Los agricultores, desamparados ante la imposibilidad de retirar los restos vegetales que depositan provisionalmente en caminos y solares
El PSOE critica la falta de previsión de la Junta y le exige “una solución ya”
El campo almeriense está sufriendo estos días un grave problema debido a la falta de planificación de la Junta de Andalucía en la gestión de los residuos vegetales. La reciente prohibición de reciclar restos de cultivos que contengan hilo de rafia tradicional ha dejado a los agricultores en una difícil situación, sin alternativas viables para retirar los desechos de sus fincas al término de la campaña agrícola.
Caminos, solares y ramblas están siendo los lugares provisionales donde se están depositando estos restos vegetales, en especial de cultivos de tomate por su complejidad, lo que no solo genera un problema medioambiental, sino que también pone en riesgo la próxima campaña agrícola debido a la posible propagación de plagas y enfermedades como el temido virus del rugoso.
“El problema es que las plantas de reciclaje no admiten las matas de agricultores que no sean socios de ciertas entidades con las que se ha llegado a acuerdos”, explica uno de los agricultores afectados. “Esto está generando un agravio comparativo porque todos deberíamos tener los mismos derechos. Además, nos enteramos de la prohibición en septiembre, cuando ya teníamos las rafias tradicionales instaladas, y no nos dio tiempo a adaptarnos. Ahora nos encontramos sin soluciones y con los residuos acumulados en nuestras fincas, lo que puede provocar problemas fitosanitarios graves”.
Por su parte, el concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Almería, José Fernández Mañas, ha exigido a la Junta de Andalucía que deje de dar la espalda a los agricultores y tome medidas urgentes para solucionar esta crisis.
La falta de planificación de la Junta de Andalucía ha dejado a los agricultores sin tiempo ni recursos para adaptarse a la nueva normativa. La introducción de rafias biodegradables y biocompostables, aunque necesarias, no son una solución inmediata. “Esa rafia no garantiza la resistencia necesaria para cultivos de gran peso y longitud, y además triplica los costes por hectárea”, señala otro agricultor.
Sin stok
“Además, no hay suficiente stock para abastecer a todos los agricultores de la provincia. Es imposible que el campo de Almería pueda adaptarse de la noche a la mañana”, asevera un empresario agrícola.
Las consecuencias de esta falta de previsión ya son evidentes. Los restos vegetales se acumulan en caminos, espacios públicos e incluso dentro de los invernaderos, con agricultores que no saben dónde llevarlos.
“Esto no puede seguir así. Estamos dejando los restos en los caminos porque no tenemos otra opción, pero sabemos que eso puede causar un problema medioambiental y fitosanitario. Si no se actúa ya, el riesgo de virosis será enorme”, advierten desde el sector, que no entiende cómo la Junta de Andalucía no ha previsto una solución “con la que se nos viene encima”. Además, los agricultores denuncian que no se les ha ofrecido ninguna solución ni apoyo de ningún tipo.
El concejal socialista ha declarado que “no entendemos cómo la Junta no ha tenido la previsión de resolver este problema. Los restos vegetales no pueden quedarse en el campo, en los caminos o en los solares. Es necesario que se actúe ya. No podemos permitir que el campo de Almería, que es un motor económico y social, se vea paralizado por la falta de soluciones. Mientras tanto, vemos cómo el señor Pacheco se dedica a las fotos y los vídeos, pero no a resolver los problemas reales del sector agrícola”.
Desde el PSOE, se insta a la Junta de Andalucía a que implemente de inmediato un plan de emergencia que permita a los agricultores gestionar los restos vegetales con rafia, garantizando que todas las plantas de reciclaje estén preparadas para recibir estos desechos y ofreciendo ayudas para facilitar la transición hacia materiales más sostenibles que permitan paliar el incremento de costes que supone la adaptación a estos nuevos materiales.
“El campo almeriense no merece este clarísimo abandono. Es hora de que la Junta asuma su responsabilidad y actúe con la diligencia que este problema requiere”, concluye Fernández Mañas.









