El sindicato advierte de que el 70% de las personas en desempleo carece de prestaciones y señala que el sector industrial apenas genera el 4% del empleo total.
El desempleo en la provincia de Almería se sitúa actualmente en 40.621 personas. Esta magnitud, analizada en perspectiva histórica por el secretario general de CCOO de Almería, Antonio Rico, refleja una evolución positiva en comparación con los registros de hace cinco años, cuando el volumen de personas sin empleo ascendía a 73.000 coincidiendo con el arranque de la reforma laboral. La diferencia representa una reducción del paro de 33.000 personas en dicho periodo, un balance calificado como muy favorable por la organización laboral. A pesar de la tendencia general de mejora, las dinámicas internas del mercado de trabajo almeriense durante el último mes evidencian una marcada brecha sectorial. El sector agrícola ha sido el único ámbito donde se ha constatado un incremento neto del desempleo, una circunstancia habitual en los meses de mayo y junio debido a la ralentización y parálisis estacional de las campañas del campo. La hostelería y las actividades vinculadas al turismo han actuado como el principal motor de absorción de mano de obra durante el periodo. Tres de cada cuatro nuevos puestos de trabajo generados en la provincia se han localizado de manera exclusiva en el sector servicios, compensando la caída de la contratación agraria. La persistencia de un modelo productivo que pivota únicamente sobre actividades temporales genera honda preocupación en el sindicato. Para la organización sindical, la alternancia sistemática entre la dependencia del campo en invierno y del turismo durante la temporada estival constituye un problema estructural que impide alcanzar la estabilidad del mercado laboral. La falta de cobertura social agrava de forma severa la situación de las personas que se encuentran sin ocupación en el territorio de Almería. Siete de cada diez desempleados almerienses no perciben en la actualidad ningún tipo de prestación o subsidio, un indicador alarmante que lleva a reclamar un giro urgente en el modelo de protección y un plan de industrialización provincial.








