El concejal de Cultura, Diego Cruz, dio la bienvenida a un concierto con más de 70 músicos, anoche, en el Auditorio Maestro Padilla
El latido firme de la percusión marcó el pulso de una noche cargada de emoción. Sobre el escenario del Auditorio Municipal Maestro Padilla, más de setenta músicos -entre integrantes de la Banda Municipal de Música de Almería y alumnado y profesorado del Real Conservatorio Profesional de Música Julián Arcas- convirtieron la noche de ayer, jueves, en una celebración sonora de identidad, talento y compromiso con la cultura andaluza.
Por tercer año consecutivo, ambas instituciones se unieron en un concierto extraordinario que ya puede considerarse una tradición dentro de la programación cultural del Ayuntamiento, para celebrar el Día de Andalucía. Cerca de 40 alumnos de 5º y 6º curso, seleccionados tras superar las correspondientes pruebas, compartieron atril con músicos profesionales en una experiencia que fue mucho más que una actuación: fue aprendizaje real, responsabilidad compartida y convivencia artística.
El concejal de Cultura, Tradiciones y Educación, Diego Cruz, desde el escenario, dio la bienvenida, afirmando que “les puedo asegurar que mi satisfacción es TRIPLE. Por los ingredientes que este evento tiene para la Cultura, para las Tradiciones y para la Educación. Desde el punto de vista de la Cultura: porque seguimos ofreciendo la mejor y más variada programación para que los almerienses disfrutemos de múltiples propuestas, que vienen llenando todos los espacios municipales; desde el punto de vista de las Tradiciones podemos asegurar que esta fusión entre la Banda Municipal de Música de Almería y el Real Conservatorio Profesional de Música ‘Julián Arcas’ de Almería se ha convertido, en solo tres años, en un auténtico clásico que ya damos por consolidado en nuestra agenda; y desde el punto de vista de la Educación este velada también es mucho más que un concierto. Es una cita muy especial porque cerca de 40 alumnos del Conservatorio pueden participar en un concierto de primer nivel, adquiriendo una experiencia que va más allá de currículos o pruebas teóricas”.
La directora del Conservatorio, Mónica Garrido, puso el acento en el valor formativo de la iniciativa. “Es una experiencia vital y artística que va más allá de un concierto. Es compromiso, trabajo en equipo y un aprendizaje fantástico”.
El programa, cuidadosamente diseñado, orbitó en torno a compositores andaluces del siglo XXI. La velada se abrió con ‘BandBer’, pasodoble de Javier Tapias, una obra dedicada al espíritu de las bandas de música de pueblo. Bajo la batuta de José Solá sonaron después las armonizaciones de Ángel López Carreño sobre canciones populares recopiladas por Federico García Lorca -‘La tarara’, ‘Zorongo’ y ‘Anda jaleo’-, que cobraron nueva dimensión con el cante flamenco de Ana Jiménez.
La suite ‘De Profundis’, también de Tapias, exploró distintos palos del flamenco con la intervención de la cantante lírica Blanca Isabel Romera, seguida de ‘Tierra del Sur’, de José Raúl Llanes. La segunda parte devolvió al público al universo lorquiano con ‘Un poeta en Nueva York’, de Álvaro Cámara López, impresiones sinfónicas inspiradas en el libro homónimo que obtuvo el primer premio en el II Concurso Internacional de Composición para Banda de la Fundación Francisco Carvajal “Ciudad de Albolote”. Se intercambiaron en la dirección José Solá y Javier Tapias.










El concierto culminó con el Himno de Andalucía, con el público de pie, en un cierre cargado de simbolismo. Una noche en la que tradición y futuro sonaron al unísono, confirmando que la música sigue siendo uno de los vínculos más sólidos entre educación, cultura e identidad andaluza.







