La consejera de Inclusión Social y el presidente provincial han colocado esta mañana la primera piedra de unas obras que modernizarán este centro que atiende a 120 personas La consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, Loles López, y el presidente de la Diputación de Almería, José Antonio García, han participado esta mañana en el acto de colocación de la primera piedra de las obras de remodelación y ampliación de la Residencia Asistida que cuenta con una inversión de 2,9 millones de euros. Esta actuación permitirá modernizar un centro que atiende a 120 personas y apostar por un modelo más centrado en la persona mediante un sistema de atención de larga duración más eficiente. La inversión de este proyecto se lleva a cabo con la financiación de los Fondos Next Generation de la Junta de Andalucía y la colaboración de la Diputación de Almería. De la inversión total, más de 1,6 millones de euros se financia a través de subvención gestionada por la Consejería de Inclusión Social, mientras que el resto, casi 1,3 millones, lo asume la institución supramunicipal. Acompañados por la delegada del Gobierno de la Junta en Almería, Aránzazu Martín; el delegado territorial de Inclusión Social, Francisco Bellido; el vicepresidente de la Diputación de Almería, Ángel Escobar; el diputado José Juan Martínez; el director de la residencia, Francisco Ruiz, así como otros responsables de la obra y del centro, han colocado esta mañana la primera piedra y firmado el acta de inicio del proyecto. Posteriormente, han visitado a los residentes que se encontraban en la Unidad de Terapia Ocupacional. Se trata de un espacio donde las personas mayores tienen la oportunidad de realizar trabajos de manualidades y de estimulación cognitiva que les permiten mejorar su coordinación y potenciar su autoestima y bienestar. López ha recordado que la idea original era construir cuatro macroresidencias en Andalucía, pero se cambió el concepto.
“Gracias el esfuerzo de mi equipo cambiamos el concepto porque esto no va de acercar los mayores a los edificios, sino de acercar los edificios a las personas mayores”, ha subrayado, al mismo tiempo que se ha preguntado: “¿Por qué una persona de Almería puede acabar en una residencia de Sevilla? ¿O por qué alguien del Poniente almeriense no se puede quedar en su zona cerca de su familia y amistades de toda la vida?”. Por ello, ante este cambio, ha agradecido la apuesta, el apoyo y el compromiso de las diputaciones, ayuntamientos y entidades sociales. “No podemos olvidar que hoy somos lo que somos y tenemos lo que tenemos, que es mucho, gracias a nuestros mayores y, por ello, tenemos que darle lo mejor”. Capital humano A este respecto, ha reconocido que “las residencias hoy en día son diferentes a como eran hace unos años, ahora son sus casas”. En este sentido, ha explicado la apuesta por las unidades de convivencia que “vienen a ser como la calle de tu pueblo, donde te sientas a compartir con tus vecinos. Pues igual aquí: la habitación es tu espacio privado y lo demás son las zonas comunes, el salón, el comedor o el patio, donde se comparte espacio con otras personas residentes”. La consejera también ha valorado “la profesionalidad, el compromiso y la vocación” del personal de las residencias de Andalucía. “A veces un abrazo y un cariño hace más que una terapia”, ha dicho. Por su parte, el presidente de la Diputación de Almería ha agradecido el compromiso de la Junta de Andalucía y de la consejera con Almería y ha señalado que “esta acción es un ejemplo más de la fluida colaboración institucional entre Diputación y la Junta de Andalucía en beneficio de todos los almerienses y de cómo a través de los fondos europeos podemos transformar el territorio. La gran finalidad de estas obras es ofrecer un modelo centrado en la persona para que los residentes se sientan como en casa con servicios de máxima calidad prestados por profesionales comprometidos”. En este sentido, el presidente ha especificado que “no hay nada más importante que las personas a las que atendemos volcándonos en priorizar la dignidad y la atención centrada en la persona. Por eso, uno de los aspectos más destacados de la actuación es que en los nuevos módulos el 86% de las habitaciones serán individuales. Una atención individualizada para que la estancia de los residentes en este lugar, que es su casa, sea lo más cómoda posible, potenciando continuamente la humanización”. Por último, José Antonio García ha resaltado la deuda moral que toda la sociedad mantiene con los mayores porque “son las personas que han engrandecido la tierra que hoy pisamos. No les podemos fallar y siempre estaremos a su lado para acompañarlos en esta etapa de su vida y que sientan el cariño de su Diputación y, en cierto modo, el de todos los almerienses. Seguiremos trabajando y sellando acuerdos para saldar la deuda de gratitud que tenemos con nuestros mayores ofreciéndoles una mejor atención, en unas instalaciones más modernas, con más recursos y centrada en las personas”.

Las actuaciones de remodelación y ampliación de la Residencia Asistida se centran en las actuales unidades X-XII y XIV del complejo ubicado en La Cañada de San Urbano. Los trabajaros reestructurarán espacios al eliminar las tabiquerías interiores para crear cinco unidades residenciales independientes (A, B, C, D y E) con una superficie total de 2.650 metros, incluyendo una ampliación de un espacio nuevo de 914 metros. Mejoras y ampliación Las obras reforzarán la intimidad y comodidad de los residentes ya que se va a pasar de 10 habitaciones dobles a solo cinco incrementando las individuales hasta 31. Esto supone que el 86% de las habitaciones serán individuales, mejorando la privacidad de los 41 residentes afectados. Se crearán unidades de convivencia, pequeñas estancias para un máximo de 10 personas para que puedan desarrollar actividades específicas, recibir a familiares y mejorar su comodidad. Del mismo modo se renovarán todas las instalaciones y se modificará la envolvente del edificio para hacerlo más eficiente energéticamente. En cuanto a la autonomía de las cinco nuevas unidades, cada una de ellas dispondrá de acceso independiente desde el exterior, sala de estar y comedor propio con zona de preparación o cocina, así como baño geriátrico además de los baños individuales en cada habitación. En la actualidad la residencia tiene capacidad para 120 personas mayores dependientes y las plazas están concertadas. En concreto, 70 plazas son para personas mayores dependientes y otras 50 para personas con graves trastornos de conducta.