A mediados del pasado mes de marzo finalizaron las obras de restauración, que han tenido una duración de más de trece meses
La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, junto con la alcaldesa del municipio almeriense de Albox, María del Mar Alfonso, ha realizado este lunes una visita técnica al sellado del vertedero de esta localidad, una vez finalizadas las obras de restauración ambiental que se han desarrollado en este enclave.
La actuación ha consistido en la intervención sobre una superficie de 66.437,29 metros cuadrados, en un espacio situado a escasa distancia del núcleo urbano de Albox, una localidad que cuenta con cerca de 12.800 habitantes. El proyecto ha tenido un coste total de 2.657.806,13 euros, cofinanciado a través del programa Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) Andalucía 2021-2027.
Durante la visita, la consejera ha explicado que “se ha actuado sobre un espacio que presentaba vertidos sin control técnico, con el objetivo de adecuarlo a las condiciones ambientales y de seguridad exigidas por la normativa estatal y europea”. En este sentido, ha indicado que “los trabajos se han centrado en estabilizar el terreno y en la reducción de los riesgos asociados a este tipo de instalaciones, especialmente en lo relativo a la posible afección a suelos y aguas”. Las obras, cuya finalización se produjo el pasado 13 de marzo, han tenido una duración de algo más de trece meses, a cargo de la empresa Rialsa Obras S.A.
En el acto, también han estado presentes el viceconsejero, Sergio Arjona; la directora general de Sostenibilidad Ambiental y Economía Circular, Carmen Jiménez; el delegado territorial en Almería, Manuel de la Torre; la jefa de la Oficina de Economía Circular, Carmen Varela; el jefe de servicio de Protección Ambiental, José Alarcón; el director facultativo de la actuación por parte de AMAYA, Juan Carlos Parra; y el coordinador provincial de esta misma entidad, Raúl Urdiales, entre otros.
Restauración ambiental
La intervención se ha centrado en la clausura y sellado de un vertedero de residuos inertes que había operado sin los controles técnicos necesarios, una situación que había generado afecciones sobre el entorno, tanto desde el punto de vista paisajístico como ambiental. Este tipo de espacios puede provocar la degradación del suelo y riesgos de contaminación de aguas, por lo que se ha procedido a su recuperación para restituir las condiciones del terreno.
Los trabajos han incluido la limpieza y acondicionamiento de los materiales existentes en la parcela, la disposición de capas de sellado adaptadas a las características del terreno y la regulación del drenaje de las aguas de escorrentía. Asimismo, se han ejecutado elementos de contención mediante muros de escollera y se ha delimitado el perímetro para evitar accesos no autorizados. En relación con el movimiento de tierras, la actuación ha supuesto un volumen de desmonte de 135.218,29 metros cúbicos y un volumen de terraplén de 102.302,74 metros cúbicos, lo que ha supuesto la regularización de las superficies y la estabilidad de los taludes existentes.
En paralelo a las actuaciones sobre el terreno, el proyecto ha incorporado un estudio específico de gestión de residuos, orientado a prever y ordenar el tratamiento de los materiales generados durante la ejecución de la obra, como escombros, elementos de vallado y otros residuos asociados a los trabajos. Este documento establece una estimación de los residuos que pueden producirse, así como las medidas previstas para su prevención, separación y correcta gestión en la propia obra.
A partir de este estudio, la empresa adjudicataria ha elaborado el correspondiente plan de gestión de residuos, en el que se detalla el procedimiento que seguirá para atender las obligaciones vinculadas tanto a los materiales generados durante la intervención como a aquellos preexistentes en el ámbito de actuación.
La consejera ha señalado que “se ha desarrollado un conjunto de actuaciones orientadas a garantizar la estabilidad del terreno y a ordenar los flujos de agua, aspectos relevantes en este tipo de proyectos”. Además, ha recordado que, tras la finalización de las obras, se desarrollará un plan de vigilancia y control ambiental con una duración mínima de 30 años, conforme a lo establecido en la normativa estatal sobre eliminación de residuos mediante depósito en vertedero.
Este plan será llevado a cabo por el Ayuntamiento de Albox con tres objetivos: asegurar el correcto funcionamiento de la red de drenaje de aguas de escorrentía y de las instalaciones auxiliares; certificar que los sistemas de protección del medio ambiente funcionan correctamente y que los procesos dentro del vertedero se producen de la forma prevista y, por último, confirmar el correcto mantenimiento y desarrollo de la revegetación.
Revegetación
Una vez completadas las fases de sellado y acondicionamiento, el proyecto ha abordado la integración ambiental del espacio mediante la revegetación con especies adaptadas al entorno. En total, se han realizado 40.630 plantaciones, utilizando vegetación autóctona propia de la zona, en el marco de la recuperación paisajística del espacio y la adaptación del terreno a las condiciones climáticas del área.
Entre las especies empleadas se encuentran la retama (Retama sphaerocarpa), el albardín (Lygeum spartum), el esparto (Stipa tenacissima), el romero (Rosmarinus officinalis) o el tomillo (Thymus hyemalis), junto a otras como la campanillera (Withania frutescens), la jarilla (Helianthemum almeriense), el cerrillo (Hyparrhenia hirta) y la alcaparra (Capparis spinosa). Esta selección responde a criterios de adaptación al medio y de bajo requerimiento hídrico, lo que se ajusta a las condiciones del entorno.
El proyecto ha contemplado igualmente la ejecución de infraestructuras asociadas al drenaje, con una red de cunetas que alcanza los 1.750,25 metros de longitud y bajantes que suman 637,78 metros, así como la instalación de piezómetros de control con una longitud total de 80 metros, destinados al seguimiento de las condiciones del subsuelo.
La intervención se enmarca en las actuaciones destinadas a la clausura de vertederos que no disponían de las condiciones técnicas adecuadas, dirigidas a evitar riesgos ambientales y sanitarios, y de adecuar estos espacios a la normativa vigente. En el caso del vertedero de Albox, su situación estaba vinculada a un procedimiento de infracción en el ámbito europeo, lo que hacía necesaria su restauración conforme a los requisitos establecidos.













