| La ola de despidos vinculados a la inteligencia artificial empieza a generar dudas dentro de las propias empresas. Empresas del sector, como la tecnológica i3e, advierten de que muchas compañías están “recortando talento sin mejorar resultados” tras apostar por sustituir empleados por IA, una estrategia que, según alertan, responde más a una tendencia de mercado que a una transformación realmente eficiente.Un estudio reciente de Gartner, basado en encuestas a 350 directivos de grandes compañías, revela que el 80% de las empresas ha reducido plantilla para invertir en inteligencia artificial sin lograr mejoras económicas claras. El análisis concluye además que las compañías que han optado por sustituir empleados obtienen resultados similares a las que han mantenido sus equipos, lo que cuestiona directamente la rentabilidad de esta estrategia.Para Sergio García, gerente de i3e, el problema está en cómo se está implantando la tecnología dentro de muchas organizaciones. “Se ha comprado el discurso de que la IA lo soluciona todo, y no es verdad. Antes de aplicarla, hay que preguntarse para qué sirve en cada empresa. No es lo mismo un despacho jurídico que una clínica o una pyme industrial”.A juicio de García, muchas empresas han actuado más por presión competitiva y tendencia que por una estrategia real de transformación. “La IA llegó como un tsunami. Durante un tiempo parecía que iba a arrasarlo todo, incluidos los puestos de trabajo. Ahora vemos que no era así, pero muchas decisiones ya se han tomado”.Optimizar el talento, no reemplazarloEn este contexto, desde i3e consideran que el dato de que ocho de cada diez compañías hayan recortado plantilla sin mejorar resultados refleja un fallo estructural en la forma de abordar la automatización. “Se ha intentado reducir costes sacrificando talento, pero sin un retorno claro. La experiencia, el criterio y el conocimiento interno no se sustituyen tan fácilmente. Y cuando se pierden, el impacto no siempre es inmediato, pero acaba llegando”, advierte García.La compañía defiende un modelo basado en la complementariedad entre tecnología y personas, donde la IA se utilice para mejorar procesos y reforzar capacidades internas, no para sustituir equipos completos. “La IA sirve para mejorar la gestión y hacer más eficientes los procesos, pero siempre con las personas en el centro. Pensar que puede sustituir equipos enteros es un error estratégico”.Desde i3e alertan igualmente de otro riesgo creciente: asumir que las respuestas generadas por IA son siempre correctas. “Estamos empezando a tomar lo que dice la IA como si fuera la verdad absoluta, y eso es peligroso. Si no sabes cómo funciona o de dónde obtiene la información, puedes tomar decisiones erróneas. La formación continua es clave”, concluye García.Para i3e, el mensaje es claro: la automatización solo genera valor cuando potencia el talento. Cuando intenta sustituirlo, no solo no mejora los resultados, sino que puede comprometerlos. |