La historia se repite en el PSOE de Roquetas de Mar
17/02/2014
No me he encontrado en los treinta años de oficio con muchos personajes políticos objetos de críticas en este espacio periodístico que no me hayan pedido hipersensibilidad con el argumento de que tras de ellos existe una familia, cuando paradójicamente siempre se ha tratado de neutralizarme mediante intromisiones en mi vida privada; es decir, haciendo gala de la coherencia demandada, se me ataca en la parcela para la que ella piden respeto.
Me va a permitir el amable lector que distrae su tiempo en este espacio periodístico haga un inciso al respecto que hilvanaré con lo que hoy atrae mi atención, y es que suelo provocar para mantener mi nivel de autoestima porque poseo la necesidad de sentirme importante en grado proporcional a las diatribas con que se me obsequia, pero además contaré gratuitamente que conocí esquemáticamente algunas de ellas en una conversación informal con una personalidad política como testigo mudo, lo que fue determinante para mi liberación porque me estaba definiendo alguien que decía conocerme bien y desconocía a quien se estaba dirigiendo. En fin, sucedidos que honran.
Y en este contexto, señalaré, porque se produjo públicamente para mi regocijo, que al poco de tomar posesión Juan Miguel López como Secretario General, publiqué en LA GACETA DE ALMERÍA una información sobre el PSOE, lo que provocó una reacción furibunda similar a la que se suele producir cuando afecta seriamente, recurriendo obviamente a lo personal y por lo que me permitió intuir su apego al recién estrenado cargo público orgánico, otro motivo más el de la intuición para ser diana de los dardos, pretendidamente envenenados pero que recibo orgullosamente como honrosos pasteles. Digo que la percepción obtenida de ese detalle no fue errónea porque esta prolongación de la cuesta de enero en lo político así lo ha demostrado.
Sin entrar en las razones más profundas que han determinado esta crisis en el PSOE de Roquetas de Mar, indicaré que, desde mi humilde punto de vista, el malestar existente en las bases se debe a la larga duración en la Oposición cuando además se piensa que existen razones para no permanecer en ella y a errores de la dirección porque los afiliados y las afiliadas están mayoritariamente por sentimientos y no apegados a una marca comercial. La extendida opinión de que IU sobrepasará al PSOE en las próximas elecciones locales y el nombramiento de Enciso sin respetar mínimamente las formas internas han hecho el resto, aunque no se debe ocultar el efecto dominó que padece la organización política últimamente, donde en Almería se produjo un cambio de dirección como la que se pretende en Roquetas de Mar y en Andalucía una renovación a la mexicana que están pasando factura en las conciencias socialistas.
Si digo, en términos generales y a vuela pluma, que el PSOE tiene mejores candidatos en la actualidad que el PP, al contrario de lo que ocurría en la Transición Política, me servirá como afirmar contundentemente que no se hacía necesario haber tensionado a la militancia con un nombramiento que a los efectos causados me atengo. Ya parece existir la convicción mayoritaria de que formaba parte de una estrategia política nada innovadora, por ende, que ocultaba lo que en Sudamérica llaman ‘tapado’ y que el candidato in pectore permitió avanzar en su artículo de opinión cuando todos pensábamos, aquí me equivoqué yo, que se estaba autopostulando. No era Enciso quien se autopostulaba sino que era una chica a quien le estaba abriendo el paso con el compromiso de los servicios prestados, y se trata de una chica que lleva preparándose desde que resultó elegida concejala por el enclave socialista por excelencia en Roquetas de Mar.
La desbandada de afiliados con que acabó 2.013 podría suponer la constatación real de lo que estaba sucediendo en el seno del PSOE en Roquetas de Mar, y despreciar este detalle supuso un grave error porque se despreció, cuando se debería de haber hecho una labor de aproximación a la militancia y no de considerar a parte de ella como merecedora de ser ‘gaseada’, produciendo una crispación interna que derivó hacia un clima guerracivilista en el que dos tercios de los que cohabitan rechazan a su máximo representante y el triple de los que ya son exafiliados practican lo propio de los exiliados.
Por consiguiente, en mi modesta opinión, ha sido la prepotencia en sus múltiples manifestaciones la que ha provocado una situación que puede agravarse mucho más si no se piensa en el PSOE como sentimiento sino como marca comercial que sirva de plataforma para dar cumplida satisfacción a las ambiciones personales que no son más que la utilización de la actividad política para conseguir lo que no se puede profesionalmente. Consecuentemente, cuantas mayores heridas se provoquen y más dure la permanencia en el cargo será mayor el daño causado al PSOE y más réditos electorales tendrán los adversarios políticos, con lo que vendrán a darle al final la razón a muchos.