El ciclo de música de cámara tendrá una nueva cita en el Museo de Almería, a las 19.00 horas y entrada libre, con Michael Thomas (violín), Azahara Escobar (violonchelo) y Adrián López (Piano)
La Orquesta Ciudad de Almería arrancará las actividades del segundo trimestre del año de su vigesimoquinto aniversario celebrando la llegada de la primavera por todo lo alto con un nuevo concierto del ciclo de música de cámara que desarrolla en colaboración con el Museo de Almería. ‘Piezas de museo’ celebrará su próximo concierto este próximo jueves, 9 de abril, bajo el título de ‘Tendiendo Puentes’. Será a las 19.00 horas y, como es habitual, con entrada libre hasta completar aforo.
Como novedad, se ha habilitado un sistema de recogida previa de invitaciones en el propio Museo, al objeto de evitar encontrar el día del evento que todo el aforo esté completo.
‘Tendiendo puentes’ contará con unión de tres solistas de primerísimo nivel como son el propio director de la OCAL, Michael Thomas, al violín, con Azahara Escobar al violonchelo y Adrián López al piano, dos maestros que llevan mostrando su excelencia con la OCAL desde hace numerosos años.
El programa estará compuesto por el ‘Trío n.º 2 en mi menor, Op. 67 para violín, violonchelo y piano’ de Dmitri Shostakovich y por ‘Trío n.º 4 en mi menor, Op. 90 “Dumky” para violín, violonchelo y piano’, de Antonín Dvořák.
El ciclo de música de cámara ‘Piezas de Museo’ está impulsado gracias al trabajo conjunto y la colaboración entre la Delegación de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, el Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería y la OCAL, junto Cajamar y Diputación de Almería.
Calendario completo del ciclo ‘Piezas de Museo’
El primer semestre del año tendrá dos citas más: el 7 de mayo con ‘Viento y madera’, a cargo de un quinteto de la OCAL, y el 4 de junio con un ‘Homenaje al 25 aniversario de la Orquesta Ciudad de Almería’ en el que participarán el Coro infantil Pedro Mena, dirigido por José Antonio Pérez Fernández y con la participación del pianista Antonio Martínez Escobar.
En el último trimestre del año será el turno para ‘Talento emergente’, en colaboración institucional con la Fundación Barenboim Said el 1 de octubre, y cerrará el ciclo de ‘Piezas de Museo’ el concierto ‘Nuevas miradas’, el 5 de noviembre, de nuevo en colaboración con la citada Fundación.
Detalles del programa
Dmitri Shostakovich – Trío n.º 2 en mi menor, Op. 67 para violín, violonchelo y piano. Obra compuesta en 1944 en uno de los periodos más oscuros de la 2ª Guerra Mundial. Refleja tanto el dolor personal por la muerte de su amigo Ivan Sollertinsky como la tragedia colectiva del conflicto. Escrita en la Unión Soviética en un contexto de represión y devastación, se caracteriza por un lenguaje expresivo intenso y profunda carga emocional. El primer movimiento (Andante – Moderato) presenta un inquietante tema inicial en armónicos del violonchelo; el segundo (Allegro con brío) introduce un carácter irónico y frenético típico del compositor; el tercero (Largo) es una passacaglia de gran solemnidad y dramatismo; y el cuarto (Allegretto) culmina en una danza macabra con ecos del folclore judío, interpretada como una denuncia simbólica de la barbarie. Este trío es considerado una de las cumbres de la música de cámara del siglo XX por su intensidad y su complejidad estructural.
Antonín Dvořák – Trío n.º 4 en mi menor, Op. 90 “Dumky” para violín, violonchelo y piano. Compuesto en 1891, el conocido como “Trío Dumky” se sitúa en la etapa madura del compositor y refleja su profundo vínculo con la música tradicional eslava. El término “dumka” (plural “dumky”) hace referencia a una forma musical de origen ucraniano que alterna secciones melancólicas con episodios más vivos y danzables. A diferencia de la estructura clásica, la obra se organiza en seis secciones independientes que funcionan como pequeñas piezas contrastantes: desde la solemnidad del Lento maestoso – Allegro quasi doppio movimento inicial hasta la alternancia expresiva de episodios como Poco adagio – Vivace non troppo o Andante moderato – Allegretto scherzando – Quasi tempo di marcia. Esta libertad formal, junto con el uso de melodías populares y ritmos de danza, confiere a la obra un carácter narrativo y emocional cercano, que anticipa el interés de Dvořák por proyectar la identidad nacional en la música académica. El “Dumky” es hoy una de las obras más populares del repertorio camerístico por su riqueza melódica y su vibrante contraste de estados de ánimo.
