- La Asociación Amigos de la Alcazaba llena el Convento de Las Puras en este espectáculo, enmarcado en el ciclo ‘Música y patrimonio’
- La presidenta de la Asociación, María Teresa Pérez, destaca que “María del Mar Poyatos nos ha permitido, a través de la música y la palabra, redescubrir la belleza del Convenio de Las Puras”
Belleza, paz y amor. Son las tres palabras que podrían definir perfectamente el concierto creado en la tarde-noche de ayer, viernes, por María del Mar Poyatos en el Convento de Las Puras y enmarcado en el programa ‘Música y Patrimonio’, de la Asociación Amigos de la Alcazaba.
En un mundo donde impera el ruido y la inmediatez, la Asociación Amigos de la Alcazaba propuso ayer vivir ‘La Noche Sosegada’, y “a través de la música y la poesía, redescubrir cada rincón de este patrimonio religioso”, explica la presidenta de la Asociación, María Teresa Pérez.
A lo largo y ancho de una hora, María del Mar Poyatos ha deleitado al público, que agotó todas las entradas, en el recital benéfico a favor de esta congregación, con la fusión de la palabra y la música, la poesía mística del ‘Cántico espiritual’, de San Juan de la Cruz, y las composiciones a piano creadas expresamente por la intérprete y musicóloga almeriense.
María del Mar Poyatos explica que “fusionar la música y la poesía es lo más intenso que puedo vivir y por eso me gusta crear estos espectáculos. Estos dos géneros me llevan acompañando desde que estudio música. Cuando en el Conservatorio preparaba una pieza musical, leía a la vez un texto de esa época para generar un contexto. La simbiosis me ayuda a profundizar en los mensajes. Y veo afinidades, cada una en su forma. Por eso, siento música en las palabras y palabras en la música. Llevo años estudiándolo y deleitándome. Es fascinante, la música tiene una capacidad de transmitir que sumado a las palabras es exponencial”.
A la música y la palabra habría que añadir, en el concierto de anoche, un tercer género, el teatro. El entorno del Convenio de Las Puras ya invitaba a sumergirse en los poemas llenos de amor de San Juan de la Cruz, pero, es que a su vez, la artista le ha incorporado una teatralidad en la expresión corporal que permitió a los asistentes vivir una experiencia redonda.
María del Mar Poyatos ahonda en el mensaje de San Juan de la Cruz: “para mí es el mensaje vigente para todo ser humano y es el propósito de vida último: estar en paz y en amor con uno mismo. Los poemas de San Juan de la Cruz reposan en la dulzura y nos transmiten cuál es el camino de la paz. Estar en brazos del amado, quitarse las máscaras que nos distraen de lo que realmente es la vida. Es como yo lo vivo y me gusta transmitirlo. Un mensaje eterno y necesario”.
En ‘La noche sosegada’ la artista almeriense María del Mar Poyatos ha recitado los versos de San Juan de la Cruz e interpretado en el piano la música compuesta para este evento, en una nueva versión de aquel mítico concierto ‘Cántico espiritual’ que hace medio siglo Amancio Prada hizo en París y dedicó a San Juan de la Cruz, la cumbre de la mística española.
María del Poyatos ha deleitado recitando los poemas llenos de intensidad emocional y simbolismo espiritual. Una experiencia íntima y amorosa muy aplaudida por el público, con el que ha empatizado con los versos recitados y con la técnica pianística, en un concierto sosegado.
Los textos de Fray Juan han tomado un nuevo color a través de la música de María del Mar Poyatos, que ha compuesto piezas pianísticas nuevas para este recital, con una mirada creativa hacia la poesía sanjuanista. Una suma de lenguajes, musical, poético y escénico, para crear un espectáculo que ha llenado el espíritu de todos los presentes y ha permitido disfrutar de un espacio histórico único como es el Convento de Las Puras.








La Asociación Amigos de la Alcazaba destaca la calidad de esta experiencia, dentro del programa ‘Música y patrimonio’, donde verso y música se entrelazaron para iluminar el alma y rendir homenaje a uno de los grandes maestros de la literatura universal. Por eso, ha querido agradecer la creatividad y conocimientos de María del Mar Poyaros y la predisposición del Convento de Las Puras, representado por Sor María. Una manera espiritual de comenzar un año que se espera muy cultural.







