicado en febrero, ‘No todos los pájaros pueden volar’, pero como también dejaban ya ver en los iniciales ‘Catarsis’ o ‘Donde marchitan los olivos’. Rock alternativo, showgaze, melodía y lírica introspectiva para un cierre sobrio y certero a una brillante nueva edición de Happy Moy Fest…. Y que cumplas muchos más.