| El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales retos de Catalunya, donde el desequilibrio entre una demanda elevada y una oferta insuficiente continúa dificultando el acceso a soluciones residenciales en condiciones asumibles.En el conjunto de España, solo el 14,5 % de los menores de 30 años logró independizarse en 2025, el mínimo histórico, según el Observatorio de la Emancipación del Consejo de la Juventud de España. En este contexto, la recuperación de vivienda actualmente fuera del mercado residencial se presenta como una de las vías para ampliar la oferta disponible mientras avanza la construcción de nuevos inmuebles. Tarragona lidera en proporción y Barcelona concentra el mayor volumenSegún la herramienta de vivienda desviada del uso residencial elaborado por UGT con el censo de viviendas del Idescat de 2025, Barcelona concentra ocho de cada diez de las viviendas vacías de las cuatro capitales catalanas, con 75.488 inmuebles desocupados.En proporción, sin embargo, la ciudad condal (9,3 % de su parque) queda por debajo de Tarragona (12,4 %, con 8.312 viviendas) y de Girona (9,6 %, con 4.825), y por encima de Lleida, que registra la menor proporción con un 7,8 % (5.330 viviendas).La categoría incluye tanto viviendas que no reúnen condiciones de habitabilidad como segundas residencias de uso muy esporádico y viviendas efectivamente vacías, por lo que no todo este parque puede incorporarse de inmediato al mercado residencial. En un contexto en el que el acceso a la vivienda sigue siendo uno de los principales retos de Catalunya, recuperar inmuebles que hoy están fuera del mercado se presenta como una vía para ampliar la oferta mientras avanza la nueva construcción.“Una vivienda vacía no es automáticamente una vivienda disponible. Parte de ese parque necesita inversión, reforma y adaptación antes de poder volver al mercado. Ahí la rehabilitación puede tener un papel muy relevante”, explica Robin Decaux, CEO de Equito. Recuperar el parque existente mientras aumenta la obra nuevaEl mismo informe cuantifica las viviendas previstas pendientes de construir en las áreas de desarrollo urbanístico de cada municipio. En Tarragona son unas 3.000, muy por debajo de las 8.312 viviendas vacías.“La ventaja de rehabilitar el parque existente es el tiempo. Podemos recuperar viviendas que hoy están fuera del mercado y volver a ponerlas en uso sin esperar los plazos de desarrollo de una nueva promoción”, añade Decaux.En Lleida, en cambio, el potencial asciende a unas 21.000, el mayor de los municipios catalanes y casi cuatro veces las 5.330 que figuran como vacías. Además, la propia herramienta advierte de que este potencial puede no materializarse, por ejemplo, si los terrenos acaban destinándose a otros usos, si la promoción no resulta viable o si faltan infraestructuras.Para Robin Decaux, recuperar viviendas vacías no puede ser la única respuesta a la crisis residencial. Rehabilitar inmuebles permite aprovechar mejor el parque existente y ampliar la oferta disponible en plazos más cortos, pero no sustituye la necesidad de incrementar de forma sostenida la construcción de vivienda.“Necesitamos incorporar más vivienda al mercado por todas las vías posibles. Rehabilitar permite aprovechar mejor lo que ya tenemos; construir vivienda nueva permite aumentar estructuralmente el parque. Si queremos aliviar de forma sostenida la presión sobre los precios, necesitamos avanzar en ambas direcciones”, concluye Robin Decaux. |