El Urraca
12-1977
“El Urraca”, el nombre o sobrenombre que nos rechinaba en los oídos en una tenebrosa habitación de la Comisaría de Policía el día 8 de Diciembre de 1972, acaba de asomar para la opinión pública española bajo el título “El cazador de rojos” en la sección dominical del diario EL PAÍS.
“Este ha sido ‘El Urraca’”, decía uno de los detenidos, en tanto que otro avisaba que “’El Urraca’ nos llevará al paredón, así que encomendaros a Dios y despediros de este vida”, señalaba otro mientras rechinaban en nuestros oídos también los cerrojos de las arcaicas cerraduras que escuchábamos con caracas circunspectas y de circunstancias, que al alba se tornarían en una constante preocupación que impedía el sueño tras la que sería una larga noche entre paredes con desconchones de la cal con que habían pretendido vanamente cambiarles la imagen tétrica que proyectaba. Sin conocer la mayoría de los 25/30 jóvenes estudiantes que llenábamos la pequeña habitación policial iluminada por una bombilla sin lámpara, Pedro Urraca Rendueles vuelve a flotar sobre nuestras mentes
Hacía un año que se había jubilado cuando aún permanecía latente su imagen de “cazador de rojos” y junto a “Willy ‘El Niño’” eran los dos policías que más rechazo producían en el llamado “Movimiento estudiantil”. Desde esta organización estudiantil en la Universidad Española dominada por el Partido Comunista de España se llevaría a cabo la más exacerbada y pacífica oposición al Régimen de Franco, a cuya muerte dejó de existir y es una lástima su desaparición porque sirvió de cauce a las reivindicaciones estudiantiles y juveniles que hoy parecen inmersas en un profundo y duradero letargo.
Pues bien, el reencuentro con “El Urraca” ha sido me ha hecho retroceder en el tiempo la friolera de treinta y seis años. El funesto personaje que pendía de la imaginación en muchos de los jóvenes ha vuelto a rechinar en los oídos de la hoy ya generación que se dispone a abandonar su ciclo laboral. Es posible que a muchos de ellos le haya producido la misma impresión que a mí, que les haya hecho retroceder en el tiempo y posiblemente establecer un cuadro comparativo de aquella etapa con la que actualmente nos está tocando vivir. Y a buen seguro es posible haya encontrado algunos elementos comunes.
Tan tétrico personaje, de quien Luís Gómez asegura que “su identidad tardó en ser conocida por los historiadores que empezaron a investigar en las alcantarillas del franquismo”, tiene sus emuladores en la España democrática actual, a modo del Gobierno de Vichy lo fue del de la Alemania de Hitler. Y como “El Urraca”, que “fue un funcionario protegido durante décadas por el Estado español” y del que no se descarta “que disfrutara de una cómoda jubilación”, durante la que “nadie le molestó en su vejez”. Coincido plenamente con el autor en que “no parece justo que la España democrática deba esperar” para conocer respuestas sobre sus tropelías. Como diría el entonces presidente del Gobierno Felipe González, “las grandes justicias conlleva pequeñas injusticias”.
Citado coloquialmente como un policía que perseguía a “rojos” sería con el tiempo cuando muchos conocimos la personalidad de este policía que se dedicaría a perseguir a personalidades de la II República Española en Francia y cuyo principal mérito fue la detención y entrega a las autoridades franquistas para su fusilamiento del Presidente de Cataluña Lluís Company, red policial que tuvo también a su cargo la detención y entrega para su ejecución del Ministro de la Gobernación con Negrín Julián Zugazagoitia. A pesar del tiempo transcurrido, toda vez que los hechos se produjeron en la postguerra incivil española, su nombre flotaba en las mentes de la izquierda española de los años setenta, posiblemente auspiciado por los eurocomunistas de Santiago Carrillo. De este modo es como llegó a mis oídos “El Urraca”, de quien vuelvo a saber de él a través de una información periodística, que espero y ansío sirva para hacer accesible ahora para los historiadores su hoja de servicios y muy especialmente sus hechuras en Francia y no se demore su conocimiento hasta 2021 como exige la Ley. Servirá entonces para que los españoles y muy especialmente los jóvenes de las postrimerías franquistas que aún permanecíamos bajo los fantasmas del Régimen de Franco sepamos fidedignamente cuanto ocurrió en la Francia colaboradora del Gobierno de Hitler y de la que se sirvió el franquismo tejiendo una red policial en territorio francés con la colaboración de la Gestapo y Vichy.