Promovida por el área de Educación en Derechos de Infancia de UNICEF España, la actividad pretende facilitar herramientas para actuar ante casos de bullying y ciberacoso desde un enfoque educativo de paz, no violencia y buen trato.
Con motivo del Día Escolar de la No Violencia y la Paz, que se celebra cada 30 de enero, 1.698 centros educativos de toda España – 125 en Andalucía – se han unido a UNICEF España para promover la paz y la convivencia pacífica desde un enfoque educativo centrado este año en la prevención del bullying y el ciberacoso.
A través de la actividad No me quedo mirando propuesta por el programa de Educación en Derechos de Infancia de UNICEF España, alrededor de 185.674 niños, niñas y adolescentes españoles de infantil, primaria y secundaria, 14.754 de ellos andaluces, han reflexionado sobre la convivencia pacífica en las aulas con el objetivo de adquirir habilidades, conocimientos y actitudes que les permitan decidir cómo actuar cuando la violencia se desata a su lado.
Los datos reflejan que 1 de cada 10 estudiantes sufre acoso escolar y/o ciberacoso[1] y que el 80% de estos episodios cuentan con testigos. “Presenciar la violencia es una experiencia difícil para nuestros niños y niñas. Por cada caso de acoso, hay varios testigos que asisten impasibles, frustrados o con miedo a algo que creen que no pueden, saben o deben frenar. Esto puede provocarles problemas de autoestima y malestar emocional”, ha explicado Nacho Guadix, responsable de Educación y Derechos Digitales de UNICEF España. “Saber cómo actuar no solo refuerza su seguridad y capacidad de liderazgo positivo ante conductas de acoso. Además, puede resultar clave para frenar en el momento hasta el 57% de los episodios”.
Para contribuir a prevenir los casos de acoso y ciberacosoentre niños, niñas y adolescentes, la actividad educativa No me quedo mirando, propone herramientas adaptadas a su entorno y circunstancias que puedan ayudar, a quienes presencian estos casos, a actuar de manera positiva, promoviendo el compromiso del alumnado con la convivencia escolar y los derechos de la infancia y creando hábitos cotidianos para construir paz.
Los centros escolares podrán impulsar aún más la acción compartiendo los resultados se sus trabajos y sus propuestas para frenar el acoso y el ciberacoso en sus redes sociales con el hashtag #nomequedomirando
“La violencia preocupa en los centros educativos tanto por fenómenos como el bullying y el acoso como por un mayor interés respecto a la violencia en el mundo y cómo explicarla. Intentamos ofrecer una actividad educativa adaptada para que el alumnado pueda reflexionar y encontrar respuestas y pautas de actuación ante algunos de los asuntos que más les preocupan y que pueden resultar complejos de abordar” ha afirmado Mercedes García Ayuso, coordinadora de UNICEF Comité Andalucía.
A través de la celebración de esta efeméride, los centros educativos se movilizan cada año en torno al buen trato y pueden abordar algunos aspectos en las aulas -como la convivencia, la empatía, el respeto y la confianza- y reivindicar la escuela como un entorno de paz y protección.
El Día Escolar de la No Violencia y la Paz llega a las escuelas españolas tras el reciente informe de UNICEF España, Infancia, adolescencia y bienestar digital. Una aproximación desde la salud, la convivencia y la responsabilidad social, elaborado junto a la Universidad de Santiago de Compostela y el Consejo General de Colegios Profesionales de Ingeniería Informática. Con la voz de casi 100.000 niños, niñas y adolescentes de España, el estudio arroja datos relevantes como que uno de cada diez niños y niñas reconoce haber sufrido ciberacoso, uno de cada tres adolescentes violencia digital en la pareja, el 25,1% ha recibido mensajes de carácter sexual y casi el 9% ha recibido presiones para enviar fotos o videos de carácter erótico o sexual.
A nivel internacional, las guerras han obligado al cierre de miles de centros educativos, dejando a la infancia sin aprendizaje y sin protección en los momentos de mayor vulnerabilidad. En Gaza, por ejemplo, más del 90% de las escuelas están destruidas o dañadas y la infancia acumula más de dos años académicos sin educación formal; en Ucrania, donde en febrero se cumplen cuatro años de guerra, el frío y los cortes de electricidad interrumpen la educación presencial y a distancia continuamente; en Sudán más de 8 millones de niños y niñas siguen sin acceso a la educación; y en Afganistán, 7,1 millones de niños y niñas necesitan apoyo educativo en un contexto de restricciones severas a los derechos de mujeres y niñas. Son solo algunos ejemplos de crisis internacionales en las que los conflictos y la falta de paz impactan directamente en la educación.
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