
Las cifras de empleo y los datos de consumo energético son parámetros que permiten analizar con rapidez el estado de salud económica de un territorio. Aunque la provincia de Almería no destaca especialmente por su desarrollo industrial, sí lo hace por la generación de empleo en la agroindustria, un dato relevante si atendemos al carácter exportador de nuestro modelo productivo y a su peso en la economía provincial.
Nunca en la historia de nuestra provincia se habían alcanzado niveles de empleo como los actuales, con 343.458 cotizantes a la Seguridad Social, ni tampoco en el conjunto del país. Sin embargo, el éxito no puede medirse únicamente en términos cuantitativos, también debe evaluarse su calidad. En este sentido, la actividad legislativa del Gobierno presidido por Pedro Sánchez está demostrando una eficacia sin precedentes tanto en el desarrollo económico como en la mejora de las condiciones sociales.
Las iniciativas que han hecho posible este avance han contado, sin excepción, con el voto en contra del Partido Popular y Vox, pese a que Moreno Bonilla intente apropiarse de sus resultados en el ámbito andaluz, tal y como ha ocurrido en estos días con los datos de empleo.
Hoy, España genera la mitad del nuevo empleo de la Unión Europea y mantiene uno de los precios de la electricidad más bajos de la zona euro y su gestión económica ha sido reconocida en distintos ámbitos internacionales. Las crisis no se eligen, pero sí se elige la forma de afrontarlas, y ahí es donde se marcan las diferencias.
Desde que gobierna Pedro Sánchez se han creado en España 3,4 millones de empleos y la renta media anual ha aumentado en más de 5.000 euros. Almería no ha sido ajena a este crecimiento, ya que desde 2018 se han generado 56.438 nuevos empleos y ninguna provincia andaluza exporta más que la nuestra, con 5.949 millones de euros en ventas al exterior.
Si personalizamos este fenómeno habría que comenzar por todos y cada una de las personas que lo han propiciado, por el más de medio millón de inmigrantes pendientes de regularizar y por las que integran un gobierno capaz y decidido. Entre ellas destaca la andaluza María Jesús Montero, clave en la financiación y el diseño de este modelo.
Mayo abre una gran oportunidad para trasladar este éxito a Andalucía, una comunidad que no puede seguir quedándose atrás en economía, industrialización y servicios públicos esenciales.








