§ La detenida formaba parte de la plantilla de una conocida empresa de asistencia social que prestaba servicio en el domicilio de la víctima
§ La arrestada reconoció haber entregado a su marido varias piezas para que las vendiera, haciéndole creer que procedían de su madre
La Policía Nacional ha detenido en Almería a una mujer como presunta autora de un delito de hurto, tras sustraer varias joyas de oro del domicilio de una persona de avanzada edad en el que trabajaba como empleada.
La investigación se inició después de que la víctima denunciara la desaparición progresiva de distintas piezas de joyería que guardaba en su dormitorio. La perjudicada manifestó que, durante las semanas en las que detectó la falta de los efectos, la ahora detenida había accedido a su domicilio con el fin de ayudarla en diversas labores asistenciales.
Entre las joyas sustraídas figuraban pulseras de oro, una cadena, un colgante, pendientes, un anillo y otras piezas de valor sentimental para la víctima que sumaban miles de euros.
Las primeras sospechas se centraron en la empleada de la asistencia domiciliaria, después de que, al conocer que la víctima iba a denunciar los hechos, localizara supuestamente en la vivienda una de las piezas desaparecidas en un lugar que ya había sido revisado previamente por la denunciante y sus familiares.
A partir de ese momento, los agentes del Grupo VII de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Almería iniciaron una ardua investigación así como distintas gestiones a través de los sistemas policiales, que permitieron detectar una secuencia de venta de joyas efectuadas por la investigada y por su marido en fechas próximas a la sustracción.
Los investigadores mostraron las fotografías de las piezas localizadas en diversos lugares de la capital a la denunciante, quien reconoció sin género de dudas varias de las joyas como de su propiedad.
Según las manifestaciones recabadas durante las declaraciones, la detenida habría entregado a su marido una pulsera, dos pendientes y un anillo para que procediera a venderlos, haciéndole creer que las joyas se las había dado su madre. El hombre manifestó que desconocía la procedencia ilícita de los efectos y quedó en libertad.
Ambos declararon que se encontraban realizando una obra en su vivienda y que les faltaba dinero para poder completarla. Con el dinero obtenido por la venta de parte de las joyas, habrían comprado diversos electrodomésticos y sufragado los trabajos para reformar la pintura de la vivienda.
La detenida, al ser citada en dependencias policiales, reconoció haber vendido diversas piezas y entregó voluntariamente una pulsera tipo brazalete de oro que aún conservaba en su poder porque le gustaba. Dicha joya fue posteriormente reconocida por la familia de la víctima y devuelta en calidad de depósito a disposición de la autoridad judicial.
La detenida, de 27 años de edad carecía de antecedentes policiales previos. Tras prestar declaración, fue puesta en libertad, quedando a disposición del Tribunal de Instancia, Sección de Instrucción, al que se remitieron las diligencias policiales junto a las joyas recuperadas y reconocidas por la víctima.







