Durante meses, una trabajadora de Correos en Granada ha vivido pendiente del reloj y del teléfono. Cambios constantes de destino, turnos imprevisibles y una única preocupación: poder cuidar de su hijo.
Su realidad no era excepcional, pero sí profundamente injusta. Mientras intentaba conciliar, su pareja también trabajador de Correos desempeña turno de tarde, dejando a la familia sin margen para organizar algo tan básico como el cuidado de su hijo menor.
Ante esta situación, la trabajadora solicitó un turno de mañana. No pedía privilegios, pedía algo elemental: poder compatibilizar su vida laboral con su vida familiar. La respuesta de la empresa fue tajante: “imposibilidad organizativa”.
Sin embargo, esa imposibilidad desapareció de un día para otro. Literalmente.
A tan solo 24 horas del juicio, Correos accedió a lo que durante meses había negado.
La trabajadora, defendida por el letrado Jorge Ponce Rodríguez, del gabinete jurídico de Aficos, a través del sindicato SIPCTE de Almería, tuvo que llegar hasta la vía judicial para que se reconociera un derecho básico.
Finalmente, se ha alcanzado un acuerdo que permite adaptar su jornada laboral, demostrando que la solución siempre fue posible.
Desde SIPCTE valoramos que se haya corregido la situación, pero denunciamos el desgaste personal que ha tenido que soportar la trabajadora: meses de incertidumbre, organización familiar al límite y la sensación constante de tener que elegir entre su empleo o su hijo.
“Lo que durante meses era inviable, se volvió viable en cuestión de horas. No es un problema organizativo, es una cuestión de voluntad”, señalan desde el sindicato
Este caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad preocupante: en demasiadas ocasiones, los derechos de conciliación solo se respetan cuando hay una demanda de por medio.
Desde SIPCTE seguiremos defendiendo a los trabajadores que se ven obligados a acudir a los tribunales para algo tan básico como cuidar de su familia.
Porque conciliar no debería ser una batalla. Y mucho menos, una batalla que solo se gana en el juzgado.









