Almerienses tilda de «propaganda» los 488 millones del PSOE y señala los retrasos en las obras hídricas clave de la provincia
El vicepresidente de la formación provincial, Gregorio Fernández Felices, asevera que la desaladora del Bajo Almanzora I no estará lista en meses y critica la apropiación política del trasvase Negratín-Almanzora.
La política hídrica ha vuelto a encender el debate institucional en la provincia de Almería. Tras el balance presentado por el candidato del PSOE al Congreso, Juan Antonio Lorenzo, en el que cifraba en 488 millones de euros las inversiones movilizadas por el Gobierno central, las reacciones de la oposición y del ámbito provincial no se han hecho esperar. Desde la formación Almerienses, su vicepresidente, Gregorio Fernández Felices, ha calificado este anuncio como un ejercicio de «propaganda electoralista e ingeniería verbal» destinado a encubrir los retrasos acumulados en las grandes obras hídricas.
El primer punto de fricción se centra en la desaladora del Bajo Almanzora I, en Cuevas del Almanzora. Mientras el candidato socialista afirmaba que la planta estará operativa «en los próximos meses» para aportar 15 hectómetros cúbicos adicionales, Fernández Felices ha tachado estas declaraciones de «falta de respeto a la inteligencia de los almerienses». El dirigente provincialista ha recordado que la instalación permanece inactiva desde las riadas de septiembre de 2012 y ha subrayado que los plazos contractuales del propio Ministerio para la Transición Ecológica y AcuaMed sitúan la reparación completa, las obras de protección y la fase final de pruebas entre finales de 2027 y principios de 2028, lo que desmiente cualquier disponibilidad inminente.
Asimismo, el vicepresidente de Almerienses se ha referido a las manifestaciones sobre el trasvase Negratín-Almanzora, que este ejercicio vuelve a aportar 50 hectómetros cúbicos a la comarca. Para Fernández Felices, la restitución del volumen máximo legal no constituye un logro ni una medida ejecutiva del Gobierno de España, sino la consecuencia directa del incremento de las reservas en la cuenca del Guadalquivir tras los episodios de lluvia y el cumplimiento estricto de las reglas técnicas de explotación. En este sentido, ha señalado que «apropiarse de la pluviometría como si fuera un mérito del Ministerio es un colmo demagógico».
En relación con el paquete de 211 millones de euros anunciado para la modernización de regadíos y los 7,2 millones asignados a la empresa pública GALASA a través del PERTE de Digitalización del Agua, Fernández Felices ha criticado el uso de «cifras presupuestarias plurianuales que no se traducen en agua real sobre el terreno». El dirigente ha destacado que de los doce proyectos iniciales de regadío solo cuatro han concluido sus obras a fecha de hoy, al tiempo que ha matizado que la inyección de fondos europeos en GALASA responde a la necesidad de corregir altas tasas de pérdidas en la red derivadas de un «prolongado abandono institucional».
Por último, Fernández Felices ha arremetido contra la dinámica del bipartidismo, acusando tanto al PSOE desde el Ejecutivo central como a la Junta de Andalucía de utilizar la escasez de agua como un «arma arrojadiza» en periodos electorales. Desde Almerienses han exigido el fin de los anuncios de titulares y han reclamado la fiscalización técnica de los trabajos pendientes, así como el blindaje legal de las subvenciones al precio del agua desalada para proteger la viabilidad del sector agrícola provincial.
