El grupo político Garrucha con la Gente denuncia públicamente la ruptura del pacto de gobierno municipal por parte del alcalde Pedro Zamora (PP) y del concejal José Antonio Alonso (Vox), quienes se niegan a cumplir el acuerdo alcanzado para ceder la Alcaldía a Álvaro Ramos.
El 14 de noviembre de 2025, en una reunión entre Pedro Zamora y la dirección provincial del PP de Almería, se decidió adelantar el relevo en la Alcaldía al 1 de enero de 2026, entregando la responsabilidad de gobierno a Álvaro Ramos.
Esta decisión se tomó ante la existencia de decenas de informes del interventor municipal que alertaban de numerosas irregularidades, tanto del anterior gobierno socialista como de la gestión actual.
Entre ellas:
reparos en todas las nóminas, complementos cobrados irregularmente, reintegros por anomalías salariales, grave quebranto a la Hacienda pública en la estabilización de empleo, productividades sin justificar, aumentos salariales firmados por el alcalde, obstaculización a la labor de intervención, expedientes de reintegro, sentencias judiciales firmes ignoradas y alteración en el orden del pago de facturas por intereses personales.

A esto se suma la falta de actuación de Pedro Zamora para perseguir la corrupción de millones de euros del anterior gobierno socialista, así como la inminente emisión de un informe de la Cámara de Cuentas, que podría destapar un agujero económico millonario, irregularidades que continúan produciéndose con el actual gobierno del PP y con beneplácito de Vox.
El PP acordó que Álvaro Ramos asumiera la Alcaldía para restituir la legalidad y perseguir la corrupción, compromiso que Pedro Zamora comunicó por WhatsApp y que no ha cumplido, desobedeciendo incluso a su partido a nivel provincial. No sorprende esta actitud tras ver al alcalde y a su mano derecha, Vicente López, mofarse de la caída de la cúpula del PP de Almería por el caso mascarillas dentro de los despachos del Ayuntamiento.
El cambio de actitud de Pedro Zamora se produjo cuando Álvaro Ramos anunció que quería investigar alteraciones de sueldos de políticos del anterior gobierno socialista y del actual equipo de gobierno.
Como consecuencia, Álvaro Ramos Cáceres ha presentado su dimisión del equipo de gobierno, para poder perseguir la corrupción y las irregularidades por las vías administrativas y judiciales.
Desde Garrucha con la Gente también denunciamos un pacto para “no levantar las alfombras” entre Pedro Zamora y María López Cervantes, el retraso deliberado del arreglo de la rotonda de La Simona, y la negativa de PP y Vox de corregir la carga de yeso del Puerto de Garrucha y a exigir un canon económico de esta actividad pese a afectar directamente a los vecinos.
El concejal de Vox José Antonio Alonso se opone a devolver los sueldos cobrados indebidamente por funcionarios, alegando que sería “pegarse un tiro en el pie”. Vox es un obstáculo para que el Puerto de Garrucha genere dinero, y deberá explicarlo.
Álvaro Ramos ha sido claro:
“Sin el arreglo de la rotonda de La Simona, sin que el Puerto aporte dinero al municipio y sin defender la legalidad, no puedo seguir en el gobierno. Pedro Zamora tiene mucho que explicarle al pueblo de Garrucha. Todo saldrá a la luz. Los millones perdidos deben investigarse y devolverse”.
Garrucha con la Gente advierte que pronto veremos a PSOE, PP y Vox votar juntos para tapar y blanquear la corrupción. Todo está documentado y se demostrará.








