Con cartel de entradas agotadas a los pocos días de la apertura de inscripciones, la Orquesta Universidad de Almería interpreta la Sinfonía nº2 de Kurt Weill y rinde homenaje a Falla en el 150 aniversario de su nacimiento con ‘El amor brujo’, acompañando la voz y el ‘quejío’ de la cantaora Lidia Plaza
El calendario cultural ofrecido desde la UAL a la sociedad ha vivido este domingo uno de sus momentos más señalados. El tradicional Concierto de Primavera, a cargo de la Orquesta Universidad de Almería, ha vuelto a ser todo un éxito de público, esta vez con cambio de ubicación respecto a ediciones anteriores. Lleno en el Paraninfo, con el cartel de no hay entradas a los pocos días de la apertura de solicitud de invitación, el campus universitario ha recibido a casi un millar de almerienses que han disfrutado de un espectáculo que también ha innovado sobre el escenario. En ese sentido, la OUAL está habituada a acompañar a cantantes solistas, pero nunca lo había hecho con una cantaora. El resultado ha sido el del ‘embrujo’ trazado por las notas de Falla.
Bajo la dirección de Juan José Navarro, el programa ha constado de dos partes bien diferenciadas, ambas de una dificultad técnica que ha sacado a la luz la calidad de los músicos de la orquesta. En la primera se ha interpretado la Sinfonía nº2 de un compositor judío en la Alemania nazi, Kurt Weill. A lo largo de los tres movimientos de la obra, ‘Sostenuto’, ‘Largo’ y ‘Allegro Vivace’, todos los asistentes han podido recrear las imágenes previamente evocadas por el propio Navarro. Y es que, para una mejor comprensión y un mayor disfrute del público, el director de la OUAL ha ofrecido unas breves explicaciones, con ayuda de sus músicos, antes de realizar la interpretación de la sinfonía completa.
En cuanto a la segunda parte, para la que se han cambiado los instrumentistas de viento y se ha introducido el piano, se ha pensado para rendir homenaje a Manuel de Falla y Matheu en conmemoración por el 150 aniversario del nacimiento del genio gaditano. Se ha hecho dándole vida a las notas de una de sus obras más conocidas, adoptada como un emblema cultural de esta país. ‘El amor brujo’ ha emocionado a los espectadores gracias a la excelente voz de Lidia Plaza, cantaora almeriense cuya conexión con la Orquesta Universidad de Almería ha sido absoluta a lo largo de la partitura. Así, desde la ‘Introducción, En la casa de los gitanos, Canción del amor dolido’, se ha pasado a ‘El aparecido’ y a la ‘Danza del terror’, para seguir por ‘El círculo mágico’, por ‘Medianoche, Los sortilegios, Danza ritual del fuego’, y después por ‘Pantomima, Romance del pescador’, por ‘Canción del fuego fatuo’ y por ‘Danza del juego del amor. Final’.
Antes del inicio, María del Mar Ruiz, vicerrectora de Cultura y Sociedad de la UAL, ha dado la bienvenida al público, agradeciendo el respaldo a todas las propuestas culturales lanzadas desde la Universidad de Almería. Ha recordado que fue en 2018 cuando se creó la orquesta “y desde entonces ofrecemos un ambicioso programa musical conformado por tres grandes conciertos, el primero del calendario este de primavera, el de Cursos de Verano y el de la final del Concurso Internacional de Dirección de Orquesta”. A estos se suman “conciertos de música de cámara, cursos de perfeccionamiento y becas para la formación de nuestros músicos”. Igualmente se ha referido a que “hace unos años formamos una orquesta de músicos jóvenes, escolares y adolescentes, que con los años se van incorporando a nuestra orquesta titular”. Lo ha definido como “proyecto ambicioso” que “es posible gracias a la labor de Juan José Navarro en la dirección y a la de Maica en la coordinación”.
Ruiz no se ha olvidado de los músicos, del equipo humano de UAL Cultura y del propio público, al que ha dado las gracias “por confiar en este proyecto”. Como ejemplo, “que las 700 entradas se agotaron en apenas una semana y se ha hecho una lista de espera para butacas libres de última hora”. Sobre el programa, “aborda dos obras de dos compositores muy diferentes, Kurt Weill y Manuel de Falla, que fueron contemporáneos pero que vivieron realidades diferentes y que buscaron transformar la realidad en algo eterno”. En cuanto a la participación de Lidia Plaza, “ella no viene a ‘cantar’ una partitura; viene a darle alma, a ponerle el ‘quejío’ y la verdad que Falla exigía para esta composición”. Además del aniversario de la muerte del compositor, “se ha hecho coincidir con el Día de Andalucía”, y ha sido “la primera vez que uno de los grandes conciertos se hace en el Paraninfo”.
Por su parte, Juan José Navarro ha reconocido que todo el proceso ha sido “un gustazo” porque “el repertorio es muy bonito y lo estamos disfrutando mucho”. Sobre la sinfonía de Weill, “no se hace habitualmente”, y sobre ‘El amor brujo’, “rendir homenaje a Manuel de Falla, que es nuestro más grande y más ilustre compositor andaluz, con una de sus obras maestras”. Al respecto de estar en el Paraninfo, “nos tiene que salir bien porque jugamos en casa -sonrisa-, y sí, la verdad es que estamos contentos porque ha habido un apoyo muy importante del público”. También se ha referido al reto de sumar el talento vocalista de Lidia Plaza: “Lo más importante es estar siempre innovando y haciendo cosas nuevas; nunca habíamos hecho nada de Falla en esta orquesta, ni tampoco se había hecho nada con una cantaora, sí con cantantes clásicas, entonces es completamente nuevo, así como la sinfonía de Weill, y eso hace que haya vida dentro de la orquesta de la Universidad de Almería”.














