Los trabajos refuerzan la seguridad del territorio y la capacidad de drenaje, avanzando en la sostenibilidad y la eficiencia
El delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en Almería, Antonio Mena, ha supervisado el avance de los trabajos que se ejecutan en la Rambla de Oria, dentro del proyecto de rehabilitación funcional de las ramblas tributarias del río Almanzora, una intervención dirigida a mejorar la gestión del agua y la resiliencia del territorio frente al cambio climático y el abandono de usos tradicionales.
El proyecto, con una inversión total de 2.224.922,51 euros, se desarrolla en la cuenca del río Almanzora, que abarca 2.611,3 kilómetros cuadrados, y contempla intervenciones en las ramblas de El Ramil, Higueral, Cela, Lúcar y Oria. En total, las actuaciones abarcan 35,33 kilómetros de cauces y una superficie de 126,79 hectáreas, beneficiando a los municipios de Albox, Alcóntar, Armuña del Almanzora, Lúcar, Oria, Serón y Tíjola.
Mena ha explicado que “el objetivo de estas obras es mejorar la capacidad de drenaje de los cauces, reforzando la protección frente a avenidas y garantizando la seguridad de explotaciones agrícolas y ganaderas, así como de los núcleos de población”. En este sentido, ha señalado que “se están desarrollando actuaciones de limpieza y acondicionamiento del cauce, eliminación de especies invasoras —especialmente cañaveral— y recuperación de infraestructuras tradicionales como muros de contención, que contribuyen a la defensa del territorio”.
Estas actuaciones permiten optimizar el uso del agua, proteger el suelo y reforzar la sostenibilidad de la actividad agraria, favoreciendo una gestión más eficiente de los recursos hídricos en la comarca del Almanzora.
Tras esta visita, el delegado se ha desplazado a las obras de la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Oria, que se encuentra en su fase final de ejecución. Este proyecto, impulsado por la Junta de Andalucía con una inversión cercana a los 2,3 millones de euros, alcanza ya un grado de ejecución del 85%.
La nueva infraestructura permitirá canalizar adecuadamente los vertidos del núcleo urbano y someter las aguas residuales a un tratamiento completo, facilitando su retorno al medio en condiciones adecuadas y conforme a la normativa vigente.
La puesta en marcha de esta EDAR supone un avance clave para la mejora de la calidad del agua y el cumplimiento de la normativa europea, además de contribuir a la sostenibilidad ambiental y al desarrollo del medio rural, al dotar a estos municipios de infraestructuras hidráulicas esenciales.
El delegado territorial ha subrayado que estas actuaciones “responden al compromiso del Gobierno andaluz con una gestión eficiente del agua, clave para la competitividad del sector agrario y el equilibrio territorial”, y ha destacado el avance de unas obras que “permiten seguir completando el mapa de depuración en la provincia y garantizar servicios básicos en los municipios del interior”.
