Correos anunció hace unas semanas la puesta en marcha de un nuevo Portal de Empleo, una herramienta de inscripción abierta para futuras contrataciones de personal eventual operativo en aquellas provincias donde, según la empresa, las bolsas de empleo se encuentran agotadas.
Este anuncio coincide en el tiempo con una realidad muy distinta en la provincia de Almería.
Durante esta misma semana, las oficinas auxiliares de Mojácar Pueblo y Bédar han permanecido cerradas al público, dejando a sus vecinos sin atención postal. En el caso de Bédar, además, no se ha realizado reparto domiciliario, no se han recogido los buzones de la localidad ni de su pedanía y el circular que da servicio al municipio, con salida desde la Unidad de Reparto de Vera, no ha sido cubierto, dejando inoperativo el circuito postal.
Estas situaciones no responden a hechos puntuales ni a una falta real de personas dispuestas a trabajar. Correos dispone de bolsas de empleo oficiales, vigentes y reguladas, con personas inscritas y disponibles, y aun así las ausencias no se cubren y las contrataciones son mínimas o inexistentes, incluso ante bajas de larga duración.
En la práctica, esta forma de actuar se está reproduciendo en numerosas unidades y oficinas, donde se mantienen puestos vacantes durante semanas o meses, se acumula el correo y se deteriora el servicio, mientras la empresa anuncia nuevas vías de inscripción que no generan derechos ni compromisos de contratación y cuya validez es limitada en el tiempo.
La consecuencia es clara: la falta de cobertura de personal continúa, los servicios no se prestan con normalidad y el Servicio Postal Universal se ve gravemente afectado, especialmente en municipios pequeños, donde el cierre de una oficina o la ausencia de reparto supone, directamente, quedarse sin servicio postal.

Si el objetivo real fuera reforzar el servicio, la medida eficaz sería utilizar las bolsas oficiales existentes y realizar contrataciones efectivas para cubrir ausencias y garantizar la atención y el reparto. Crear nuevas herramientas de inscripción sin una política real de contratación no resuelve los problemas que se están produciendo sobre el terreno. Mientras se anuncian nuevos portales y formularios, hay oficinas cerradas, repartos sin realizar y vecinos sin correo.







